MONACO, EL PRINCIPADO QUE RECIBE A LA FORMULA UNO

La segunda ciudad más cara del mundo detrás de Londres. pero a la que llegamos con mi novia Ekaterina, en bus urbano desde Niza (Francia) al módico precio de 1 euro con 50 centavos cada uno. Una urbe glamorosa y principesca, que vive por y para el turismo, pero que lucha cada década por ganarle 350.000 metros cuadrados más al mar. Es el país más edificado de Europa y uno de los más edificados del mundo. “Francia empieza donde terminan los edificios altos”, subraya un refrán del lugar. Según datos del año 2012, se trata del territorio con mayor esperanza de vida en el mundo, con 90 años de expectativa al nacer. Allí, uno de los pocos rincones europeos del siglo XXI, donde no hay pobres ni mendigos ni siquiera inmigrantes.

El Principado de Mónaco es una ciudad-Estado soberana, situada en Europa Occidental, encerrada entre el Mar Mediterráneo y los Alpes bajos, en la Riviera francesa. Con una frontera terrestre con Francia de algo más de 5 km. y una costa de casi 4 km., ocupa, con sólo 2 kilómetros cuadrados de superficie, el segundo lugar como país más pequeño del mundo, detrás del Vaticano. 

La ciudad se encuentra a 13 kilómetros de Niza, la cabecera del departamento francés de los Alpes Marítimos y a 11 kilómetros de la frontera italiana. El aeropuerto de Niza-Costa Azul, uno de los más importantes de Francia, está a tan sólo 20 km. y Mónaco se puede conectar a él, a través de un servicio regular de helicópteros.

Históricamente, Mónaco fue ambicionada por sucesivas tribus y naciones. La lengua monegasca es una variante del idioma ligur y el nombre del país, proviene del griego Monoikos (“la única casa”) en alusión al santuario del héroe griego Hércules.

En el siglo VI a.C., Mónaco era una colonia de los fenicios para comerciar con los ligures y luego, pasó a ser dominado por los griegos y los romanos.  En el siglo I, ya fue cristianizado pero fue conquistado alternativamente por francos y lombardos. En la Edad Media, Mónaco pasó al Sacro Imperio Romano Germánico y, finalmente a la República de Génova. En 1215 se empezó a construir la fortaleza monegasca en el marco de las luchas entre gibelinos y güelfos y desde 1297, la familia Grimaldi pasó a gobernar el país hasta la actualidad, legitimando su poder en 1419.

En efecto, en enero de 1297, un descendiente de genoveses, Francisco Grimaldi, disfrazado de monje franciscano, le abrió las puertas de la fortaleza a los soldados de su pequeño ejército pero cuatro años más tarde, sería expulsado, provocando su alianza con Francia. Un primo de Francisco, Rainiero I, almirante francés, puso en el trono monegasco, a Carlos I Grimaldi, previo pacto de protección y autonomía, con los franceses. Las luchas contra los genoveses continuarían pero en 1489, Mónaco lograría el reconocimiento de su independencia por Francia y Génova renunciaría a su dominación en 1509.

Francia, España y también el Reino de Cerdeña firmaron con los Grimaldi, sucesivos pactos a modo de protectorados permitiéndole a Mónaco a partir del siglo XVI, codearse con las grandes potencias europeas. Pero la Revolución Francesa de 1789 provocó un giro inesperado, quitándole a los príncipes monegascos, todas sus posesiones en territorio francés. El peñón monegasco pasó a llamarse el Fuerte de Hércules y dependía de la región de los Alpes Marítimos aunque luego, sería anexionada por San Remo, hasta la caída de Napoleón en el campo belga de Waterloo.

Cerdeña sería la nueva propietaria de Mónaco hasta 1848, año de la Revolución de la Comuna de París, cuando se produjeron las secesiones de Mentón y Roquebrune, dos pueblos de campiña, ricos en cítricos y olivos.En 1861, Piamonte-Cerdeña entregaron ambos pueblos más Niza a Francia y ese año, los franceses por fin, reconocieron explícitamente la independencia monegasca, ya libre de cualquier protectorado.

