En Borgholm, tras un par de videos filmados en tiempos del suceso de MTV, la dupla que había nacido en 1986, pudo ganar fama mundial, sobre todo al alcanzar los principales charts norteamericanos y británicos, a fines de lo ochenta y comienzos de los noventa.
El recuerdo de aquella música pegadiza, con baladas inolvidables, que marcaron años hermosos de mi vida, como el trienio 1990-1993, pero también de toda la generación X, se torna inevitable ahora, al saber que ya no podremos contar más con la presencia física en un escenario de la cantante principal, fallecida tras una larga enfemedad, la semana pasada. La misma que se animó a cantar descalza en Borgholm.
Claramente, «las cosas ya nunca más serán lo mismo».
Muchísimos turistas europeos y chinos recorren las tiendas de souvenirs de la emblemática capital austríaca, donde abundan muñecos, dibujos y regalitos con la figura de la Emperatriz Sissí (inmortalizada en el cine por la malograda Romy Schneider) o Wolfgang Amadeus Mozart, al que también popularizó Hollywood pero más por los celos de su maestro Salieri, por sus extraordinarias dotes musicales. No me olvido de otros músicos como «el padre de la sinfonía» Franz Joseph Haydn o clásicos como Franz Schubert o Johann Strauss (padre e hijo), así como el más contemporáneo Falco (pop) o el gran pintor simbolista-modernista Gustav Klimt. No obstante ello, Viena (con 1,8 millones de habitantes o 2,4 millones si se incluye la zona metropolitana), además de estar situada en la propia línea de fractura entre Occidente y Oriente, advertiría Huntington, fue la residencia de Sigmund Freud (entre 1891 y 1938), quien además le debe a la ciudad, su ámbito de trabajo y, lo más importante, el nacimiento del Psicoanálisis.
Caminando en un agosto calurosísimo pero húmedo, por sus bellas y tranquilas calles, con sus recuerdos del infierno nazi y cerca de un rinconcito «latinoamericano», donde se halla la Embajada de México y un Instituto de cultura iberoamericana, casi de casualidad, descubrimos la Plaza del genial pero polémico Freud. Como no podía ser de otra manera, con un extraordinario verde, con «duchas» públicas que lanzaban agua vaporizada pero sobre todo, y ésta es la novedad, con reposeras gratuitas para que la gente pudiera elegirlas y sentarse plácidamente en el césped, como si la vida y el mundo fueran puro placer. Y vaya si lo es, o al menos, lo fue en esas dos horas que estuvimos allí, hasta que la crueldad de la necesidad básica del hambre distrajera nuestro cerebro y sentidos, cuando no, una lluvia breve pero intensa, propia del cambio climático que Trump y muchos niegan, nos hizo desistir de todos nuestros planes originales.
Ya sentado en ese paraíso urbano, recordé al Círculo de Viena, esa pléyade de intelectuales brillantes que en 1921, apenas unos años del final de la Primera Guerra Mundial, debatían en los cafés de la ciudad, sobre preocupaciones epistemológicas y filosóficas, como el origen y las formas del conocimiento humano, aunque obviamente, la sombra de Freud sobrevolaba aquellos debates. Todos aquellos positivistas lógicos como su fundador, Moritz Schlick -asesinado por un estudiante nazi en 1936-, Rudolf Carnap, Carl Hempel, Otto Neurath y desde una mirada crítica, Karl Raymund Popper y Ludwig Wittgenstein, quienes desplegarían en las décadas posteriores , toda su sabiduría pero también refutaciones mutuas y mutaciones en sus pensamientos originales en cátedras europeas y americanas -tras la llegada del nazismo-, además de influir sobre la Economía, la Filosofía, la Historia y la Ciencia Política, entre otras disciplinas, cuando no, hasta movimientos políticos, tan contrastantes, como el «Mayo francés» y la llegada del neoconservadorismo thatcheriano y reaganiano al poder en la alianza noratlántica.
El también vienés Friedrich Hayek, era contemporáneo de Popper y varios años más tarde, fue un afamado economista, Premio Nobel y gran influyente en políticas macroeconómicas de no pocos gobiernos de centro-derecha en el mundo, empezando por el de Adenauer-Erhard en la Alemania de postguerra. Genuino representante de la llamada Escuela Austríaca de Economía, Hayek también respiró y vivió aquél aire especial de Viena en la primera etapa de su larga vida (93 años) aunque viviría en Inglaterra y moriría en Alemania. Estoy seguro que gravitó especialmente en su devenir intelectual.
Precisamente, en dicha ciudad, cuando joven, Hayek dudó entre estudiar Economía o Psicología. Al decidir por la primera, jamás abandonó la inquietud social pero sobre todo por «la explicación del principio»: por qué y cómo conoce el hombre. Década tras década, sus análisis de la formación de precios, la función que éstos cumplen, el orden espontáneo del mercado (imperfecto) y el conocimiento disperso que lo sostiene, pero particulamente, los mecanismos de cooperación voluntaria, comparando a la sociedad con «la fábula de las abejas» de Mandeville, mostraría un Hayek permanentemente preocupado por indagar acerca de aquella primera gran pregunta.
Lo que muchos ignoran es que aquel Hayek relativamente maduro escribió en 1952, un libro brillante, como «El orden sensorial: Los fundamentos de la Psicología teórica». En medio de la ignorancia que existía en la primera mitad del siglo XX acerca de la organización anatómica y fisiológica de la corteza cerebral, Hayek podría intuir genialmente con increíble clarividencia, lo que en Neurociencia cognoscitiva, se verificaría muchos años después.
En efecto, entre 1960 y 1990, en varios laboratorios alrededor del mundo, con nuevos métodos para trazar conexiones nerviosas en el cerebro del mono, se descubrió una enorme gama de conexiones entre las distintas áreas corticales, es decir, la conectividad entre asambleas de neuronas era larga, incluso enlazando áreas distantes. La novedad era que, como advirtió Hayek, había un orden. Había y hay conexiones pero también existe procesamiento de la información y hasta evolución y desarrollo de difeente grado. Así en ese orden autogenerado y autoorganizado, se forman en simultáneo, percepción y memoria, una forma de explicación que se distancia de la Psicología de la Forma o Gestalt. Para Hayek, se trata de un proceso dinámico y en forma de redes o «mapas» neuronales de representación cortical que permiten explicar no sólo el orden sensorial de la percepción y la memoria, sino también la atención, la inteligencia y hasta el lenguaje.
Fue en Viena, donde Hayek se inspiró para su obra, ésta y toda, por las obras psicológicas que leyó entre 1919 y 1920. Tres décadas más tarde, siendo un profano pero inquieto, descubrió el vacío en el tratamiento del tema, seguramente motivado por el desprecio de la ciencia por la especulación y su apego a todo empirismo. Eso aumentaría su inquietud y curiosidad y entonces se dedicaría a escribir sobre la cuestión. El agradecimiento especial a Popper, a John Eccles pero sobre todo, a Ludwig von Bertalanffy, con su teoría sistémica de la organización (1942), revelaría en el Prefacio, sus influyentes especiales. De Bertalanffy, tuve la primera referencia en mi vida, gracias a mi gran profesor de Derecho Administrativo en la UNR, Norberto Quinto Martínez Delfa.
Pero claro, tampoco todo es arte, o ciencia o filosofía en Viena. Hay lugar para la religión. Claro, fue el último bastión cristiano en resistir a los turcos. La célebre Catedral de San Esteban (en austríaco, Stepahansdom), es visitada por miles de turistas a diario. Allí están enterrada toda la familia real Habsburgo.
Postales del Danubio, que no es tan azul y much menos, en un día gris, con una costanera muy especial y hasta un playita «a lo Rodríguez Larreta»..
Así se procede a la demolición de edificios no tan viejos en Viena, para reemplazarlos por más modernos. No somos los únicos interesados en detener nuestra caminata y observar el proceso. La gigantesca maza-grúa y el cerco especialmente preparado para la caída de escombros, son dignos de elogio.
Como en Bruselas, siempre hay un lugar reservado a ellos, los canes. Pero también los árboles son cuidados con esmero, con advertencias a los transeúntes para caminar con cautela en piso congelado en invierno. Cuándo no, las patinetas eléctricas que aquí se ven por doquier.
El fin del «canillita» -el diariero individual en Argentina-.
Me despido de Viena, con una pregunta existencial y cultural, como no podía ser de otra forma. En qué se diferencian los austríacos de los alemanes? son más puros? son más educados? son más provincianos? menos cosmopolitas? más relajados? Lo dejo a uno de los austríacos más famosos hoy, más allá de los ya nombrados aquí, más otros tan diversos como Hitler, Lauda, etc. que responda a su manera: el actor Christoph Waltz.
