Crecí admirando al Estado de Israel y en especial, al pueblo judío, con el que tuve -y tengo- algunos lazos familiares. Hoy siento una gran decepción hacia el primero aún manteniendo cierto respeto por el segundo. Tengo profundas razones para ese cambio y este artículo indaga en ellas.
Con algunas salvedades necesarias previas por hacer. Llámese ISRAELITA a la nacionalidad y al Estado. JUDIO a la religión. SEMITA a la raza -que comparten los palestinos, con los judíos-, SIONISMO, esto es lo más grave, una ideología política, económica de corte hegemonizante, obsesionada con defender a rajatabla al Estado de Israel, pero que fue mutando de una visión socialista y laica a otra ultraderechista, sectaria y globalizadora.
Cuando hace ya tiempo, John Mearsheimer escribió y detalló cómo operaba «el lobby israelí», en realidad, hacía referencia al sionismo actual, que aprovechando el estado de transición compleja -en decadencia- que atraviesa Estados Unidos así como la balcanización que vive Argentina.

Es que Israel ha dejado de ser o, al menos, ya no es gobernada por una mayoría liberal, pluralista, laica, secular, modernizante, incluso tolerante de los derechos de los palestinos a convivir con ellos, sino por un oportunista como Netanyahu, que sigue prevaleciendo, a pesar de sus causas de corrupción en contra, acorralado por el Poder Judicial pero aliado a algunos -no todos- de los grupos extremistas de derecha, ultraortodoxos, con un enorme poder económico, que se obstinan en políticas de victimización y hostigamiento contra sus vecinos, favoreciendo la guerra total contra sus supuestos enemigos.
Allí es clave el poder norteamericano, sobre todo el militar, así como el cabildeo sobre los legisladores del Capitolio, para garantizar fondos y más fondos para uno de los ejércitos más poderosos y modernos del mundo, con la excusa de «enemigos» como Irán, cuya verdadera cara -de debilidad- ha sido harto demostrada recientemente con la caída del régimen sirio y por supuesto, a través de tentáculos muy largos, con quienes están detrás del Presidente Milei y su Ministra de Seguridad Bullrich, es decir, el Grupo Elsztain, Darío Wasserman, Jabad Lubavitch -que nació en Rusia y no necesariamente está alineado con el sionismo-, etc.

Ellos garantizan detrás de una «amigable»» faz religiosa y espiritual, que dice haber captado -o cooptado el «alma» de un confundido Milei– un oscuro entramado de negocios y canje de de las más variados favores, destinados a Ucrania, financiamiento de campañas, desarrollos inmobiliarios, etc. Para ello, sostienen a una gran cantidad de políticos afines al gobierno, periodistas televisivos, «influencers», artistas, etc.
Sin caer en conspiraciones absurdas como las judeofóbicas, al estilo de los «Protocolos de los Sabios de Sión», tan habituales en cierta derecha criolla hispanófila, resulta claro que el poder de este tipo de minorías hoy es enorme. En un mundo postmoderno, donde las ideologías han cedido espacio y volumen a las identidades, los liderazgos son mediocres y declinantes y los Estados más poderosos, parecen entrar en «conos de sombra» por las razones anteriores -y otras más- , estos grupos con convicciones claras además de muchos dólares en sus bolsillos, pueden permear fácilmente a personalidades y multitudes carentes de autoestima y ávidas de sangre, aunque sea virtual.
Ahora bien, a esta altura del artículo, podrá deducir el lector que mi balance de estos movimientos proisraelíes a ultranza es crítico, al ser tan dañinos para la paz mundial como lo son los islamistas radicalizados. En realidad, habiendo estado cerca de la paz en Medio Oriente, antes de la muerte tanto de Yitzak Rabin a inicios de los dos mil como de Yasser Arafat en los noventa, no es casual que estos grupos más extremistas, a un lado y otro del espectro israelí-palestino, se retroalimentaran y de esta forma, obturaran para siempre, la posibilidad de un acercamiento y el reconocimiento de Palestina como Estado, tal como la mayor parte de la comunidad internacional aboga hace tiempo. Porque nadie duda que la contracara de los ultraortodoxos judíos, son los Hamas y los Hezbollah, sostenidos de manera bastante irresponsable por la República Islámica de Irán, aún cuando cuesta considerar a ésta, como un verdadero «demonio», como se suele hacer desde las «usinas mediáticas» occidentales.

Si la radicalización es un obstáculo para la paz en la zona y con ella, en el mundo, el carácter sectario de estos grupos los torna más peligrosos. Sus miradas además de ser arcaicas, son sesgadas y dogmáticas, los ritos y vestimentas tradicionales más el desparpajo y la ostentación de sus feligreses y líderes, los hace particularmente provocativos y la totalidad de sus discursos reflejan la necesidad del exterminio del «Otro». Son literalmente, «supremacistas»: no hay lugar para dos sino para sólo ellos, por lo tanto el exterminio del vecino o del hermano o del primo, es la única alternativa.
En tal sentido, allá lejos en el tiempo, hace más de dos décadas, cobran racionalidad, la irresponsable política de colonización de migrantes judíos en los territorios ocupados, la construcción de un muro en Cisjordania, la represión militar feroz de las sucesivas «intifadas« y la autonomización relativa respecto al poder norteamericano, haciéndole sentir el peso constante de Tel Aviv, extorsionándolo con el supuesto costo de abandonarla.
Paradójicamente, todo ello ha contribuido a que la imagen de ésta a nivel mundial, tras el «Holocausto», hoy sea otra: un poder nuclear oculto, impune y libre de responder cuando quiera y como quiera, a las supuestas agresiones del «otro lado». El comportamiento asimétricamente desmedido de Israel tras el ataque de Hamas a su territorio el 7 de octubre de 2023, demuestra con creces aquella irresponsabilidad mientras que en tiempos recientes, los atentados milimétricamente planeados contra los dirigentes shiitas en El Líbano, Irán e Irak más la caída del régimen sirio, parecen deslizar que Netanyahu pudo haber urdido todo con una gran astucia desde el inicio. Lejos de ser «víctima», Israel ante los ojos de muchos, ya es «victimario». Pero precisamente para la derecha seguidora del Premier heredero del cruel Ariel Sharon, ésa era la prescripción -maquiavélica-: «mejor ser temido que respetado».
Por todas estas razones, es muy malo para el mundo pero también para la propia Israel y el cada vez más deshilachado «Occidente» que estos grupos extremistas triunfen, dentro y fuera de sus fronteras estatales, incluyendo las nuestras. Su triunfo nos permite prever más guerras, más polarización, más violencia, más caos -con el pretexto por ejemplo. de una «reconfiguración» soberbia de Medio Oriente– pero también más poder y más ganancias para sus arcas respectivas, sin importarles si se mueven por las calles de New York o Buenos Aires, en sus blindados «4 por 4», con una prole disfrazada para ir a la sinagoga y golpearse el pecho para lavar culpas por doquier, cada vez más rodeados de mendigos y clases medias locales pauperizadas. Para colmo, en los últimos días, con el evidente propósito de generar grietas más profundas con la Iglesia Católica, criticando al Papa Francisco o intentando superponerse a ritos o festividades ajenas, como la Navidad.

Si en los años veinte y treinta del siglo XX, el nazismo creció sobre la base del resentimiento contra los judíos ocupando posiciones de poder en las instituciones y la banca, cuando Alemania fue humillada y entró en debacle, no queremos imaginar si en «Occidente» y en Argentina, en particular, algún día, las masas empobrecidas y resentidas, se levantaran y una vez más, adoptaran contra el judío medio, tal conducta de venganza, sin discernir que no es culpa de Isaac, Rebecca o Jacob, tales actitudes de omnipotencia, sino de ciertos personajes y grupos que incluso usan el judaísmo como excusa para seguir incrementando su poder e impunidad, vivan donde vivan.
Lamentablemente, todo esto ya está empezando a ocurrir y no en el mundo subdesarrollado, sino en el «Viejo Continente» una vez más. No sólo hubo manifestaciones propalestinas en los campuses de las Universidades norteamericanas y europeas sino además, hechos marcados de violencia entre hinchadas de fútbol, la del Ajax de Países Bajos contra los fanáticos del Maccabi Tel Aviv, tras un partido jugado en Amsterdam a inicios de noviembre de este año.
A modo de conclusión, si en Israel, continúa esta tendencia que favorece a estas sectas extremistas, difícilmente podamos ver otros escenarios de paz, armonía o convivencia tolerante a nivel mundial y local. En el plano externo, para no caer sólo en lo doméstico, descartando a un Trump, tan rehén de esos lobbies como Biden, tal vez, sólo desacuerdos geopolíticos con su hoy aliada Turquía sobre el futuro de Medio Oriente y por qué no, el mundo, podrían deparar, en caso de una eventual derrota política o militar de la -hasta aquí- invencible Tel-Aviv, un cambio de régimen que nos permita avizorar otra Israel, más semejante a la que admirábamos hace ya muchos años atrás.
Párrafo final para nuestro hermoso país, donde pueden vivir y caminar libre y tranquilamente ambas comunidades, tanto la hebrea, como la islámica, a pesar de sus respectivas relevancias cuantitativas, incluso en proporción al nivel planetario, más allá de los atentados de la Embajada de Israel y la AMIA, tan usados políticamente por algunos sectores como la propia comunidad judía, la corporación judicial y la Inteligencia nacional.
Autores de origen judío que recomiendo sobre estos temas: Ilan Pappé, Jeffrey Sachs, Damián Setton, Jorge Elbaum, Ezequiel Kopel, Ariel Goldstein, etc.

El debate clave entre Cúneo y Maslatón, por Israel. https://www.youtube.com/watch?v=sol19XVwABw&ab_channel=PoliticaArgentina
El plan de Israel para reconfigurar Medio Oriente. https://www.youtube.com/watch?v=USVCJFJA60o&ab_channel=ElConfidencial
El avance israelí en los Altos del Golán. https://www.youtube.com/watch?v=EpuoHD09UFo&ab_channel=BBCNewsMundo
Las contradicciones de los ultraortodoxos judíos en Israel. https://www.youtube.com/watch?v=YOVJT4Qre68&ab_channel=RTVENoticias
Los ultraortodoxos judíos y el servicio militar obligatorio. https://www.youtube.com/watch?v=7x_UXJkVFHA&ab_channel=BBCNewsMundo
Peligra la nueva central nuclear turca? https://www.youtube.com/watch?v=-VpEf95vFlc&ab_channel=LiuSivaya
Contra Netanyahu. https://www.sinpermiso.info/textos/el-boicot-de-netanyahu-a-haaretz-no-nos-detendra-seguiremos-informando-sobre-las-guerras-de-israel
Dominique de Villepin contra el mesianismo de Netanyahu. https://www.youtube.com/shorts/7_cdAP4Xfao
Revocado el contrato ruso por Tartus, por parte del nuevo gobierno sirio. https://ciudadano.news/internacionales/autoridades-sirias-cancelan-contratos-rusos-puerto-tartus-n94288
Jabad Lubavitch detrás de Milei. https://nurparatodos.com.ar/la-secta-jabad-lubavitch-en-el-gobierno-de-milei/
Actualidad del»lobby»israelí. https://merip.org/2007/06/the-israel-lobby-in-perspective/
Entrevista a Raanan Rein. https://www.youtube.com/watch?v=COA8ODjzJxM