Con el apoyo de la Santa Sede, que creó un Obispado en Mónaco y la construcción de un Casino -siendo ilegal el juego en los países vecinos-, más la ayuda francesa en torno al ferrocarril Niza-Ventimiglia, Mónaco empezó a tener vida económica propia. Carlos III renombraría en su propio honor un barrio (Montecarlo) y eliminaría o bajaría impuestos, favoreciendo la construcción: museos, la Opera (1869) y el célebre Instituto Oceanográfico (1906). El primer Rally de Montecarlo se corrió en 1911 y el primer Gran Prix de Fórmula Uno, en 1929.

La Constitución monegasca de 1911, terminaría con la monarquía absolutista de los Grimaldi, transformando el régimen político en constitucional liberal y siete años más tarde, se firmaría un nuevo tratado con Francia, por el cual, Mónaco jamás podría oponerse a los intereses de Francia. Italianos y alemanes la ocuparían en la Segunda Guerra Mundial y Mónaco fue colaboracionista con el régimen pronazi de Vichy. Finalmente, el Principado fue liberado por las tropas americanas en 1945.

Cinco años más tarde, con el ascenso al trono de Rainiero III, se consolidó la monarquía constitucional, donde el Jefe de Estado es un Príncipe de la dinastía Grimaldi  pero el Jefe de Gobierno o Ministro de Estado, es un ciudadano francés, designado por el Príncipe, entre candidatos propuestos por Francia, que se encarga de la seguridad y defensa de Mónaco.

El reinado de Rainiero III estuvo lejos de estar exento de dificultades. Los conflictos entre hermanos y cuñadas, pueden afectar seriamente la sucesión aún en las grandes familias reales. Aunque la Princesa Antoinette era la hija mayor de los Príncipes Carlota y Pedro de Mónaco, su hermano Rainiero la destronó cuando nació en 1923. Desde entonces vivió bajo su sombra a pesar de qu ambos mantuvieron una buena relación. Más tarde que temprano, empezó a difamarlo por su sexualidad y por los supuestos sobornos que recibía a cambio de que empresas extranjeras se radiquen en Mónaco. También especuló con usar a su propio hijo para aspirar al trono en segunda instancia.

Lo más grave sobrevendría en 1962: Antoinette estuvo a punto de generarle a Rainiero, un grave problema diplomático nada menos, que con la Francia de Charles De Gaulle quien exigió que la ciudad-Estado pagara los mismos impuestos que los galos por lo que decretó un bloqueo diplomático que a punto estuvo de terminar con los Grimaldi. En 1963, gracias a la pericia de Rainiero y su joven y bella esposa, la plebeya norteamericana, Grace Kelly, se pudo firmar un tratado con Francia, con el cual se arreglaron diferencias económicas y se crearon nuevos acuerdos de vecindad y moneda, que se renovaron en 2002 con la puesta en circulación del euro en Mónaco, si bien este Estado no es integrante de la UE. El escándalo terminó cuando, tras haber expulsado del Palacio a Antoinette, la perdonaron algunos años más tarde y la confinaron a realizar tareas de beneficiencia.

Los integrantes más destacados de la familia Grimaldi en la actualidad, son:

Alberto II, Príncipe soberano, hijo y sucesor de Rainiero III (fallecido en abril de 2005) y Grace Kelly (trágicamente muerta en un accidente carretero en setiembre de 1982); Charlene de Mónaco, sudafricana de origen, princesa consorte de Mónaco, casada con Alberto en 2011; Jaime de Mónaco, príncipe heredero, Gabriela de Mónaco, hija del Príncipe soberano; Carolina de Mónaco, hermana mayor de Alberto y Stephanie; Stephanie, hermana menor de Alberto y Carolina y, los hijos de Carolina y Stephanie, Andrea, Carlota y Pierre Casiraghi. Alberto también tendría dos hijos ilegítimos, Alexandre y Jazmín, aunque los reconoció recientemente.

