PODER AL SENTIDO COMUN

Muchos especulábamos que el domingo 14 de noviembre se empezaba a terminar la famosa “grieta” entre kirchneristas y antikirchneristas en las elecciones parlamentarias de Argentina. Sencillamente, ello no ocurrió porque el oficialismo logró disimular su estrepitosa derrota general –perdió la hegemonía en el Senado que mantenía desde 1983 y, 13 de 24 provincias, incluyendo las 5 más grandes-, con su relativo emparejamiento- en relación a la PASO de setiembre- en la Provincia de Buenos Aires y su consolidación en el norte del país. Tampoco el triunfo opositor, no obstante ser de casi 8 puntos a favor- fue lo suficientemente holgado en especial, para Horacio Rodríguez Larreta, el alcalde porteño, quien de manera obsesiva, quiere ser Presidente a base de la prolongación de la grieta. En su propio terruño y la Provincia bonaerense, tuvo sus propios obstáculos, en las apariciones fulgurantes de sendos economistas, el libertario Javier Milei y el liberal José Luis Espert, respectivamente.

Festejos en el Centro Naval de Olivos, búnker de Espert Diputado.

Desde hacía décadas, el liberalismo no contaba con diputados electos y menos, por los distritos más significativos. A diferencia de otrora, sus campañas fueron personalizadas, con mucha exposición física, en las calles, dando clases públicas, visitando plazas, negocios, fábricas, con una fuerte difusión en redes, a cargo de voluntarios. Desde el alfonsinismo y el propio kirchnerismo, nunca se había visto tanta juventud en torno a líderes políticos. Los jóvenes argentinos, incluso adolescentes, se dejaron seducir por la verborragia y el despliegue incansable de Espert que recorrió una provincia que tiene el tamaño de Alemania pero sobre todo, se identificaron con la rabia contenida que explotó en griterío e insultos, de Milei. Enfrentando el primero, al “sistema” -la trilogía de políticos mediocres y saqueadores, empresarios prebendarios y mafias sindicales- y el segundo, a la “casta” -los políticos que viven del Estado-, ambos candidatos hallaron al responsable perfecto para explicar de modo sencillo, a una sociedad empobrecida y subeducada, las razones de una debacle nacional que ya lleva más de un siglo.

Rosario, Antares, con jóvenes libertarios

Cualquier ideologización del discurso de Espert y Milei suena a esfuerzo banal y reduccionista. Es mucho más complejo de lo que a priori, parece.  Al primero lo apoyan sectores más bien centristas y republicanos, incluso partidos históricos como la Unión de Centro Democrático (Ucede), el Partido Demócrata (PD), el Partido Autonomista Nacional (PAN), pero también nuevos como Republicanos Unidos (RU) y afines. Al segundo en cambio, lo sostienen los libertarios, que rechazan al primero: anarcocapitalistas, minarquistas y objetivistas randianos. Pero también nacionalistas y conservadores, como Victoria Villarruel (diputada electa), Carlos Maslatón y hasta you tubers mediáticos, como “Dannan”, “El Presto”, “Deperoncho” y la cosplay “Lilia Lemoine”, entre otros.

El peronismo no está ausente en ambas coaliciones. Raúl Aragón es el sociólogo embanderado en ese movimiento, que siente un profundo rechazo al kirchnerismo, contratado por el operador de Espert, el periodista y ex diputado mendocino Luis Rosales, ex socio del consultor Dick Morris. El recomendó al economista oriundo de Pergamino, ir cooptando a los punteros peronistas del conurbano, abandonados a su suerte por Sergio Massa y el avance de Máximo Kirchner. Del lado de Milei, Ramiro Marra, hoy legislador electo por CABA, militaba junto al ya legislador de Consenso Federal, Eugenio Casielles, en el lavagnismo.

No es fácil por lo tanto, hablar de una “derecha”o de un “bolsonarismo” a la argentina. Mientras Espert está dispuesto a discutir en un referéndum temas como el aborto, Milei se aleja de posiciones liberales, en torno al tema, declarándose “provida” y también discrepan en torno a la gestión de la dieta parlamentaria, el rol del Banco Central y el castigo a los delincuentes y el rol de las fuerzas de seguridad. Milei admira a Trump y lo tiene entre sus gif preferidos en sus chats mientras Espert se declara antipopulista en todas sus formas, tiempos y exponentes.

