Allí, como un adolescente de 16 años, conocería los entretelones de una pareja en la ficción que desafiara códigos y barreras sociales, pero que lo haría de una manera demasiado creíble. Hasta hoy, muchos argentinos creen, que era una pareja real, por el realismo y hasta fogosidad de las escenas grabadas. Esa autenticidad, hoy tan venerada, en ese momento también lo era, aunque como novedad y sin necesidad de la difusión de redes sociales.
A ese temprano impacto personal, le sumo que hace pocos años, tuve la inesperada suerte, junto a una periodista amiga que vive en Viena, de entrevistarlos a ambos, tanto a Grimau como Alberó, comprobando una vez más que habían sido y lo fueron hasta ayer, grandes amigos.
QEPD Antonio. Chau ¨Lito¨ García. Te despido con la gran canción del italiano Toto Cotugno, que servía de cortina para la gran novela.
De la mano de la democratización en el plano social pero sobre todo, en el individual, muchísimas mujeres se quedaron sólas pero también otras tantas, tuvieron nuevas parejas en los mediados de los ochenta.
En efecto, la nueva Ley de Divorcio, promovida por el alfonsinismo, vino a blanquear muchísimas situaciones de facto que se venían dando, pero también habilitó a la liberación de mujeres y hombres de sus respectivas matrimonios. Cuántas mujeres, mi madre entre ellas, por ejemplo, de la mano de dicha transformación, empezaron a escuchar e identificarse con la letra de las canciones de íconos musicales como Valeria Lynch,Paz Martínez pero sobre todo, los Pimpinela.
Paradójico. A pesar que Milei odia la cultura argentina, entre tantos otros desprecios, el evento de homenaje se realizó en el llamado Palacio Libertad, ex Centro Cultural Néstor Kirchner. Claro, la «libertad» está mejor representada por la cultura popular argentina y no por el actual Presidente y sus acólitos.
1993 fue un año más que importante para mí en el plano personal: me casé y tuve una hija, con todo lo que ello implica en términos de transformación, incluyendo el aspecto profesional. Pero el recuerdo de lo ocurrido hace 3 décadas ya, está indisolublemente ligado al personaje de una artista y cantante brasileña: «Xuxa» (María da Graca Meneghel).
En tiempos recientes, hay una tendencia a repetir alguos ritmos musicales típicos de los años ochenta. De la mano de algunos DJs audaces pero también y sobre todo, cantantes solistas o bandas, que intentan quebrar la monotonía hegemónica del reggaeton o el pop insípido de los últimos años.
Tesfaye reconoce como sus influencias ochentosas a David Bowie, Prince, Michael Jackson y Talking Heads entre otras. Aunque debutó hace más de una década, «Blinding Lights«, estrenada en 2019 pero aún opacada por la pandemia de Covid-19, no dejó de sonar en las principales FM del mundo, incluyendo mi propia cuarentena en CABA, en mayo de 2020. La canción es la más importante en la historia de la Revista Billboard, permanenciendo más de 100 semanas en el top 100 de dicho ranking. «Save your tears«, «Take my breath« y «Starboy« son otras canciones valoradas en los sucesivos charts del orbe.
En el caso del alemán, se trata de una biografía muy particular que ayuda a comprender el contexto histórico que le tocó vivir. Criado en la vieja Alemania del Este, o sea la RDA comunista, su padre le hizo conocer la música occidental, sobre todo, géneros como el disco, el pop y el rock de manera clandestina, lo más lejos posible de los controles de la omnipotente Stasi. Luego, ya caída la URSS y en un primer viaje a Münich (la ex RFA), el joven Tino conoció «el paraíso del vinilo» -el mismo que estaba prohibido en su país de origen- y a partir de allí, se dedicó a reforzar sus conocimientos musicales pero abrevando siempre en sus tempranas inclinaciones artísticas. Hace una década este DJ germano empezó su meteórica carrera profesional musical pero recién cosecharía éxitos como «Hypnotized« en 2020, «Dopamine» -con un excelente video ochentoso- en 2021 y el furor de «In the dark«, con Sophie and The Giants, este año.
Celebro pues este deseo de recuperar épocas musicales creativas y llenas de vitalidad artística, como las de hace 4 décadas atrás. Al menos, las nuevas generaciones podrán conocer y por qué no, disfrutar, de la afinidad de aquellos ritmos.
Pasó a la historia el español Pablo Picasso y no Amedeo (Amadeo, en castellano) Modigliani. Ciertamente, puede que una vida bastante «mejor llevada», con cierta «normalidad»y hasta sensatez, haya conducido al primero, al éxito. Aunque al segundo, en su muy efímera existencia (apenas 35 años), habituado a vivir al borde del abismo, le cupo la gloria -póstuma- pero gloria al fin.
Nacido en 1884, en Livorno (Italia), procedente de una familia judía, con 3 hermanos más. el pequeño «Dedo» se crió en las penurias y la pobreza: en ese contexto, contrajo tuberculosis, la cual, al no ser bien tratada, lo arrastraría a la muerte el 24 de enero de 1920.
Apenas llegó en su faz adulta a París (Francia), Modigliani desplegaría su arte excelso. Jornadas interminables de desenfreno, alcohol, drogas y mujeres, le permitirían a este gran pintor italiano, exhibir sus creaciones ante auditorios con grandes mecenas y artistas de su época. De a poco Francia dejaba atrás la sangrienta Primera Guerra Mundial y la famosa «gripe española», con lo cual, hubo un espacio y un tiempo especial para que florezcan las libertades y la creatividad. Modigliani, junto con el ya renombrado Picasso, el polaco Moses Kissling, el bielorruso Chaïm Soutine, el mexicano Diego Rivera, el poeta y ensayista Jean Cocteau y tantos otros, se destacarían notoriamente en la pintura en particular y el arte en general.
Amigo de sus amigos, se enamoró perdidamente de Jeanne Hébuterne, su musa inspiradora, cuyo padre católico se opuso de manera férrea a su relación con un judío. Con apenas 21 años de edad, con una hija del mismo nombre que sobreviviría y otra en el vientre que no alcanzó a nacer, Jeanne decidió acompañar a su gran amor de inmediato al «Paraíso», arrojándose desde una ventanal al vacío, el 25 de enero de 1920, un día después de la muerte del pintor. Algo así como el cura Ladislao y Camila O’Gorman en la América del Sur del siglo XIX, que también enfrentaron una gran oposición familiar y social, los restos de Amadeo y Jeanne reposan juntos en el mismo cementerio parisino.
Tuve la oportunidad de compartir dos asados en Córdoba Capital, uno el pasado viernes 15 y otro, el domingo 17. El primero, con algunos amigos y otros, no tanto. El segundo, con amigos y colegas de la Universidad. Excepto dos de todos ellos, aún casados, el resto éramos todos separados o divorciados. También un par, mostró facetas totalmente contrapuestas, mientras se hallan en pleno proceso de separación: uno estaba feliz y esperaba tener nuevas oportunidades de conquista en su nuevo departamento; el otro se hallaba moralmente destruido, durmiéndose en un sofá cada vez que lograba escapar de la mesa de discusiones políticas, las mismas que antes le parecían importantes y ahora pueriles.
Es que claramente, excluyendo las reacciones coyunturales y hasta los intentos de reconstrucción personal a posteriori, la culminación de un matrimonio, cualquiera haya sido su duración, es de una de la peores situaciones de la vida, seguramente, junto con la pérdida de un ser querido. Es la destrucción de los proyectos en común, de los sueños de una vida compartida -máxime si hubo hijos-, la frustración, el desencanto con las virtudes del otro/otra, la exaltación de sus defectos, todo aquello que era percibido antes como positivo, admirable, etc. Es la cruel reflexión de lo invertido en energía, salud y química a lo largo de años, esperando que todo conduzca a buen puerto y la horrible conclusión de un resultado opuesto. Es la terrible y temible concreción de la muerte en vida, porque uno parece haber llegado no sólo al final de una etapa, sino a una suerte de precipicio donde no cabe otra alternativa que saltar -sin paracaídas-. Si abajo hay una laguna sin rocas o la altura no es tan grande, habrá posibilidades de salvación. De lo contrario, es el final.