Mónaco integra la ONU, es miembro del Consejo de Europa y de otras numerosas organizaciones intergubernamentales, además de ser sede de la Organización Hidrográfica Internacional (OHI).

Mónaco no posee ejército propio – Francia se encarga de su defensa- pero tiene un pequeño grupo de guardacostas. Quienes se encargan de la seguridad en Mónaco son aproximadamente 500 policías (Mónaco es el estado con mayor número de policías por persona del mundo, 517 agentes para 32.000 habitantes). También existe una guardia real, que es la Compañía de Carabineros del Príncipe (Compagnie des Carabiniers du Prince), con unos 80 miembros.

Físicamente, no hay diferenciación entre el Estado y la ciudad, pero en realidad ésta se subdivide en tres zonas: Monaco-Ville, que es “La Roca”, donde se sitúa el Palacio de los Grimaldi; Montecarlo, la principal área residencial y hotelera, cuyo epicentro es el Casino del mismo nombre y La Condamine, la sección noroeste de la que forma parte el área portuaria. A partir de tierras ganadas al mar, esos barrios se fueron subdividiendo en otros siete, con lo cual, Mónaco es una ciudad que engloba a a una decena de distritos. La población total de la ciudad orilla los 33.000 habitantes, siendo Larvotto-Bas Moulins, Fontvieille, La Condamine y Montecarlo, los distritos más poblados. Hay unos 10.000 ciudadanos franceses y unos 6.500 italianos en dicha población monegasca.

Una de las principales fuentes de ingresos de Mónaco es el turismo, que aporta al pequeño país, unos 450 millones de euros, algo así como más del 10 % del PBI anual. Cada 365 días,  unos 7 millones de visitantes se sienten atraídos por su agradable clima y su lujoso Casino, aunque a los propios ciudadanos de Mónaco no se les permite jugar en ese palacio lúdico. En 2001, se amplió el muelle utilizado por cruceros en el puerto principal. Un año más tarde, se trajo un dique semiflotante desde Gibraltar, que no rompiera el equilibrio ecológico del mar.  Hay unas 170 detenciones de cruceros a lo largo de la temporada mayo-octubre. El Principado ha tratado de diversificar los servicios y potenciar las pequeñas industrias, no así aquellas industrias contaminantes como las de cosméticos.

El nivel de vida es elevado, comparable al de las áreas metropolitanas francesas más prósperas. Mónaco no es miembro de la Unión Europea, pero está estrechamente vinculado a ella a través de su unión aduanera con Francia. La moneda de uso corriente es el euro, con diseños monegascos en su cara nacional. Antes de 2002 Mónaco tenía su propia moneda: el franco monegasco.

La industria representa aproximadamente un 8% del PBI en Mónaco. Existe alrededor de un centenar de pequeñas industrias, que no son contaminantes y le dan empleo a unas 3.800 personas, el 9% de la población activa. El sector predominante es el químico-farmacéutico, que tiene unos 1.200 empleados, el sector de fabricación de equipos electrónicos y el sector de procesamiento de plásticos.

Mónaco no aplica gravámenes sobre la renta a sus habitantes, lo cual ha atraído a un número considerable de magnates residentes en países europeos, que obtienen la mayoría de sus ingresos por actividades fuera del Principado, aunque también a artistas y deportistas del resto del mundo.

En la década del 2000, el FMI y la OCDE caracterizaron a Mónaco como un “paraíso fiscal”, en un listado de 36 territorios en el mundo, aunque ya en 2010, dejaron de rotularla con esa calificación.

El idioma principal y oficial de Mónaco es el francés, pero se hablan diversas lenguas, incluyendo el occitano y el monegasco, el idioma nacional del pueblo monegasco, perteneciente a las variantes del idioma ligur y enseñado en las escuelas junto con el francés; además, se usa el italiano con relativa frecuencia.

La educación en Mónaco es pública, con una decena de escuelas, con la excepción de dos escuelas religiosas privadas subvencionadas. También cuenta con la International University of Monaco (IUM).

Los Grimaldi constituyen una familia que ama los deportes, además de que han pensado desde inicios del siglo XX en ofrecer al Principado para la organización de grandes eventos deportivos con la finalidad de generar prestigio y dinero. Automovilismo, tenis y también fútbol, son los tres grandes deportes que financian en gran medida, la actividad económica de Mónaco.

En efecto, en el Principado de Mónaco se disputa uno de los grandes premios más antiguos de la Fórmula Uno. El Gran Premio de Mónaco se disputa desde 1955 ininterrumpidamente, en las calles de Montecarlo, en el mes de mayo, coincidiendo con la fiesta de la Ascención de la Virgen. Tiene gran cantidad de subidas y bajadas, esquinas cerradas y estrechas vías, por lo que probablemente es el circuito más agotador para pilotos y vehículos. También es el circuito más peligroso entre los que actualmente se utilizan en las competiciones de Fórmula 1, por situarse de lleno en un área urbana. Por otra parte, es uno de los más seguidos por los espectadores de televisión.

He aquí, sendos videos de dos carreras emocionantes en Mónaco: 1980, con el triunfo del argentino Carlos Alberto Reutemann, relatado de modo muy emotivo por el ya fallecido periodista cordobés Héctor Acosta y 1984, con el sensacional debut del brasileño, el “Mágico” Ayrton Senna da Silva, con el frágil Toleman, en una fantástica remontada desde el lugar 13 al segundo puesto. La misma carrera en la que los comisarios de pista obedecieron el pedido del francés Alain Prost -erigido en años posteriores, en archirrival de Senna-, el cual lideraba la prueba y sería a la postre el ganador, aunque apenas detuvieron la prueba por la intensa lluvia, a sabiendas de que el brasileño a ese ritmo alocado, le podría arrebatar el triunfo.

Desde 1911, se realiza el Rally de Monte Carlo, siendo una de las pruebas más importantes del Campeonato Mundial de Rally.

El Másters de Montecarlo es un torneo de tenis de la Serie Masters del tour masculino de la ATP. Disputado sobre polvo de ladrillo, el torneo se lleva a cabo cada año en el mes de abril o mayo. El torneo de Montecarlo se disputó por primera vez en 1897, aunque la era abierta de este evento tuvo inicio en 1969. Se realiza en el Monte Carlo Country Club, que se encuentra en la comuna francesa de Roquebrune-Cap-Martin, cerca de la frontera con Mónaco.

En materia de fútbol, Mónaco posee su propia selección nacional de este deporte, pero además, el principal equipo del país es la Association Sportive Monaco Football Club, que juega en la liga profesional francesa y disputa sus partidos en el Estadio Luis II. Este albergó la Supercopa de Europa desde 1998 hasta 2012. El Mónaco perdió la final de la Champions League de la UEFA contra el Porto portugués en 2004 y este año, acaba de llegar a las semifinales del mismo megatorneo europeo, cayendo derrotado con el finalista Juventus de Turín.

Despedimos este paseo por Mónaco con más fotos de este glamorosa ciudad.

También mi admirado Roger Moore, quien naciera un 14 de octubre (tres días antes que yo), pero de 1927 y falleciera ayer, 23 de mayo de 2017, estuvo filmando numerosas veces y fue homenajeado en Mónaco, como embajador de UNICEF.

Au revoir Mónaco.

 

Acerca de Marcelo Montes

Doctor y Magister en Relaciones Internacionales. Politólogo. Profesor universitario, área Política Internacional. Analista de la política exterior de la Federación Rusa. Investigador. Columnista de medios de comunicación escrita, radial y televisiva.
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