RUMBO A PAISES BAJOS

Este fin de semana, la Selección Argentina de Tenis jugará una serie de Copa Davis, contra Países Bajos en la ciudad de Groningen. Allí estará presente en el match de dobles, el sábado 13, Horacio «Cebolla» Zeballos, el marplatense con quien me fotografié en el Open de Hamburgo, cuando aún jugaba como singlista, hace seis años. Zeballos acaba de ganar el último fin de semana, nada más ni nada menos que el US Open, junto al español Marc Granollers.

Tanto el aludido como el resto del equipo llegó a Groningen, por tren, desde el grandioso Aeropuerto de Schiphol, del que aquí, les dejo algunas imágenes propias, captadas en mi último viaje a Austria, hace cuatro años.

El país de KLM, los ricos quesos, los tulipanes, Max Verstappen y la gran Selección Naranja…..de fútbol.

 

 

 

DOS DECADAS DE MESSI

Anoche fue la despedida de Leo Messi con la Selección albiceleste en estadios argentinos, Fue triunfo por Eliminatorias, frente a una Venezuela, muy diferente a las otrora débiles escuadras «vinotinto» que enfrentamos en el pasado. Con un doblete y una gran actuación, jugando los noventa minutos, Messi demostró una vez más, toda su jerarquía que lo catapultó a ser el mejor del mundo.

No sabemos ni siquiera él lo sabe, si a su edad, podrá jugar el año próximo el Mundial de Estados Unidos y México pero lo que no ignoramos es que tras Maradona, hemos disfrutado del reinado de Messi durante veinte largos años, algún par más, si sumamos su debut en el Sudamericano juvenil de 2005 -todavía lo recuerdo esa noche que lo vi jugar por primera vez en TV, estando en un hotel de Trelew, la ciudad chubutense-.

Fue un largo tiempo donde alternamos con él, alegrías, enormes dosis de euforia, pero también sinsabores, fracasos, críticas -hasta por no cantar con emoción el himno nacional-, tironeos políticos, renunciamientos históricos, breves pero renunciamientos al fin, logros inconmensurables, como los obtenidos en los últimos cuatro años.

Se nos fue una parte de la vida ayer, con el corolario de un reencuentro con otro grande, en este caso, de la música, como Charly García, pero ojalá, sea parte de una historia mayor, que se corone en nueve meses, en un lugar donde estuvimos cerca de consagrarnos en 1994, pero que no pudo ser, convirtiéndose en una «espina clavada» para toda una generación de argentinos entristecidos por el escándalo con la efedrina de Maradona.

De paso, dejenme aspirar a un sueño más. Ojalá los rosarinos -los nativos pero también los adoptivos como yo- lo veamos en una cancha de Newell’s o Central jugando un clásico contra Di María.

 

 

 

TALENTO MUSICAL ARGENTINO

De la mano de la democratización en el plano social pero sobre todo, en el individual, muchísimas mujeres se quedaron sólas pero también otras tantas, tuvieron nuevas parejas en los mediados de los ochenta.

En efecto, la nueva Ley de Divorcio, promovida por el alfonsinismo, vino a blanquear muchísimas situaciones de facto que se venían dando, pero también habilitó a la liberación de mujeres y hombres de sus respectivas matrimonios. Cuántas mujeres, mi madre entre ellas, por ejemplo, de la mano de dicha transformación, empezaron a escuchar e identificarse con la letra de las canciones de íconos musicales como Valeria Lynch, Paz Martínez pero sobre todo, los Pimpinela.

Por eso, en una época como la actual signada por el gobierno de los hermanos Milei, con su disfuncionalidad evidente, rescatar un recital en homenaje a otros dos hermanos, que se caracterizaron por crear letras de amor y desamor, tras 43 años de carrera, es realmente un hallazgo. Si a ello, sumamos la comprobación novedosa de un cuarteto de voces de artistas talentosísimos Melania Lenoir, Patricio Witis, Romina Ruiz y sobre todo, Diego Bros, con la gran dirección del maestro Gaby Goldman, se trata de un combo cultural perfecto que sigue demostrando el nivel de excelencia de las nuevas generaciones argentinas, hijos y nietos de aquellas madres y abuelas, que se liberaron al compás de la democracia argentina.

Paradójico. A pesar que Milei odia la cultura argentina, entre tantos otros desprecios, el evento de homenaje se realizó en el llamado Palacio Libertad, ex Centro Cultural Néstor Kirchner. Claro, la «libertad» está mejor representada por la cultura popular argentina y no por el actual Presidente y sus acólitos.