Más allá del éxito empresarial más reciente de KTM -famosas motos del Rally Dakar-, Red Bull -en bebidas y F1- y Swarovski, Viena sigue siendo clásica. Bien vale un vals.
Luego de vivir días difíciles en la atmósfera siempre compleja de los Balcanes, el regreso a Italia siempre es bienvenido y máxime, si como en 2016, antes de conocer Maranello, el punto de encuentro era la medieval y universitaria ciudad de Bolonia, en el centro de la Península Itálica.
Es paradójico que tras haber salido de un lugar de guerras de hace dos décadas, llegásemos a un estación donde había un recordatorio de otro hecho de violencia de hace 3 decenios pero lo contrastante es la vitalidad actual de la estación: desde las 4 de la madrugada y como pocas ciudades europeas, se ve a gente levantada trabajando.
En las redes sociales, puede vérselo igualmente delgado, pero ya sin su melena look ochentoso. Continúa atrayendo masas de seguidores, jóvenes de aquélla época que gozaron sus romances con aquellas viejas baladas. Porque Richard Marx debe ser uno de los pocos de su apellido, reconocidos en su enorme país pero también trascendiendo sus fronteras, llegando a confines del mundo como Japón y también Argentina.
En abril pasado, se cumplieron 30 años del lanzamiento de su disco más famoso «Repeat Offender», el álbum que vendió varios millones de discos y que enamoró a muchísimas madres de los «Millennials». Marx fue hijo de un músico de jazz que se ganaba la vida como compositor de jingles publicitarios por lo que el joven Richard se crió en Chicago, escuchando esas letras y ritmos pegadizos, que realmente le sirvieron mucho en su carrera profesional. Una demostración más del tipo de socialización más original, natural y creativa, que la que tienen los propios jóvenes de hoy, habituados al «encierro» de los celulares y las redes sociales. Aquí, 3 (tres) de sus grandes temas: el primero, «Right here waiting» se refiere al amor a distancia; el segundo, «Hazard», se refiere a un caso real, la muerte de una joven a manos de la policía local, lo cual testimonia que ya en esa época, los femicidios eran usuales en algunos Estados americanos, con la complicidad de la propia fuerza policial y el tercero, «Angelia» también a un amor que se va, en tiempos de una creciente inmigración latina.
En un mundo donde todo es efímero y emociona poco y nada, me conmueve ver cómo generaciones de 50 años o más, sueltan sus lágrimas al escuchar las mismas baladas que las estremecían hace 3 décadas, porque en realidad, las canciones, parecen no ser más que pequeñas «máquinas del tiempo».
Tanto el cantante londinense (aunque hijo de escocés) Rod Stewart como el también inglés Bryan Ferry deben su fama a grandes éxitos tanto en singles como álbumes de la genial década del ochenta. Sin embargo, a medida que los años fueron pasando para sus carreras artístico-profesionales, fueron evolucionando hacia la difusión de canciones de ritmo más lento, cuando no, más bien de tono romántico.
Aquí seleccionamos tres de ellas, dos a cargo de un mismo solista.
You always won, everytime you placed a bet You’re still damn good, no one’s gotten to you yet Everytime they were sure they had you caught You were quicker than they thought You’d just turn your back and walk You always said, the cards would never do you wrong The trick you said was never play the game too long A gambler’s share, the only risk that you would take The only loss you could forsake The only bluff you couldn’t fake
And you’re still the same I caught up with you yesterday Moving game to game No one standing in your way Turning on the charm Long enough to get you by You’re still the same You still aim high
There you stood, everybody watched you play I just turned and walked away I had nothing left to say
‘Cause you’re still the same You’re still the same Moving game to game Some thlngs never change You’re still the same
I was dreaming of the past And my heart was beating fast I began to lose control I began to lose control I didn’t mean to hurt you I’m sorry that I made you cry
Oh my I didn’t want to hurt you I’m just a jealous guyI was feeling insecure You might not love me anymore I was shivering inside I was shivering inside Oh I didn’t mean to hurt you I’m sorry that I made you cry Oh my I didn’t want to hurt you I’m just a jealous guy
I didn’t mean to hurt you I’m sorry that I made you cry Oh my I didn’t want to hurt you I’m just a jealous guyI was trying to catch your eyes Thought that you was trying to hide I was swallowing my pain I was swallowing my pain I didn’t mean to hurt you
I’m sorry that I made you cry Oh no I didn’t want to hurt you I’m just a jealous guy Watch out baby I’m just a jealous guy Look out baby I’m just a jealous guy
Johnny’s always running around Trying to find certainty He needs all the world to confirm That he ain’t lonely Mary counts the walls Knows he tires easily
Johnny thinks the world would be right If it could buy truth from him Mary says he changes his mind More than a woman But she made her bed Even when the chance was slim
Johnny says he’s willing to learn When he decides he’s a fool Johnny says he’ll live anywhere When he earns time to Mary combs her hair Says she should be used to it
Mary always hedges her bets She never knows what to think She says that he still acts like he’s Being discovered Scared that he’ll be caught Without a second thought Running around
Johnny feels he’s wasting his breath Trying to talk sense to her Mary says he’s lacking a real Sense of proportion So she combs her hair Knows he tires easily
Johnny’s always running around Trying to find certainty He needs all the world to confirm That he ain’t lonely Mary counts the walls Says she should be used to it Johnny’s always running around Running around
Cabe recordar que el británico antes de emprender su carrera solista formó parte de la banda de punk-rock, «Roxy Music», con quienes puso en los primeros lugares de los rankings musicales, a «More than this», la misma que cobró fama tardía en la película «Perdidos en Tokio» (2003), en la que una joven Scarlett Johansson coprotagonizaría con el veterano Bill Murray.