Para colmo, ese sábado 16, en el medio de los sendos encuentros gastronómicos, tuve la oportunidad de ver un film recomendado por una especialista en TV y producción de imágenes, más preocupada por dichos aspectos técnicos que por su guión. El mismo que versaba casual -o no tan casualmente-, sobre una ruptura matrimonial.
«Historia de un matrimonio» (2019), más allá de la genial interpretación de sus dos protagonistas, a cargo de un ignoto (excepto para los fanáticos de «Star Wars«) pero genial Adam Driver (una especie de mezcla física noventosa entre Paul Dano y Jason Schwartzmann) y la siempre carismática Scarlett Johansson, revela mucho más que ese cúmulo nefasto de sensaciones que describí al inicio. Lo que resulta en un comienzo de una suerte de culminación matrimonial consensuada, gradualista, mediada con psicólogo de pareja, terminan derivando en un calvario donde los esposos ven autodestruirse su mancomunión de años, merced en gran medida, a sus propios abogados, la perversa Nora Fanshaw (interpretada por Laura Dern) y Jay Marotta (por Ray Liotta). Hasta la presencia transitoria de un abogado más contemporizador como el personaje del veteranísimo Alan Alda (el mismo de «M.A.S.H.»), fue devorada por esa dinámica legalista que consumió las pocas cenizas que quedaban del languideciente matrimonio.
La reconstrucción de la vida personal a partir de dicho «big bang«, dependerá del tipo de duelo que cada uno realice y la mejor -o más saludable- forma de salida que elija, aunque muchas veces, la racionalidad juega aquí, un papel limitado. De lo que sí estoy seguro, es que, a diferencia de la trama del film citado, no hay que dejar librado el resultado final a los hombres de leyes.
Elvis Prestley hubiera cumplido hoy 86 años. Tal vez lo hubiéramos disfrutado aún subiendo a algún escenario, ya no para cantar pero sí para rendirle algún homenaje quizás en una ceremonia de entrega de los Grammy’s, incluso vía zoom. Pero dudo que con su naturaleza capricorniana, pragmática y en términos de legado, eso tuviera un efecto satisfactorio en su espíritu inquieto, dinamizador pero nada duradero y hasta autodestructivo.
Yo prefiero recordarlo a través de su música, la misma que dejara una impresionante estela en otros músicos posteriores que fueron popularizando sus canciones grabadas en la época dorada de los Estados Unidos del «baby boom» (años ’50 a ’70), a las generaciones sucesivas, de abuelos a padres y de padres a hijos.
Ese legado que ellos nos dejan, inconmensurable, grabado en las experiencias compartidas, los sentimientos afines y la generosidad no sobreactuada. A los Prestley que aún con sus vidas tan cortas, pero tan rupturistas -en el buen sentido- nos han regalado tanto, no queda más que agradecerles infinitamente.
«Always on my mind».
Una de sus últimas canciones en vivo, la maravillosa «Unchained Melody«.
Les Luthiers, el grupo humorístico-musical es una de las grandes originalidades que pudo generar Argentina, gracias a esa enorme diversidad cultural que supo construir desde fin del siglo XX, como ningún otro país latinoamericano.
Pude ver en vivo y en directo a estos grandes creativos, que usaban instrumentos excéntricos, inventados por ellos mismos, en dos ocasiones: en octubre de 1987 en el Teatro Coliseo en Buenos Aires y en el invierno de 1991, en el Teatro El Círculo en la ciudad de Rosario.
En un tiempo en el que supuestamente importa más la salud que cualquier otro ámbito de la vida, habría que valorar el aporte de ellos, en favor del humor fino, delicado, inteligente sin golpes bajos, con diálogos extraordinarios por el cuidado en el lenguaje y el uso del vocabulario sin emplear palabras soeces o sin caer en la chabacanería. Así, se ganarían mi admiración temprana y aquellas virtudes los conduciría a tener éxito en la propia España, incluso en la comunidad latina de Estados Unidos
La gran lección que le da el «anciano» Mundstock a una joven soberbia que lo manda a un geriátrico, en «El cuento de las comadrejas», el film de Juan José Campanella.