Sin embargo, el común denominador de ambos, no es tanto ideológico, a no equivocarse: es estratégico. Descreo que en el fondo, estén peleados, aunque sí tal vez, “tironeados” por sectores afines que no quieren verlos juntos, incluyendo externos como los “halcones” de Juntos por el Cambio pero también internos, como algunos nacionalistas y conservadores. Pero Espert y Milei, coinciden en el diagnóstico: el país está enfermo hace tiempo ya, la crisis es profunda, hay dirigentes que se benefician de ella y es a expensas del trabajador honesto que ama a su país, aunque hay “salida”, no es Ezeiza y sí, es la de la libertad.

Pero ese mensaje no es intelectual, ni depende del ya trillado negocio de las fundaciones liberales, ni de las clases medias, algo refractarias al mismo: se sustenta en la actitud y aptitud de entrar al “barro de la política”: involucrarse, comprometerse y llegar a alcanzar los votos de “la otra orilla”, como solía repetir Perón, parafraseado por el gran Mariano Grondona. Cuando los liberales abandonaron la política y la retomaron sólo parcialmente, en los ochenta, gracias a Alsogaray, el país quedó abandonado a su suerte. Como se siente hoy el habitante de Berazategui, Quilmes, Lanús, Lomas de Zamora, Avellaneda, etc. o el vecino de Pompeya, Lugano, Villa Soldati, la Villa 31 y es allí donde por primera vez, un liberal fue a buscar y logró votos. A ellos se llega, no recitando a Hayek o Nozick sino simplemente, siendo sensible a su estado de deterioro, comprendiéndolos, aumentándoles la autoestima, fortaleciéndolos moralmente, para que sean capaces de rechazar toda manipulación clientelar y hasta psicológica, que los haga descreer de que ellos pueden lograr sólo con su esfuerzo.

Con tal apelación al sentido común, el éxito liberal está a la vista: más de un millón de votos, tercera fuerza en dos de los distritos más grandes, cuatro diputados nacionales asegurados -uno más en discusión-, cinco legisladores porteños, tres legisladores provinciales, decenas de concejales bonaerenses, etc. Ahora llega la hora de las previsiones político-estratégicas con vistas a 2023 y aspirar a terciar en la grieta, ante un eventual ballotage: para ello habrá que pensar en la posibilidad de un bloque legislativo propio y unido o, un interbloque, la conformación de un único partido nacional  o, una confederación de partidos y, finalmente, lo más importante, candidaturas votables, populares, con convicciones pero sobre todo, empáticos, con la angustia de la gente.

No será nada fácil pero lo logrado este año, nos permite abrigar cifradas esperanzas.

ANTES DEL NAUFRAGIO

La elite sigue bailando en la cubierta de ese Titanic que es Argentina, con rumbo fijo al iceberg, que es la “piña” tantas veces pronosticada por el economista y candidato a diputado nacional Javier Milei, a vertiginosa velocidad. Ese barco tiene un capitán que está cada vez más ensimismado y perdido, sin credibilidad ni entre los propios; posee una tripulación que al igual que los pasajeros, optan por arrojarse al mar, es decir, eligen “la salida Ezeiza” -a sabiendas de un mundo hostil- y no parece haber nadie con voz de mando que frene a todos y redirija la embarcación hacia lugar más propicio.

La melodía la interpreta un grupo de músicos improvisados, que apelan a sus talentos individuales pero la coyuntura desgraciada los aglutinó allí, sin conciencia colectiva ni organización, más que entretener a los desesperados en el tránsito a una agonía un poco más amena.Los ciudadanos, contribuyentes y votantes siempre encuentran algunos artistas a la manera de placebos que les interpretan melodías algo evasivas para hacer más digerible una realidad decadente. Esos placebos son variados: van desde la cultura (música, televisión, radio, redes virtuales) hasta la propia medicina (psicofármacos, anziolíticos, etc.) cuando no, la religión (la institucionalizada y la informal a lo Gilda, “Gauchito Gil” o el Ravi Shankar).

Argentina parece estar muriendo sin morir, desde hace décadas pero todavía resuenan estertores de cierta recuperación cada diez o quince años. Se trata de procesos largos, de cierta paz monetaria y cambiaria, que precipitan cada vez más abruptamente en crisis fenomenales que empobrecen a más de la mitad de la sociedad. Luego, cada reconstrucción demanda mayor esfuerzo colectivo y así, sucesivamente.

En el largo plazo, el estado mental del argentino ha sufrido una gran devastación, al estilo de la que sufrieron los alemanes tras vivir la II Guerra Mundial. Generaciones enteras se han habituado a vivir con inflación crónica de dos dígitos, confiscaciones, destrucción de ahorros, empobrecimiento generalizado, pérdida de horizontes. En una sociedad así, el futuro no existe y la sensación que queda, es apenas, intentar salvarse del naufragio aunque las probabilidades sean mínimas. Para aquellos que lo logren, no queda más que miedo e inseguridad. Para muestra un botón: se ha llegado a conformar un Partido Liberal Pesimista (PLP), cuyos exponentes todos los días, se jactan de mostrar tweets de jóvenes y familias que exhiben “orgullosos” (sic) sus pasaportes en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, emigrando del país.