Dedicado a los «Millennials»:«había una vez», una música extraordinaria y la cantaban como solistas o integrantes de grupos famosos, tres mujeres rubias, hoy ya sexagenarias o septuagenarias, pero que lucían sexys, tremendamente femeninas, con voces selectas y originales, a pesar de ser rockeras. Eran, como no podía ser de otra manera, los hermosos años ochenta, hace exactamente tres décadas, cuando apenas se vislumbraba la corriente feminista, tan mediática como global de hoy.
Mi primer recuerdo para Stevie Nicks, nacida en (Phoenix, Arizona) , quien integrara junto a su ex novio Linday Buckingham, la hipercreativa banda Fleetwood Mac, junto a otra rubia -Christine Mc Vie- y los verdaderos fundadores del grupo, John Mc Vie y Mick Fleetwood. Nicks caracterizada por una voz áspera, llegó a consagrarse por entero su profesión, decidió no tener hijos aunque cuando murió su mejor amiga, se hizo cargo de su hijo recién nacido, adoptándolo al casarse con el viudo, sólo con tal objetivo. Le pagó los estudios a su hijastro y respecto a u valiente decisión de no tener hijos, señaló una vez que «no le importaba tanto» porque ella «hacía feliz con su música a mujeres que sí podían ser madres». Nicks que solía vestir polleras negras largas y un look más bien punk, acaba de entrar al Salón de la Fama, por segunda vez, siendo la primera mujer en el mundo en lograrlo.
Córdoba, Argentina. VIII Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE). Ya pasaron los Reyes de España, Macri,Vargas Llosa y demás célebres escritores, poetas, filólogos y representantes de la Real Academia Española, la guardiana del buen uso del idioma español o castellano, de tan rico vocabulario. Pero también estuvo allí, al menos indirectamente, online, Marcos Mundstock, ese talentoso escritor argentino -santafesino como yo- y de origen escocés, que lidera hace más de 5 décadas, el grupo musical y humorístico, también exitoso en la «Madre Patria», Les Luthiers.
Aquí les dejamos su -como casi siempre- hilarante exposición.
Con ironía, empleando al máximo las sutilezas que permite el idioma español, generando personajes históricos ficticios y sobre todo, combinando artísticamente la música -emanada de sus originales instrumentos de creación propia- con el humor fino, delicado, sin golpes bajos, Les Luthiers ha llenado escenarios teatrales, incluso parques al aire libre, deleitando a multitudes, demostrando, que lo popular no necesariamente debe ser chabacano y, que además de granos y vacas, Argentina puede exportar cultura de primer nivel.
Se trata de una de mis bandas favoritas de rock pop norteamericano de los años ochenta, junto a Heart, Bon Jovi, Cock Robin, solistas como Bruce Springsteen, Richard Marx y tantas otros. No es muy conocia excepto entre los de mi generación.
Gracias a la saga de «Karate Kid» y ya sin el «Señor Miyagi», llamada «Cobra Kai», promocionada en You Tube Red, puede difundirse entre las generaciones más jóvenes.
