RECORRIENDO LA COSTA AZUL DE FRANCIA

La Costa Azul (en francés, Côte d’Azur) o Riviera francesa, es el litoral marítimo ubicado al sudeste de Francia, sobre el Mar Mediterráneo. Se extiende desde Génova (Italia) y concentra tres de las ciudades y playas con mayor turismo europeo y mundial, o sea, Niza, Cannes y Saint Tropez, además, claro está, del Principado de Mónaco, al que ya he descrito en anterior ocasión.

Ya en el siglo XX, fue el destino elegido para descansar, por parte de la aristocracia de Europa septentrional, preferentemente, la británica, en virtud de su agradable invierno.

Jurisdiccionalmente, estamos describiendo el Departamento de Alpes Marítimos dentro de la región administrativa de Provence-Alpes-Costa Azul.

Con 340.000 habitantes y una área de influencia de un millón, Niza es la quinta ciudad importante de Francia y el segundo aeropuerto nacional de mayor flujo de pasajeros, ubicándose a apenas 30 km. de Italia, 20 km. de Mónaco y 960 km. de París. Se trata de una ciudad muy cosmopolita ya que un 16 % del total de su población, es extranjero: básicamente, tunecinos, marroquíes, italianos, argelinos, portugueses, españoles, turcos, judíos y hasta rusos, en ese orden.

Sí, también en Niza, hubo y hay rusos. Empezaron a llegar en la segunda mitad del siglo XIX. Desde 1912, se ha erigido la Catedral cristiana-ortodoxa rusa de Saint Nicholas, en honor al príncipe heredero al trono de los Romanov, Nicolás Aleksándrovich, quien falleció allí mismo, en el año 1865.

Fue sucesivamente ocupada por ligures, saboyanos, piamonteses y cerdeños hasta pasar a depender de Francia en 1860. La anexión francesa fue violenta pero luego ratificada por un plebiscito que en principio y como lo denunciara el propio Giuseppe Garibaldi (de origen nizardo), fue fraudulento. Abandonados por Italia, los nizardos se rebelaron en 1873 y 1875 pero fueron aplastados por el ejército francés.

El turismo británico salvó a la ciudad ahora francesa: allí veraneaban la Reina Victoria y también Sir Winston Churchill, entre otros . La Avenida Costanera llamada “Promenade des Anglais”, donde ocurrió hace un año, el 14 de julio, en pleno festejo del Día de la toma de la Bastilla, el atentado del camión manejado por un fanático musulmán contra una multitud de turistas globales, es un homenaje a los veraneantes ingleses.

Durante la II Guerra Mundial, Niza fue bombardeada por los aliados previo al desembarco en Normandía, para minar la confianza nazi. Allí se perdió su hermoso Casino sobre el mar. Pero una vez más, la ciudad habituada al cambio de dueños y a las sucesivas migraciones, se levantó y reconstruyó. Tanto la gestión de los Médecin (primero Jean y luego, su hijo Jacques, alcalde desde 1966 hasta 1990), como la inmigración argelina, luego de la independencia, le dieron un nuevo vigor a la ciudad.

El 16 de octubre de 1979, hubo un insólito tsunami, del cual, todavía hasta hoy, se duda si fueron las obras de ampliación del aeropuerto, las que lo provocaron, generando desde una decena a una veintena de muertos.

La ciudad fue también epicentro de los acuerdos que dieron lugar al Tratado de Niza, en 2000-2001, de fundamental relevancia para la institucionalidad de la Unión Europea.

En cambio, Cannes es una villa de apenas 75.000 habitantes, cuyo origen, historia y fama es muy diferente de la de Niza, de la que se distancia en 33 kilómetros.

Refugio originario de ligures y monjes cristianos, pasó a los franceses, aunque siempre fue ambicionada por españoles e ingleses. Hasta fue improvisada como hospital de los soldados heridos en la guerra de Crimea en el siglo XIX y de los soldados franceses en la II Guerra Mundial. Incluso los norteamericanos, la hicieron su villa turística europea predilecta en el siglo XX y en ello, influyó la censura fascista sobre el festival de cine de Venecia, lo cual posicionó a Cannes como su alternativa. Ese fue el nacimiento del Festival Internacional de Cannes, que se inauguró el 20 de setiembre de 1946, en el viejo Casino Municipal de entonces.

Cerca de allí, se ve el puerto donde hay barcos y yates, de banderas británicas y americanas, de magnitud semejante o superior a los observados en el propio Mónaco. Decididamente, Cannes es más glamorosa y coqueta que la descendente Niza.

Enfrente de Cannes, se hallan las Islas Lérins: son cinco pero las dos más famosas y grandes son la Isla de Sainte-Marguerite y la Isla de Saint-Honorat.

En la primera de las islas, estuvo encerrado 11 años, el misterioso “Hombre de la Máscara de Hierro”, el cual se creyó que era de sangre azul y aspirante al trono de los Borbones o, el mismo D’Artagnan de “Los Tres Mosqueteros”, de Alejandro Dumas, aunque el año pasado, un profesor americano aseguró que se trataba de Eustache Dauger, secretario de cámara del tesorero del corrupto y pérfido Cardenal Mazarino, de la Corte de Luis XIV en el siglo XVII. En la segunda isla, vivieron los monjes católicos cistercienses, los seguidores de Bernardo de Claraval, de gran auge en el siglo XII y que predicaban el retiro espiritualista de este mundo terrenal y venal.

Estas son fotos al atardecer, desde el bus de la Ligne Cote D´Azur, desde Cap-Ferrat hasta Niza.

Acerca de Marcelo Montes

Doctor y Magister en Relaciones Internacionales. Politólogo. Profesor universitario, área Política Internacional. Analista de la política exterior de la Federación Rusa. Investigador. Columnista de medios de comunicación escrita, radial y televisiva. http://consultoriayanalisisrrii.blogspot.com.ar/ https://twitter.com/marceloomontes
Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario