COSECHAN LO SEMBRADO

Tras los escándalos de Libra, fentanilo y ahora ANDIS, no iba a recorrer Milei junto a Espert el conurbano bonaerense como lo hacía gritando y portando una motosierra en 2023. Otermín, el Intendente de Lomas de Zamora, a la que visito cada quince días, en mis viajes a la Costa, le había advertido al Presidente que la bronca de la gente le impediría circular con la impunidad de antes.

Quedó evidenciado que una cosa es insultar o criticar tras un teclado encerrado entre cuatro paredes, «en la calle digital» y otra, muy diferente, exponerse al veredicto de un pueblo estafado y harto de tanta crueldad e injusticia, «en la calle física». 

Los rostros de estos farsantes evidencia temor, ante los brócolis que caían sobre la caravana. Sí, brócolis, ni siquiera piedras.  Como si ello fuera poco, la actitud de Espert, el mismo que desde hace seis años, reivindica hipócritamente al «sentido común», huyendo en moto y sin casco, demuestra lo vulgares y cobardes que son.

Pero lo peor es que les importa NADA. Si siguen así, enfrentando y provocando, el enojo crecerá exponencialmente y aunque parezca mentira, pueden terminar como los Mussolini o los Ceaucescu de la historia.

REPORTAJE DE GELBLUNG A OLGA WORNAT SOBRE LOS MILEI Y EL CLAN MENEM

LA EDITORIAL DE NANCY PAZOS SOBRE LOS AUDIOS DE LA CASA ROSADA Y LA PARANOIA DE LOS MILEI

UNA EUROPA ALEJADA DE CRISTO?

Hace unos días, un periodista francés de un medio gráfico satírico, centenario, de izquierda, en un país donde ésta se halla profundamente dividida, llamado «Le Canard Enchainé», me contactó para darle mi testimonio a raíz de la labor de los Padres Bayoneses -o Betharramitas- en esta región del mundo. Había leído una nota mía de hace unos  siete años aquí y le había interesado particularmente a partir del gran escándalo que rodea a la Orden en Francia, al descubrirse una gran cantidad de vejámenes y abusos sobre distintos ex alumnos/as de uno de sus colegios franceses. 

El escándalo ya revestía ribetes políticos, a partir del testimonio nada más ni nada menos, que de la hija del actual Primer Ministro y ex Ministro de Educación, además de ex alumno betharramita François Bayrou. Buena parte de la elite francesa se formó en esos claustros.

Compartí mi mirada, advirtiéndole que más allá de que se trata de una Orden globalizada, no es lo mismo el contexto europeo que el latinoamericano. Las instituciones que fundaron los Bayoneses, se hallan también, en Paraguay y Uruguay. Aquí vinieron a evangelizar sobre tierras y poblaciones vírgenes, teniendo que adaptarse a estas realidades mientras que en el Viejo Continente, se habituaron a largos períodos de encierro y nula apertura institucional, a lo largo de siglos.

Asimismo, la mezcla con laicos aquí permitieron permear a esa Congregación, con bocanadas de aire fresco, las mismas que nuestro difunto Papa Francisco, nacido y formado en estas tierras, intentó diseminar aunque tal vez infructuosamente en una Europa demasiado secularizada, tanto que ya casi está alejada de Dios.

Hace doce años escribí esto en el diario rosarino 

En cualquier caso, la pedofilia o abusos sexuales parecen ser un mal que no necesariamente se correlacionan con una orden religiosa, católica o no, sino más bien, con el entorno social e institucional en el que habita.

Ojalá todo salga a la luz y finalmente, se apliquen las sanciones morales que correspondan.

LA NOTA POSTERIOR EN EL MEDIO FRANCES

LA GRAN ESTAFA

El estafado, siempre actuando de buena fe, pasa por diferentes estadíos de ánimo, una vez que comprueba que ha sido engañado. Estupor, que se transforma al poco tiempo, en desagradable sorpresa, vergüenza, ira, bronca y tal vez, hasta sed de venganza, si no la procesa con cierto grado de frialdad. Esta última actitud debe estar tramando el «heredero» Mauricio Macri, uno de los tantos «padre de la criatura» pero claro, como es un jugador nato, lo sigue haciendo en el marco de sus tantas especulaciones y manoseos humanos, sin ninguna otra vocación que no sea, sentirse relevante y no jubilarse, aunque nunca haya trabajado.

Ya hemos dicho que el peronismo, en este contexto, parece ser la más saludable opción, aunque deberá esforzarse por arrepentirse de sus pecados -sobre todo, la vanidad- purificarse hacia adentro y entusiasmar a electores -viejos- además de los nuevos, los más jóvenes, que constituyen la mayoría del padrón. Sobre ellos, se construyó la estafa de Milei y es a ello a lo que refiero en el reportaje que me hiciera el gran periodista Pedro Guberman, preocupado ya hace días, por la disparada del dólar y las tasas, una vez que se verificara el breve reinado del «carry trade«, promovido por el «timbero» Ministro de Economía, «Toto» Caputo, otro hijo adoptivo de Macri, que tampoco jamás trabajó.