Si a ello le sumamos la pandemia -y la cuarentena cavernícola que impuso el gobierno nacional con la complicidad del resto de la clase política, con pocas excepciones-, ese cuadro de frustración cuasi patológica genera grandes dudas acerca de cómo salir saludablemente de la encerrona. Máxime cuando semejante temor colectivo, ha sido alimentado durante décadas a modo de refuerzo por ejemplo, por el psicoanálisis.

En efecto, esa “pseudodisciplina”, diría Popper, retroalimenta en la generación de miedo y dependencia. Esclaviza al paciente, lo torna manipulable durante un buen tiempo y no genera las opciones de salida y recuperación. La sociedad medicalizada en el diván, naturaliza tal proceso y termina siendo más dócil a los manejos y desmanejos de su clase dirigente que ya conoce cómo dominarla, sin que aquélla pueda rebelarse. De este círculo vicioso no se sale sino agrietando lentamente el muro del statu quo, con ayuda de algunos poderosos o con violencia, siguiendo con la analogía del Titanic, rompiendo las ventanas del barco, para escapar más rápido, aunque sin saber hacia dónde. No es un dilema sencillo porque las alternativas tienen enormes costos.

La duda que se me genera es: querremos aprender? estamos dispuestos a afrontar tales desafíos? habrá alguna grieta en el muro mental que los argentinos parecen haberse impuesto a lo largo de las décadas para no ver su marcado declive? o se obcecarán con seguir fugándose hacia delante o hacia fuera?

SEMANA DE SORPRESAS (DESAGRADABLES) EN ARGENTINA

Hace menos de una semana, no esperábamos el desenlace de ésta. Tampoco preveíamos el resultado tan abultado en contra del kirchnerismo, ni siquiera su derrota en Provincia de Buenos Aires. Todo lo cual demuestra una vez más que en Argentina resulta imposible aburrirse porque la vertiginosidad de las sorpresas es enorme, no obstante que luego del paseo por la montaña rusa que supone,  volvemos al mismo lugar. Cada momento a la manera de un ciclo perverso, parece reproducir las condiciones previas, acelerando el proceso de autodestrucción, aunque ésta nunca llegue.

En efecto, el gobierno de Alberto Fernández, estaba al borde de la hiperinflación de 1989, pero podía ganar pírricamente como en 2007, terminó siendo derrotado como en 2009, 2013, 2015 y 2017 y aún así, cree ahora que puede recuperarse una vez más, como en 2011 y 2019, por eso recrea insólitamente, un gabinete que se parece a 2014. La respuesta es siempre la misma: a la manera de un suicida, redoblar la apuesta, incrementando la radicalidad del fenómeno. La sociedad misma ha malcriado a la elite kirchnerista: le ha dado una y otra vez, oportunidades.

Primero, cabe un minianálisis de la derrota y su magnitud. El gobierno sufrió una “paliza” similar a la que sufriera #Macri en agosto de 2019. #Populismo sin dólares y cuarentena irracional fueron el combo para que perdieran hasta los propios: los pobres y los jóvenes, clientela especial k desde siempre, huyeron a filas renovadas, como por ejemplo, las de Javier Milei en CABA. El encierro feroz de la cuarentena, el daño a la economía privada y la indignidad de la ayuda estatal, hicieron el resto, para que por ejemplo, medio millón de matanceros no concurran siquiera a votar. La oposición no ofreció nada novedoso, incluso en regiones enteras, como en Córdoba, el esfuerzo que hizo para ganar, fue mínimo: sólo ofreció listas competitivas en todo el país y triunfó, sobre la base de la pérdida de casi 4 millones de votos respecto a dos años antes.

Tras el shock, el dilema que enfrentaba el gobierno el pasado lunes, pasaba por cómo asimilar la derrota, interpretarla y luego actuar en función de ella, considerando que quedaban dos meses para la elección parlamentaria de noviembre y dos años para terminar el mandato, con una elección intermedia con efectos destructivos. “Dilema” porque racionalmente, no se soluciona cortando algunas cabezas y radicalizando más pero tampoco devaluando o arreglando con el #FMI. El primer camino conduce a un desastre general -como bien advierte uno de los “delegados” del Papa Francisco -el Arzobispo de La Plata, “Tucho” Fernández- y el segundo trayecto, lleva a una derrota peor que la del domingo. “Están en el horno”, se regodeaban en la oposición, nada motivada para ayudarlos en tal trance ante una instancia potencial de dialoguismo y sólo el disfraz de CFK como “corderito”, al estilo del “efecto viudez” de 2010, podría salvarlos. Pero tampoco sonaba creíble esa jugada.

