MUSEO DE FERRARI EN MARANELLO (ITALIA)

Hace una semana, comenzó la temporada de F1 este año en Australia y volvió al triunfo, después de un año y medio de “sequía”, la tradicional y gloriosa escudería italiana Ferrari. Prestigiosa marca que ha hecho de la fabricación casi artesanal de sus autos y prototipos, su sello distintivo a lo largo del tiempo, mantiene millones de hinchas y simpatizantes (“tifosi”), no sólo en su país de origen sino también a lo largo y ancho del mundo.

Tuve la oportunidad en octubre del año pasado, de recorrer su fábrica en Maranello, cerca de las ciudades de Módena y Bolonia, además del circuito de pruebas en Fiorano, cuyo récord de vuelta todavía ostenta el gran y hoy convalesciente de su grave accidente de esquí, el septacampeón Michael Schumacher y, el Museo de la marca.

Todavía llevo grabado en mi oídos, el sonido atrapante de los motores de los autos sport que sacan a las calles a diario, los empleados de la fábrica para probarlos y acelerarlos en la tranquila ciudad de Maranello.

Este es un bus que suele llevar a los turistas extranjeros e italianos, aunque no precisamente a un precio bajo.

Este es el ingreso al Museo de Ferrari. Fue inaugurado en febrero de 1990.

Y éste es su interior. Disfruten.

Algunos modelos más antiguos de los años cincuenta (tiempos de nuestro pentacampeón Juan Manuel Fangio) y los sesenta.

Un interín con la vista del mítico motor Ferrari.

Los monopostos de la F1 moderna y contemporánea. Los que condujeron el austríaco Niki Lauda, el “niño mimado” de Don Enzo, el audaz y temerario canadiense Gilles Villeneuve, nuestro argentino Carlos Alberto Reutemann, los franceses Didier Pironi y Jean Alesi, el italiano Michele Alboreto, el irlandés Eddie Irvine, etc.

Los modelos más recientes, los que manejan los ya consagrados campeones,  el alemán Sebastien Vettel y el finlandés Kimi Raikkonen.

Para finalizar, un recorrido por el volante que hoy estos audaces conductores, manejan y la cabina de control de los ingenieros de equipo en cualquier box normal, super equipado tecnológicamente.

Un regalito adicional. Las piezas en miniatura de los viejos autos de los años setenta y el recuerdo del gran campeón Schumacher, al que no apoyé en su momento pero hoy, homenajeo.

Es hora de despedirnos de Ferrari y Maranello. Cuesta dejar atrás semejante mundo de original ensueño, nostalgia y velocidad.

 

Acerca de Marcelo Montes

Doctor y Magister en Relaciones Internacionales. Politólogo. Profesor universitario, área Política Internacional. Analista de la política exterior de la Federación Rusa. Investigador. Columnista de medios de comunicación escrita, radial y televisiva.
Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario