En el CEDEMA, un grupo multidisciplinario preocupado por temas de política doméstica e internacional, participé cerrando un ciclo sobre Rusia, junto a otros expositores. Aquí está la grabación de mi presentación.
El autor de esa frase, ta memorable como otras, es Miguel Angel Russo. Como Bochini y algunos pocos más de esa era de los ochenta, jugador de un sólo pero entrenador de muchísimos otros, como mi Colón, donde duró poco porque perdió el clásico, después de una larga racha positiva del club del Barrio Centenario.

Exitoso en su carrera de técnico, antes y después de pisar Santa Fe, nos dejó ayer en plena actividad, tras padecer una penosa enfermedad terminal, diagnosticada hace 8 años. Desde La Boca hasta Salamanca, el mundo del fútbol se conmueve por estas horas, dejando un gran recuerdo en los numerosos clubes donde estuvo pero también en sus rivales, algo bastante infrecuente en este deporte.
Nos dejó un verdadero caballero del fútbol, al que sintió hasta su último instante pero que no tuvo la suerte de coronarse campeón mundial en 1986 -por una inoportuna lesión- a pesar de ser uno de los jugadores preferidos por Carlos Salvador Bilardo.
Ojalá su ejemplo se difunda entre las generaciones que vendrán.
Para indagar acerca de la particular relación ruso-europea a lo largo de la historia, basándome en el libro de Iver Neumann, el profesor noruego que estudió dicho vínculo especial a través del prisma discursivo-identitario, la Profesora Tamara Yevtushenko organizó hace apenas unas semanas, este conversatorio online.
Este fin de semana, la Selección Argentina de Tenis jugará una serie de Copa Davis, contra Países Bajos en la ciudad de Groningen. Allí estará presente en el match de dobles, el sábado 13, Horacio «Cebolla» Zeballos, el marplatense con quien me fotografié en el Open de Hamburgo, cuando aún jugaba como singlista, hace seis años. Zeballos acaba de ganar el último fin de semana, nada más ni nada menos que el US Open, junto al español Marc Granollers.




Tanto el aludido como el resto del equipo llegó a Groningen, por tren, desde el grandioso Aeropuerto de Schiphol, del que aquí, les dejo algunas imágenes propias, captadas en mi último viaje a Austria, hace cuatro años.




El país de KLM, los ricos quesos, los tulipanes, Max Verstappen y la gran Selección Naranja…..de fútbol.
De la mano de la democratización en el plano social pero sobre todo, en el individual, muchísimas mujeres se quedaron sólas pero también otras tantas, tuvieron nuevas parejas en los mediados de los ochenta.
En efecto, la nueva Ley de Divorcio, promovida por el alfonsinismo, vino a blanquear muchísimas situaciones de facto que se venían dando, pero también habilitó a la liberación de mujeres y hombres de sus respectivas matrimonios. Cuántas mujeres, mi madre entre ellas, por ejemplo, de la mano de dicha transformación, empezaron a escuchar e identificarse con la letra de las canciones de íconos musicales como Valeria Lynch, Paz Martínez pero sobre todo, los Pimpinela.
Por eso, en una época como la actual signada por el gobierno de los hermanos Milei, con su disfuncionalidad evidente, rescatar un recital en homenaje a otros dos hermanos, que se caracterizaron por crear letras de amor y desamor, tras 43 años de carrera, es realmente un hallazgo. Si a ello, sumamos la comprobación novedosa de un cuarteto de voces de artistas talentosísimos Melania Lenoir, Patricio Witis, Romina Ruiz y sobre todo, Diego Bros, con la gran dirección del maestro Gaby Goldman, se trata de un combo cultural perfecto que sigue demostrando el nivel de excelencia de las nuevas generaciones argentinas, hijos y nietos de aquellas madres y abuelas, que se liberaron al compás de la democracia argentina.
Paradójico. A pesar que Milei odia la cultura argentina, entre tantos otros desprecios, el evento de homenaje se realizó en el llamado Palacio Libertad, ex Centro Cultural Néstor Kirchner. Claro, la «libertad» está mejor representada por la cultura popular argentina y no por el actual Presidente y sus acólitos.
Tras los escándalos de Libra, fentanilo y ahora ANDIS, no iba a recorrer Milei junto a Espert el conurbano bonaerense como lo hacía gritando y portando una motosierra en 2023. Otermín, el Intendente de Lomas de Zamora, a la que visito cada quince días, en mis viajes a la Costa, le había advertido al Presidente que la bronca de la gente le impediría circular con la impunidad de antes.
Quedó evidenciado que una cosa es insultar o criticar tras un teclado encerrado entre cuatro paredes, «en la calle digital» y otra, muy diferente, exponerse al veredicto de un pueblo estafado y harto de tanta crueldad e injusticia, «en la calle física».

Los rostros de estos farsantes evidencia temor, ante los brócolis que caían sobre la caravana. Sí, brócolis, ni siquiera piedras. Como si ello fuera poco, la actitud de Espert, el mismo que desde hace seis años, reivindica hipócritamente al «sentido común», huyendo en moto y sin casco, demuestra lo vulgares y cobardes que son.

Pero lo peor es que les importa NADA. Si siguen así, enfrentando y provocando, el enojo crecerá exponencialmente y aunque parezca mentira, pueden terminar como los Mussolini o los Ceaucescu de la historia.
REPORTAJE DE GELBLUNG A OLGA WORNAT SOBRE LOS MILEI Y EL CLAN MENEM
LA EDITORIAL DE NANCY PAZOS SOBRE LOS AUDIOS DE LA CASA ROSADA Y LA PARANOIA DE LOS MILEI
Hace unos días, un periodista francés de un medio gráfico satírico, centenario, de izquierda, en un país donde ésta se halla profundamente dividida, llamado «Le Canard Enchainé», me contactó para darle mi testimonio a raíz de la labor de los Padres Bayoneses -o Betharramitas- en esta región del mundo. Había leído una nota mía de hace unos siete años aquí y le había interesado particularmente a partir del gran escándalo que rodea a la Orden en Francia, al descubrirse una gran cantidad de vejámenes y abusos sobre distintos ex alumnos/as de uno de sus colegios franceses.
El escándalo ya revestía ribetes políticos, a partir del testimonio nada más ni nada menos, que de la hija del actual Primer Ministro y ex Ministro de Educación, además de ex alumno betharramita François Bayrou. Buena parte de la elite francesa se formó en esos claustros.
Compartí mi mirada, advirtiéndole que más allá de que se trata de una Orden globalizada, no es lo mismo el contexto europeo que el latinoamericano. Las instituciones que fundaron los Bayoneses, se hallan también, en Paraguay y Uruguay. Aquí vinieron a evangelizar sobre tierras y poblaciones vírgenes, teniendo que adaptarse a estas realidades mientras que en el Viejo Continente, se habituaron a largos períodos de encierro y nula apertura institucional, a lo largo de siglos.
Asimismo, la mezcla con laicos aquí permitieron permear a esa Congregación, con bocanadas de aire fresco, las mismas que nuestro difunto Papa Francisco, nacido y formado en estas tierras, intentó diseminar aunque tal vez infructuosamente en una Europa demasiado secularizada, tanto que ya casi está alejada de Dios.

En cualquier caso, la pedofilia o abusos sexuales parecen ser un mal que no necesariamente se correlacionan con una orden religiosa, católica o no, sino más bien, con el entorno social e institucional en el que habita.
Ojalá todo salga a la luz y finalmente, se apliquen las sanciones morales que correspondan.
LA NOTA POSTERIOR EN EL MEDIO FRANCES

El estafado, siempre actuando de buena fe, pasa por diferentes estadíos de ánimo, una vez que comprueba que ha sido engañado. Estupor, que se transforma al poco tiempo, en desagradable sorpresa, vergüenza, ira, bronca y tal vez, hasta sed de venganza, si no la procesa con cierto grado de frialdad. Esta última actitud debe estar tramando el «heredero» Mauricio Macri, uno de los tantos «padre de la criatura» pero claro, como es un jugador nato, lo sigue haciendo en el marco de sus tantas especulaciones y manoseos humanos, sin ninguna otra vocación que no sea, sentirse relevante y no jubilarse, aunque nunca haya trabajado.
Ya hemos dicho que el peronismo, en este contexto, parece ser la más saludable opción, aunque deberá esforzarse por arrepentirse de sus pecados -sobre todo, la vanidad- purificarse hacia adentro y entusiasmar a electores -viejos- además de los nuevos, los más jóvenes, que constituyen la mayoría del padrón. Sobre ellos, se construyó la estafa de Milei y es a ello a lo que refiero en el reportaje que me hiciera el gran periodista Pedro Guberman, preocupado ya hace días, por la disparada del dólar y las tasas, una vez que se verificara el breve reinado del «carry trade«, promovido por el «timbero» Ministro de Economía, «Toto» Caputo, otro hijo adoptivo de Macri, que tampoco jamás trabajó.
Si exploramos la maquinaria que ungió a Milei, podemos tal vez, descifrar como desactivar semejante explosivo.
1. Milei estaba disponible: un personaje siempre despreciado por la «academia» pero útil para ciertos factores de poder, aquellos que lo pensaron y apañaron aunque como buen desequilibrado, no parece serlo tanto y es posible -una vez más- que él los use y los haya usado a todos -y todes-, lo cual lo hace doblemente peligroso. Massa, Macri, Scioli, Eurnekian, los Netanyahu y Trump de la vida., todos pueden sentirse sus progenitores en diferentes etapas de la vida, pero quizás, él los opaque a todos ellos.
2. Karina Milei. la primera que supo sacar partido de su hermano. Este era y es, una «maquinita» de poder y dinero, justo lo que ella necesita para reivindicarse y «limpiar» de alguna alguna, la violencia de sus padres. Para KM, el poder político es manipulación pura. No en vano, ambos hermanos perfeccionan todo lo que los argentinos hemos vivido como «sub-çiudadanos» durante décadas. Saben bien por experiencia propia, lo que es «la casta», la que ellos mismos mamaron en el desquiciado seno familiar.
2. Los Menem en versión residual. El cine o las series preanuncian lo que viviremos. En Argentina, como hay cierta cuota de cobardía, incluso de los cineastas, a la realidad te la muestran después. No en vano, está de moda «Menem», el relato que se construye sobre la mente de millones de jóvenes que no vivieron esa etapa política del país. La familia Menem vuelve a encaramarse en los medios pero sobre todo, en el poder, de la mano de Karina. El antikirchnerismo recalcitrante de los Ruckauf, los Kohan, los Bó, pero sobre todo, el «larvado» de Scioli y Francos, siempre listos a ser «monjes» o «satélites» del poder. Recuperar prestigio, el «altar en la historia», o simplemente, algo de dinero. Otro idioma no conocen porque son vulgares beduinos del desierto.

3. Los jóvenes postkirchneristas. Si el kirchnerismo pensaba que había «inventado la pólvora» con las dádivas y los discursos que fomentaron antagonismos laclaunianos tipo «grieta» exaltando al «feo, sucio y malo» a través de medios adictos como «678» para enfrentar y ganarle así al minoritario «gorilismo», se equivocó. Surgió producto de todo ello, algo peor, el mileirismo -o «mileísmo», como le llaman «La Nación +» más toda su red densa y marginal de trolls «exentos de pagar impuestos», streamings y lavado de dinero mediático por doquier. Miles de sedentarios gorditos y vírgenes frente al teclado, aspirantes a rebeldes sin causa, contra sus propias familias, como los propios hermanitos Milei, negando, desconociendo o peor aún, borrando todo vestigio de la historia argentina, salvo que se los cuente el ex relator de fútbol Alejandro Fantino, protagonizan esta nueva trama política de la democracia argentina.

4. «Los viejos meados» – y los no tan viejos- del liberalismo argentino, que no es liberalismo y mucho menos, argentino. Por ejemplo, los López Murphy, los Cachanosky, los Krause, los «amigos» personales de Milei como los Giacomini, los Zanotti y los Maslatón, etc. etc. Milei, al que no le interesa ideología alguna, excepto el sexo y la comida de sus sus perros, los reemplazó con la familia Benegas Lynch, a quienes terminó de estatizar junto a otros funcionales menos conocidos, como los Etchebarne, Marty, Lazzari, Duclós, Spotorno, etc. Para estas «lacras», siempre se consigue otro peor que ellos en «el mercado».
Será difícil desmontar todo esta estafa. «Lo feo, lo sucio y lo malo» ha sido superado por lo decrépito, nauseabundo, oscuro y obsceno. Pero tal compleja red arrolló todo a su paso, en más de un año y medio, porque -casi todo- «argentino tiene su precio». Bastarán entonces para derribarla, la suba del dólar y la inflación? un triunfo opositor en octubre? la impopularidad de Trump en EEUU? nuevos brotes psicóticos en Olivos? la ambición desmedida de Victoria Villarruel? la venganza de los Macri? No lo sé. Ojalá. Pero no descarto tampoco que aún así, dure.
Aconsejo por lo tanto, una mezcla de reflexión y acción. Una especie de «FORJA» del siglo XXI, aggiornado a estos tiempos de «aceleracionismo», con mucha praxis política, preparándonos para gobernar, pero innovando, reconstruyendo lo destruido por esta siniestra trama descrita, dándole anticuerpos a una sociedad demasiado enferma y al mismo tiempo, generando nuevos desafíos, acordes a un mundo en cambio y una Argentina que debe dejar de ser una promesa eterna.
Tarea ciclópea que requiere de hombres y mujeres, terrenales pero valientes, no precisamente los que veneraba la delirante emigrada rusa Ayn Rand, ni siquiera el marginal economista, más delirante aún que la anterior, Murray Rothbard.
Como en el siglo XIX, por muchas razones, Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos podrían haber encabezado una verdadera rebelíón fiscal, productiva y hasta política en contra del régimen semiatoritario de Milei. Dos de los 3 gobernadores coadyuvaron a armar una colectora paraoficialista para las elecciones legislativas de setiembre-octubre y ayer, ante el anuncio demagógico de Milei de eliminar retenciones en el cierre de la Rural, lo volvieron a aplaudir, autoatribuyéndose el reclamo.
Como hablábamos el viernes con una colega amiga, con líderes opositores así, hay Milei para rato. Mediocridad, decadencia, crueldad, saña, ignorancia, una de las etapas más duras de la democracia argentina, todo ello, sobre una sociedad rota anímica y espiritualmente.