Les reconozco su pusieron la cara -para la foto- pero la pusieron.

Quedaba por verse la actitud del #peronismo -o los #gobernadores– que no pusieron todo lo que había que poner, oliendo derrota, los acompañarían sólo hasta la puerta del cementerio. Pero al mismo tiempo, todos, sin excepción saben que #divididos, no tendrán rumbo alguno, excepto al abismo.Hoy, en la cumbre de La Rioja, estarán los gobernadores “fondos nacionales-dependientes”, es decir la llamada “Liga del Norte”, pero no así los de las Provincias más ricas, como Santa Fe y Córdoba, a quienes no convence un gobierno de clara raíz capitalina-bonaerense.

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VACUNA RUSA CONTRA EL COVID-19: ENTRE LA URGENCIA Y LAS “FAKE NEWS”

Me parece importante aclarar el panorama de la vacuna rusa Sputnik V, más allá de la operación mediática y manipulación política que hiciera el gobierno argentino, además de las fantasías y hasta delirios, que se formulan tanto oficialismo y oposición, desconociendo la seriedad e historia de la ciencia rusa. Por ello, lo mejor que he visto escrito, para no caer en fuentes rusas, en diciembre pasado, es un hilo en Twitter, del Grupo argentino de científicos “Ciencia Nuestra”, que aquí reproduzco:

Sobre la editorial de @nelsonalcastro sembrando dudas sobre la vacuna del Centro Gamaleya, Gam-COVID-Vac o Sputnik V. Dice Nelson Castro que los estudios de fase 3 concluyen en mayo de acuerdo a la página de clinical trials. Es verdad. Abrimos hilo:

Lo que omite @nelsonalcastro es que los de Pfizer terminan el 30 de julio, y lo mismo sucede con el resto. Lo que hay ahora para TODAS es un análisis preliminar de los estudios de fase 3 una vez que han llegado a un número de contagiados que permita hacer análisis de efectividad.

También dice que los estudios en >60 de fase 2 terminan el 30/12. Los estudios de fase 2 exclusivamente para >60, no son condición necesaria cuando ya han concluido el 12/08 para 18-60 años habiendo evaluado seguridad y eficacia y publicado internacionalmente con éxito.

Basta con hacer una fase 2/3 donde se evalúe desarrollo de anticuerpos y eficacia como han hecho otras. En el caso de Sputnik V a partir del 22/10 realizaron un reclutamiento de 110 >60 para ver seguridad e inmunidad por anticuerpos y células.

https://www.clinicaltrials.gov/ct2/show/NCT04587219?term=Gam-COVID-Vac&cond=Covid19&draw=2&rank=9

Los mismos han demostrado ser seguros y producir inmunidad, pero su medición es de hasta 42 días y con puntos de seguimiento a los de 90 y 120 días para ver si esa inmunidad perdura, sólo por eso en la página de “clinical trials” siguen abiertos hasta fin de diciembre.

Nadie dijo nada respecto a que la fase 2 de la vacuna de Pfizer analizó sólo 15 adultos >60 con la dosis y formulación actual y los siguió hasta el día 35. Y no se dijo porque en ambos casos está bien, teniendo en este punto, Gamaleya, más rigurosidad.

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33053279/

Más allá de este estudio, lo que tiene peso para que defina hoy la ANMAT es que el Centro Gamaleya inicio el 7/11 un estudio de fase 3, con >40mil voluntarios entre los que hay miles >60 para evaluar eficacia, y de los que ya hay resultados preliminares.

https://www.clinicaltrials.gov/ct2/show/NCT04530396?term=Gam-COVID-Vac&cond=Covid19&draw=2

En el reporte entregado por el Centro Gamaleya a la ANMAT el 2/12, en el rango etario de >60 sólo había 2 infectados, por lo que realizar análisis de eficacia no resultaba correcto por eso aún no se aprobó de emergencia para adultos mayores

Vale aclarar que el estudio de fase 3 publicado el 10/12 por Pfizer posee 20 infectados en >65 a través de los cuales analizan la eficacia en ese rango etario, un número bajo pero suficiente para su aprobación de emergencia en varios países incluso Argentina

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33301246/

Hoy nos encontramos a la espera de los números que dan resultado a los porcentajes de eficacia que se dieron a conocer anteayer por el Centro Gamaleya y que resultan prometedores siendo que han reportado más de 90% de eficacia para el rango etario >60 años.

Lo que es cierto es que tanto la vacuna Gam-COVID-Vac (Sputnik V) como la BNT162b2 (Pfizer) o la mRNA-1273 (Moderna) han sido aprobadas por distintos países previo a la publicación de los resultados de fase 3 en revistas internacionales.

En el caso de la de Pfizer la aprobó para aplicación en el Reino Unido el 2/12 y la publicación recién salió el 10/12. En el caso de la Sputnik, la ha aprobado la ANMAT para menores de 60 y en los próximos días esperamos se encuentre disponible la publicación internacional.

También Moderna estuvo en silencio durante su desarrollo y nadie dijo nada, de hecho todavía NO PUBLICÓ datos de Fase 3, sólo de Fase 1 y 2 al igual que el Centro Gamaleya. Sin embargo Moderna se encuentra aprobada por la FDA y se la ha aplicado el asesor del gobierno americano Fauci.

La vacuna de Oxford/AstraZeneca dio baja eficacia en fase 3 (~60%) y ha firmado convenio para combinar su vacuna con la Sputnik, sin embargo ningún medio ha levantado esta noticia después de haber anunciado la de Oxford como la mejor meses atrás.

Tampoco comunica que la aplicación de la vacuna de Pfizer se demora en Alemania debido a dudas en la cadena de frío durante su distribución. Recordemos que no es simple la logística para su distribución y aplicación dado que requiere -70°C.

Tengamos en cuenta que para TODAS las vacunas en general, hubo primero, sólo gacetillas de prensa, porque nos encontramos ante una emergencia sanitaria y en este momento del desarrollo de vacunas para presentar los papeles PARA USO DE EMERGENCIA, ninguna necesitó publicar todos sus datos.

Desde Ciencia Nuestra nos gustaría que todo fuera ideal y ver los datos pormenorizados de todos los voluntarios publicados antes de su aplicación. El Instituto Gamaleya, así como Moderna, AstraZeneca, Sinovac, Janssen, etc prometen publicar en revistas importantes. Ojalá que así sea.

Mientras tanto la ANMAT que tiene datos preliminares emite informes para no seguir mirando cómo sumamos muertos y podamos, más temprano que tarde, vacunar a la población argentina.

Estamos ante una situación de emergencia dónde los resultados preliminares, habiendo ya pasado las fases de seguridad correctamente, son entregados a los entes regulatorios previo a su publicación, siguiendo todos los pasos y regulaciones en los países donde se están aprobando”.

PUÑOS DE ACERO (DESDE ABAJO)

Esta semana los argentinos perdimos por el Covid-19, una legendaria figura del boxeo argentino. Juan Domingo “Martillo” Roldán, cordobés, no pudo coronarse campeón mundial de pugilismo, pero lo intentó tres veces (contra Marvelous” Hagler, Tommy “la Cobra” Hearns y Michael Nunn), dando muestras de su hombría, valerosidad y fortaleza, porque en esas diferentes ocasiones que tuvo, pudo evidenciar su carácter aguerrido y sus manos potentes, provocando serios daños en sus rivales, todos a la postre, grandes campeones.

Según el gran “Tito” Lectoure, hacedor de estrellas del ring-side, Roldán era lo más parecido que él había visto a Carlos Monzón, el otro gran campeón mundial de los medianos, quien también merece un reconocimiento en estas semanas, porque el 7 de noviembre pasado, se cumplieron 5 décadas exactas de su knock out sobre Nino Benvenutti, en la ciudad de Roma, lo que le posibilitaría acceder al máximo galardón, que defendería otras 14 veces invicto hasta su retiro. Ni Hagler ni Leonard pudieron superarlo jamás.

Si bien las trayectorias de ambos terminaron muy diferentes, sus orígenes eran parecidos y nos revelan la otra Argentina que tuvimos hasta 1970, la de la movilidad social ascendente. El “Negro” Monzón, criado en San Javier, al norte de mi Santa Fe natal, era un joven villero, flaco, desgarbado, casi desnutrido, al que le tenían que vendar las manos porque luego de cada uno de sus golpes durísimos, le dolían enormemente sus nudillos. Por el contrario, Roldán, nacido en la zona de Freyre, pueblito del norte de Córdoba, cerca de San Francisco, limítrofe con la Provincia santafesina, hombreaba bolsas y ordeñaba vacas.

Desde tales realidades, con dichas socializaciones, en esas condiciones tan precarias, lograron esforzarse y llegaron hasta lo más alto del boxeo mundial, al lujo de Montecarlo o al “circo””de Las Vegas, uno (Monzón) codeándose con la gloria y el otro (Roldán), a punto de lograrla. El primero tendría luego, una vida desdichada, donde sólo podría rescatar su amistad genuina con el actor francés Alain Delon y el gran tutelaje del gran Amílcar Brusa -el mejor entrenador de box en Latinoamérica, formador de 14 campeones mundiales y una campeona mundial-, muriendo en un accidente automovilístico en una salida temporal de la cárcel, a la que había entrado acusado de asesinato de su ex mujer. El segundo volvió al campo, a trabajar, como uno más, luego de haber desperdiciado también su dinero, aunque con su primera y única mujer.

Son historias que los jóvenes no conocen o sólo parcialmente, incluso tergiversada, como puede ser la del propio Monzón -hoy sería considerado un femicida-. Pero ambos nos hicieron inmensamente felices en los años setenta y ochenta. Eran heroicos, fueron casi míticos. El himno argentino sonaba más potente y la bandera se erguía orgullosa, con ellos y sus peleas. Desde la humildad, construyeron grandeza, haciendo caso omiso de  la adversidad.

“SIAMO FUORI DELLA COPA”: 3 DECADAS DESPUES

En numerosas ocasiones de la vida, uno suele estar en el lugar justo en el tiempo apropiado. En el deporte, ello también es factible. Mientras a algunos se les negó siquiera la oportunidad de estar -recuerdo tanto al nacido colombiano pero nacionalizado argentino ex arquero de Boca y Vélez, Carlos Fernando “Mono” Navarro Montoya como al propio Hugo Orlando “Loco”Gatti, que no pudieron disfrutar de la Selección Nacional, salvo en el caso del segundo, algunos amistosos de 1976-, otros pudieron hacerlo y disfrutarlo. Es el caso del por entonces chico de River, el guardameta suplente, oriundo del pueblo bonaerense de Lima, Sergio “Vasco” Goycochea, quien gracias a una lesión del titular Nery Pumpido en el segundo partido del Mundial de Italia 1990 contra la ex Unión Soviética, pudo debutar y luego consagrarse en dos partidos consecutivos, contra Yugoslavia en cuartos de final y contra el local Italia, en la semifinal, para permitirle a la Argentina jugar su segunda final en 8 años contra Alemania.

Todos recordamos con especial devoción aquel Mundial, porque su carga emocional fue significativa: desde su banda sonora (“Un’estate italiana”) a cargo de Edoardo Benatto y Gianna Nannini -la hermana de Alessandro, el ex piloto de F1-, pasando por el decepcionante debut con Camerún, haberle ganado a Brasil en octavos de final, habiendo sufrido todo el partido, las lesiones de Maradona y medio equipo, ya de antemano diezmado y de poca calidad, los insultos del ídolo a los italianos cuando entonábamos el himno y por supuesto, culminando en los penales de “Goyco”. Cómo olvidar semejante proeza, que finalmente se frustraría con la derrota por un discutido penal en la final con los teutones.

Con el análisis de Don Pedro Carcuro, el genial comentarista de TVN (televisión oficial chilena), recordamos este video de aquél emocionante partido semifinal entre italianos y argentinos.

Un dato: Goycochea nació un 17 de octubre -como yo- pero de 1963.

 

 

LA ARGENTINA RECIENTE A TRAVES DEL CINE

“Relatos Salvajes” (2014)

Fue ovacionada en el Festival de Cannes y llegó como precandidata al Oscar, como mejor filme extranjero pero quedó excluida. Una razón posible por no ver coronado su éxito, puede tener relación con su identidad (tan particular). La película refleja cabalmente, la naturaleza cultural e idiosincrática argentina, de fines de la década kirchnerista. Una sociedad aparentemente mansa, pero con actitudes individuales violentas, por doquier, producto del resentimiento, la envidia, el hartazgo con la burocracia, la obsesión por el diván, la falta de autenticidad generalizada, sobre todo, entre los “nuevos ricos”, donde prevalece el botox, el maquillaje y la sonrisa fácil, pero carente de sentimientos reales. Las explosiones emocionales que refleja la película, a lo largo de sus seis historias, son producto de aquella esquizofrenia, de un país, que fuera gobernado por una pretendida “actriz” -de dudoso talento-, a la que el género femenino detestaba, pero que en el fondo, quería imitar. Para no perderse: el personaje del ingeniero “Bombita” (protagonizado por Ricardo Darín) y la corrupción de la justicia argentina, simbolizada en el fiscal y el abogado de la cuarta historia.