Hoy nos dejó de manera física, tras afrontar una dura enfermedad, que no era el Covid-19. Probablemente, Mundstock, una gran «gerente de la ironía», como buen descendiente judío, si amaba la libertad como yo, eligió -como todos lo hacemos- el momento justo para morir y burlarse así de esta pandemia que tanto teme la mayoría de los humanos en el mundo de este tiempo.
Rabinovich y Mundstock en un diálogo plagado de malentendidos.
Denominado José Hernández, en honor al creador del «Martín Fierro», la obra literaria cumbre de la Argentina, pudimos recorrerlo y disfrutarlo en una tarde de marzo.
Este pintor argentino, algo discutido por su estilo heterodoxo, pero original por sus cuadros tan descriptivos de las pampas argentinas, llegaría a contactarse con el mismísimo Walt Disney.
-Choque de civilizaciones
-Diario de una pasión
-Doctor Zhivago
-El Conde de Montecristo (Alejandro Dumas)
-El Señor de Ballantrae (Robert Louis Stevenson)
-La sociedad abierta y sus enemigos (Karl Popper)
-Motín a bordo
-Reflexiones sobre la Revolución Francesa (Edmund Burke)
-Robinson Crusoe (Daniel Defoe)
-Shakespeare enamorado
-The Last of The Mohicans (Fenimore Cooper)
-The silence of the lambs
-The peacemaker
-Facundo: civilización y barbarie (Domingo Faustino Sarmiento)
FRASES PARA RECORDAR
– «The only thing necessary for the triumph of evil is for good men to do nothing» (EDMUND BURKE)
-«Once we accept our limits, we go beyond them» (ALBERT EINSTEIN)
– «Rien n´est plus puissant qu´une idée dont l`heure est venue» (VICTOR HUGO)
– «No hay edad para vivir un amor intenso, así como creo que el amor es lo único que importa. Todo lo demás son plumas del pavo real, modas para seducir, como cuando un tipo se compra un auto fabuloso. Y el drama es que muchas veces el asiento de al lado va vacío, o con una mujer que no le gusta. No se necesita un Porsche para que una mujer te quiera. Hasta Adam Smith tenía esto claro: la razón por la cual la gente busca la riqueza es para salir del anonimato de la masa y ser querida» (ARTURO FONTAINE TALAVERA)
– «Our patience will achieve more than our force» (EDMUND BURKE)
– «Ahora la vida es mucho más riesgosa e incierta, aunque, al mismo tiempo, mucho más entretenida. No tengo ninguna nostalgia por el mundo de nuestras abuelas, donde las mujeres se casaban y tenían siete u ocho hijos y quedaban bastante encajonadas en una vida donde había muy poca posibilidad de cambiar De vida, porque no trabajaban» (ARTURO FONTAINE TALAVERA)
– «To read without reflecting is like eat without digesting» (EDMUND BURKE)
– «Your time is limited, so don’t waste it living someone else’s life» (STEVE JOBS)
– «Todos los hombres nacen iguales, pero es la última vez que lo son» (ABRAHAM LINCOLN)
– «Have the courage to follow your heart ad intuition» (STEVE JOBS)
– «Al final, lo que cuenta no son los años de tu vida, sino la vida de tus años» (ABRAHAM LINCOLN)
– «Si eres neutral en situaciones de injusticia, es porque estás del lado opresor» (ARZOBISPO DESMOND TUTU)
– «Casi todas las personas son tan felices como preparan sus mentes para serlo» (ABRAHAM LINCOLN)
-«In Italy, for 30 years under the Borgias, they had warfare, terror, murder and bloodshed, but they produced Michelangelo, Leonardo da Vinci and the Renaissance. In Switzerland they had brotherly love, they had 500 years of democracy and peace – and what did that produce? The cuckoo clock» (GRAHAM GREENE)
«Sólo el que ha conocido el extremo del infortunio puede sentir la felicidad suprema. Es necesario haber querido morir, para saber cuan dulce es la vida» (EL CONDE DE MONTECRISTO)