Un dejo de esperanza sin embargo, me generó haber asistido al Encuentro Bonaerense de Ciencia y Universidad que organizó el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires en la Universidad Nacional de Quilmes -UNQ-. Discursos que parecen ser sólo reactivos o nostálgicos de un pasado que difícilmente vuelva, pero al menos, cierta capacidad de unirse y recomponerse, repensando el país, como lo hizo FORJA hace un siglo atrás, ya sin un líder como Perón disponible, pero con una estructura partidaria que se mantiene en pie ante semejante vendaval propinado por las «Fuerzas del Cielo» -o del infierno-.


Cerró el gobernador Axel Kicillof y justificó por qué tanta ofensiva mileirista contra las Universidad y el saber científico. Obvio que Milei y su banda de mequetrefes y «timberos» sionistas, anglófilos y pronorteamericanos «affaire Lamelas» mediante- nos quiere dominados, arrodillados, mendicantes. Hay un nexo evidente con la soberanía y la dignidad nacional. Todo país, aún el más liberal en la Tierra, lo tiene, lo ostenta, lo exhibe. Lo estamos comprobando ahora mismo con la disputa entre el Brasil de Lula y los EEUU de Trump. No es ideológico: es geopolítico.
Por eso es fundamental que el peronismo unido, gane en la Provincia de Buenos Aires, primero en las provinciales de setiembre y luego en las nacionales de octubre. Es la única posibilidad institucional viable y favorable que decir «basta Milei» y encarrilar el país hacia un cambio de gobierno de aquí a menos de dos años. Tal vez, los bonaerenses hagan lo que podían hacer -y no se atrevieron- cordobeses, santafesinos y entrerrianos.

De lo contrario, quedarán en el horizonte, opciones más que indeseables por lo cruentas como la violencia civil, una dictadura o, una disgregación nacional.
Un liberal sano y coherente respeta uno de los pilares de toda sociedad libre: la libertad de asociación. Cuando un europeo y francés como Tocqueville reivindicaba un poco ingenuamente, el ejercicio o praxis de la libertad en las colonias americanas del norte ya independizadas en el siglo XIX, lo justificaba en aquel principio. Cómo esa sociedad libre y abierta, bullía por el vigor y permanencia de múltiples pequeñas sociedades como los gremios, los colegios, iglesias, incluso clubes.
Paradójicamente, una de las instituciones que todavía queda en pie, fuera del ámbito intervencionista del Estado, es el fútbol en Argentina. Hubo gestiones de la AFA bajo dictaduras pero también en democracia, que quisieron manipular al deporte competitivo y popular por excelencia pero otras, como las del actual Presidente Tapia, que lucharon, aún con errores, por mantenerla autónomo -además del logro de numerosos y notorios éxitos-.
Milei se autopercibe como liberal pero en éste y muchos otros campos, es un profundo autócrata. Y lo es más con el supuesto «club de sus amores», Boca Juniors, el más popular del país. Desde que perdió en sus narices, la conducción del mismo, en su única gran derrota política hasta ahora, se ha dedicado a través de periodistas serviles como Gabriel Anello en Radio Mitre y su propia banda de trolls, denostar a Juan Román Riquelme, ídolo del club y actual Presidente electo hace dos años.

Más allá del evidente mal momento deportivo, Boca sufre un doble acoso. Por un lado, por impericia de sus jugadores y técnicos sucesivos, la pelota no entra al arco y Boca queda eliminado de competencia tras competencia, cuando la obligación para sus hinchas malcriados, es campeonar y por el otro, desde la Casa Rosada, por un capricho monárquico, a las «Fuerzas del Cielo», o del infierno, les conviene que siga de mal en peor.

Esperemos que la racha futbolística termine y Milei tenga otro brote psicótico por su maldad no consumada. Eso sí, xeneizes no se presten al juego.
This site is protected by wp-copyrightpro.com