“Los muchachos de mi barrio” (1971)

En los años sesenta, en pleno gobierno militar de Roberto Marcelo Levingston, eran otros los valores. La cultura del barrio, de los amigos, que jugaban desde niños en sus plazas, las primeras picardías, los castigos, las escenas del colegio, con el respeto, el orden y la famosa fila de todos encolumnados con sus impecables guardapolvos blancos, mientras se izaba la bandera cada mañana. Llegarían la juventud y la adultez y, con ellas, la separación. Amores concretados o perdidos, profesiones y matrimonios que ocupan todo el tiempo, triunfos en el exterior y la nostalgia permanente para quienes pretenden volver, siempre con el parámetro de la movilidad social ascendente, tan peculiar de la Argentina. Con la banda sonora del cantante exitoso en toda Latinoamérica, Ramón “Palito” Ortega, la película refleja esa alteraciones de vida, pero sobre todo, los valores y creencias con las que se afrontaban. Es un culto a la amistad, algo de lo que los argentinos suelen vanagloriarse, así como su pasión por el fútbol. Tal vez nada quede ya de aquella época, pero la emoción que se siente al ver esta película de guión sencillo, permita avizorar que algo de aquel pasado lejano, aún se resiste a sucumbir.

Entre una y otra película, pasaron 43 años, es decir, casi cuatro décadas y media. Es mucho tiempo en la vida de un país y mucho más en la de una generación y una vida en particular. En una Argentina, donde no necesariamente la trayectoria económica individual y la colectiva coinciden, todo ello trajo su correlato en el plano moral: así como en las sociedades postcomunistas, ese tejido quedó inexorablemente dañado, en una sociedad inflacionaria crónica como ésta, donde se desdibujan ganadores y perdedores, la erosión es enorme a la hora de la credibilidad en la palabra empeñada, la creciente vulgaridad en el lenguaje, la generalización de la mentira, la ausencia de espontaneidad, el apego a la inautenticidad, la segregación in crescendo, el egoísmo puro y simple por doquier.

EL DIA DE LA AMISTAD EN ARGENTINA

A pesar del mito generalizado que los liberales pensamos nada más que términos de vicios materiales o dinero, la amistad fue un gran principio moral de los filósofos morales del siglo XVIII.

Adam Smith creía que el hombre no nace con altos valores morales, sino que más bien los adopta como una manera de satisfacer su necesidad ilimitada de contactos sociales, lo que a cambio requería el desarrollo de la confianza para sobrevivir en una comunidad orientada hacia el comercio. Para Smith, éste y los mercados libres fomentan una conducta moral, promoviendo la sociabilidad y enfatizando los elementos esenciales de la llamada “Regla de Oro”: “haz a los demás lo que te gustaría que te hagan a tí”.

Edmund Burke pensaba que “el lado oscuro de nuestros sentimientos no es mitigado por la razón pura, sino por los sentimientos más benévolos. No podemos ser juzgados simplemente por nuestros vicios, ya que podemos ser disuadidos de satisfacerlos, a través de la confianza y el amor que se desarrolla entre los vecinos, de los hábitos profundamente arraigados de orden y paz, y el orgullo hacia nuestra comunidad o país”.

En la actualidad, en Argentina, una muestra más de la bipolaridad de nuestra sociedad lo testimonia que siendo una de las más antinorteamericanas del continente, muchos veranean y tienen residencia en Miami además de festejar el “Día del Amigo”, por el recuerdo de la llegada del primer hombre -o sea, la expedición norteamericana Apolo XI- a la Luna en 1969. Se empezó a celebrar en la también denostada década de los noventa pero llegó para quedarse definitivamente, sobre todo, gracias a las redes sociales virtuales, por lo que las noches del 20 de julio suelen estar repletos los restaurantes y bares con multitudes de “amigos”, en realidad, compañeros de trabajo, conocidos ocasionalmente, “contactos” de Facebook, etc.

Como no comparto ni el culto a la amistad un tanto banal que supuestamente hacen los argentinos ni las celebraciones artificiales, por este medio, “mi medio”, le rendiré un pequeño homenaje a mis diversos y variados amigos de la vida, a lo largo de estos 53 años, algunos de los cuales los disfruté en la primera mitad de la vida, en mi infancia y adolescencia, amigos del Colegio Sagrado Corazón de Rosario, como los rosarinos Héctor Fabián Delprato, Gastón Leroux y Marcelo Raúl Tacconi, el jujeño Oscar Cisneros, en la Universidad, el sanjuanino Marcelo Raúl Fretes, Julio De Hoop y Gustavo Angel Rufach (oriundo de Peyrano) y, trascendiendo la vida escolar, la práctica del tenis o paddle y a lo largo del tiempo, más allá de la distancia geográfica, Germán Lucini (nacido en Cepeda), que vive con su querida familia en Europa. En Córdoba, en estas dos últimas décadas, gracias a mi trabajo, Dante La Rocca Martín, me ha acompañado en estos años recientes, junto con Juan Iribas, mi compañero de desventuras con el tenis, Ricardo Castro y Juan Romeo Benzo, entre otros.