Si exploramos la maquinaria que ungió a Milei, podemos tal vez, descifrar como desactivar semejante explosivo.

1. Milei estaba disponible: un personaje siempre despreciado por la «academia» pero útil para ciertos factores de poder, aquellos que lo pensaron y apañaron aunque como buen desequilibrado, no parece serlo tanto y es posible -una vez más- que él los use y los haya usado a todos -y todes-, lo cual lo hace doblemente peligroso. Massa, Macri, Scioli, Eurnekian, los Netanyahu y Trump de la vida., todos pueden sentirse sus progenitores en diferentes etapas de la vida, pero quizás, él los opaque a todos ellos.

2. Karina Milei. la primera que supo sacar partido de su hermano. Este era y es, una «maquinita» de poder y dinero, justo lo que ella necesita para reivindicarse y «limpiar» de alguna alguna, la violencia de sus padres. Para KM, el poder político es manipulación pura. No en vano, ambos hermanos perfeccionan todo lo que los argentinos hemos vivido como «sub-çiudadanos» durante décadas. Saben bien por experiencia propia, lo que es «la casta», la que ellos mismos mamaron en el desquiciado seno familiar.

2. Los Menem en versión residual. El cine o las series preanuncian lo que viviremos. En Argentina, como hay cierta cuota de cobardía, incluso de los cineastas, a la realidad te la muestran después. No en vano, está de moda «Menem», el relato que se construye sobre la mente de millones de jóvenes que no vivieron esa etapa política del país. La familia Menem vuelve a encaramarse en los medios pero sobre todo, en el poder, de la mano de Karina. El antikirchnerismo recalcitrante de los Ruckauf, los Kohan, los Bó, pero sobre todo, el «larvado» de Scioli y Francos, siempre listos a ser «monjes»  o «satélites» del poder. Recuperar prestigio, el «altar en la historia», o simplemente, algo de dinero. Otro idioma no conocen porque son vulgares beduinos del desierto.

3. Los jóvenes postkirchneristas. Si el kirchnerismo pensaba que había «inventado la pólvora» con las dádivas y los discursos que fomentaron antagonismos laclaunianos tipo «grieta» exaltando al «feo, sucio y malo» a través de medios adictos como «678» para enfrentar y ganarle así al minoritario «gorilismo», se equivocó. Surgió producto de todo ello, algo peor, el mileirismo -o «mileísmo», como le llaman «La Nación +» más toda su red densa y marginal de trolls «exentos de pagar impuestos», streamings y lavado de dinero mediático por doquier.  Miles de sedentarios gorditos y vírgenes frente al teclado, aspirantes a rebeldes sin causa, contra sus propias familias, como los propios hermanitos Milei, negando, desconociendo o peor aún, borrando todo vestigio de la historia argentina, salvo que se los cuente el ex relator de fútbol Alejandro Fantino, protagonizan esta nueva trama política de la democracia argentina.

4. «Los viejos meados» – y los no tan viejos- del liberalismo argentino, que no es liberalismo y mucho menos, argentino. Por ejemplo, los López Murphy, los Cachanosky, los Krause, los «amigos» personales de Milei como los Giacomini, los Zanotti  y los Maslatón, etc. etc. Milei, al que no le interesa ideología alguna, excepto el sexo y la comida de sus sus perros, los reemplazó con la familia Benegas Lynch, a quienes terminó de estatizar junto a otros funcionales menos conocidos, como los Etchebarne, Marty, Lazzari, Duclós, Spotorno, etc. Para estas «lacras», siempre se consigue otro peor que ellos en «el mercado». 

Será difícil desmontar todo esta estafa. «Lo feo, lo sucio y lo malo» ha sido superado por lo decrépito, nauseabundo, oscuro y obsceno. Pero tal compleja red arrolló todo a su paso, en más de un año y medio, porque -casi todo- «argentino tiene su precio». Bastarán entonces para derribarla, la suba del dólar y la inflación? un triunfo opositor en octubre? la impopularidad de Trump en EEUU? nuevos brotes psicóticos en Olivos? la ambición desmedida de Victoria Villarruel? la venganza de los Macri? No lo sé. Ojalá. Pero no descarto tampoco que aún así, dure.

Aconsejo por lo tanto, una mezcla de reflexión y acción. Una especie de «FORJA» del siglo XXI, aggiornado a estos tiempos de «aceleracionismo», con mucha praxis política, preparándonos para gobernar, pero innovando, reconstruyendo lo destruido por esta siniestra trama descrita, dándole anticuerpos a una sociedad demasiado enferma y al mismo tiempo, generando nuevos desafíos, acordes a un mundo en cambio y una Argentina que debe dejar de ser una promesa eterna.

Tarea ciclópea que requiere de hombres y mujeres, terrenales pero valientes, no precisamente los que veneraba la delirante emigrada rusa Ayn Rand, ni siquiera el marginal economista, más delirante aún que la anterior, Murray Rothbard.