Lejos de ser un karma innecesario, es un placer aguardar varias horas en un aeropuerto internacional, sobre todo, en espera de un ser amado, mi Ekaterina. Así terminé agosto, en Fiumicino, el centro aéreo neurálgico de Roma, aún cuando cuente también con Ciampino, de menor jerarquía y tamaño. Pienso que por Fiumicino, embarca el Papa Francisco, cada vez que entra o sale de la “Ciudad Eterna”, pero también han pasado obligatoriamente por allí, músicos y artistas italianos además de europeos, como así también deportistas y hombres de negocios y de la ciencia.
Hace 32 años, cuando estudiaba en plena Facultad de Ciencia Política de la UNR en Rosario, solía acostarme temprano y me dormía todas las noches, escuchando música en un viejo radiograbador, de los que ya no existen. Escuchaba cassettes variados de rock y pop anglosajón o europeo, hasta que sobre el final de la década llegaban los primeros CDs. En la TV, aparecía el primer canal enteramente dedicado a la música de ese género: MTV. Allí conocí a un grupo noruego, llamado A-Ha. Era un trío conformado por Morten Harket como cantante, Magne Furuholmen como tecladista y Paul Waaktar-Savoy como guitarrista. Estos dos últimos le dieron origen a esta banda de soft-rock, el 14 de setiembre de 1982.
-Choque de civilizaciones
-Diario de una pasión
-Doctor Zhivago
-El Conde de Montecristo (Alejandro Dumas)
-El Señor de Ballantrae (Robert Louis Stevenson)
-La sociedad abierta y sus enemigos (Karl Popper)
-Motín a bordo
-Reflexiones sobre la Revolución Francesa (Edmund Burke)
-Robinson Crusoe (Daniel Defoe)
-Shakespeare enamorado
-The Last of The Mohicans (Fenimore Cooper)
-The silence of the lambs
-The peacemaker
-Facundo: civilización y barbarie (Domingo Faustino Sarmiento)
FRASES PARA RECORDAR
– «The only thing necessary for the triumph of evil is for good men to do nothing» (EDMUND BURKE)
-«Once we accept our limits, we go beyond them» (ALBERT EINSTEIN)
– «Rien n´est plus puissant qu´une idée dont l`heure est venue» (VICTOR HUGO)
– «No hay edad para vivir un amor intenso, así como creo que el amor es lo único que importa. Todo lo demás son plumas del pavo real, modas para seducir, como cuando un tipo se compra un auto fabuloso. Y el drama es que muchas veces el asiento de al lado va vacío, o con una mujer que no le gusta. No se necesita un Porsche para que una mujer te quiera. Hasta Adam Smith tenía esto claro: la razón por la cual la gente busca la riqueza es para salir del anonimato de la masa y ser querida» (ARTURO FONTAINE TALAVERA)
– «Our patience will achieve more than our force» (EDMUND BURKE)
– «Ahora la vida es mucho más riesgosa e incierta, aunque, al mismo tiempo, mucho más entretenida. No tengo ninguna nostalgia por el mundo de nuestras abuelas, donde las mujeres se casaban y tenían siete u ocho hijos y quedaban bastante encajonadas en una vida donde había muy poca posibilidad de cambiar De vida, porque no trabajaban» (ARTURO FONTAINE TALAVERA)
– «To read without reflecting is like eat without digesting» (EDMUND BURKE)
– «Your time is limited, so don’t waste it living someone else’s life» (STEVE JOBS)
– «Todos los hombres nacen iguales, pero es la última vez que lo son» (ABRAHAM LINCOLN)
– «Have the courage to follow your heart ad intuition» (STEVE JOBS)
– «Al final, lo que cuenta no son los años de tu vida, sino la vida de tus años» (ABRAHAM LINCOLN)
– «Si eres neutral en situaciones de injusticia, es porque estás del lado opresor» (ARZOBISPO DESMOND TUTU)
– «Casi todas las personas son tan felices como preparan sus mentes para serlo» (ABRAHAM LINCOLN)
-«In Italy, for 30 years under the Borgias, they had warfare, terror, murder and bloodshed, but they produced Michelangelo, Leonardo da Vinci and the Renaissance. In Switzerland they had brotherly love, they had 500 years of democracy and peace – and what did that produce? The cuckoo clock» (GRAHAM GREENE)
«Sólo el que ha conocido el extremo del infortunio puede sentir la felicidad suprema. Es necesario haber querido morir, para saber cuan dulce es la vida» (EL CONDE DE MONTECRISTO)