Imágenes de la Promoción 1982 del

Colegio agrado Corazón de Jesús (Rosario)

Mi discurso en los 25 años de la Promoción (3/11/2007)

Mi curso de Bachiller Nacional 1982.

De izquierda a derecha: Esteban “Quico” Raggio, Marcelo Romano,

Carlos Bearzotti, Pablo Giammona, yo en el centro, Oscar Berasategui,

Fernando Ferrari Gino, Gastón Leroux y Carlos Marcelo Gallo.

Peritos Mercantiles 1982 (ex compañeros de nivel primario)

Otros Peritos Mercantiles 1982, donde aparece parado a la derecha, Marcelo Tacconi

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ARGENTINA, MACRI Y LA CULTURA DE “ZAFAR”

Hace unas semanas apenas, Argentina atravesó una feroz corrida cambiaria, el BCRA perdió el mayor nivel de reservas en 12 años y el peso se devaluó respecto al dólar entre noviembre del año pasado y ayer, un 80 % Esto significa que todos los argentinos somos un 80 % más pobres que en 2017. A ello debe sumársele una inflación que se mantiene alta, entre un 2 a un 3 % mensual. En otro contexto y otra época, un gobierno como el de Macri jaqueado por la macroeconomía, habiendo fracasado en su estrategia gradualista y pidiendo auxilio al FMI, todo ese cóctel explosivo, producto de errores no forzados propios, empecinamientos de -y con- no pocos funcionarios, cierto autismo y también canibalismo opositor, ya hubiera estado cerca de derrumbarse o directamente caído, al estilo de De la Rúa 2001 o Alfonsín 1989. Sin embargo, se mantiene incólume y apuesta a volver a ganar en 2019, como si nada hubiera pasado.  Cómo se explica?

Fuente: Diario La Gaceta de Salta

Daré un ejemplo análogo, muy propio de la cultura cívica argentina, para entender este fenómeno. En gran medida, el proceso de decadencia del país, se explica por el marcado deterioro del sistema educativo, a lo largo de décadas. Pero éste se apoya en no pocas tolerancias, por ejemplo, al facilismo o falta de exigencia estudiantil. “Zafar” es un infinitivo inventado en los años ochenta, para describir la conducta de algunos alumnos que sólo estudiaban para rendir, apenas un día u horas antes del examen. Por supuesto, no les interesaba contraerse al estudio ni mucho menos, la materia o espacio curricular del que se trate. Sólo estudiaban lo mínimo y necesario y con ello, superaban el obstáculo, con un 4 (cuatro), la nota mínima aprobatoria. Luego seguían evadiendo su responsabilidad y cada vez que afrontaban un examen, recurrían al mismo método. “Zafaban” ante ellos mismos, ante sus profesores y su propios padres. Los conformaban, los satisfacían con una sonrisa cómplice y seguían la vida como si nada hubiera ocurrido. Niños pobres y ricos, adolescentes pobres y ricos, se comportaban así: sin distinción de clases. Siempre había alguien dispuesto a tolerárselos.

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OTRO BRASIL: EL SUR

Enero de 2017. Estado de Santa Catarina do Sul. Desde Joinville (520.000 habitantes, el Municipio más grande de dicho Estado), lejos del mar, hasta Itajaí, por la BR101, existen algo más de 88 km. Ya habíamos dejado atrás, siempre en dirección de regreso a Argentina (vía Uruguayana), los Estados de Sao Paulo y Paraná. Itajaí. municipio y puerto (el cuarto de Brasil) con 184.000 habitantes, preferentemente descendientes de portugueses y alemanes, fundado en el siglo XIX, es la puerta de acceso a los balnearios más deseados por los argentinos: Camboriú, Itapema, Bombinhas y Florianópolis.

Cabe recordar que hace una década, en el mes de noviembre, Itajaí fue asolada por una terrible inundación que impactó sobre el 90 % de la población y murieron 100 personas. Esta zona del país es tremendamente húmeda y lluviosa, sobre todo, en primavera.

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