LOS PERIODISTAS «SABEMOS PREGUNTAR»

En los últimos cuatro años, post pandemia, los argentinos perdimos figuras emblemáticas de nuestro ser nacional, más allá de las banderías políticas: Diego Maradona, Sergio Denis, César Menotti y ahora, el marplatense Jorge Lanata.

Después de haberse sobrepuesto a sus varias dificultades post transplante renal, con apenas 64 años de edad, el periodista tal vez más famoso y carismático de la Argentina, Lanata, dejó hoy este mundo.

Particularmente, yo no le tenía demasiada simpatía ideológica allá lejos en los ochenta cuando fundó con apenas 26 años, el Diario «Página 12», pero con el tiempo, empecé a valorarlo por otras cualidades: su originalidad y creatividad en los formatos editoriales y televisivos que fue creando, su magnetismo y carisma, su capacidad evidente para imponer temas de agenda política y sobre todo, una virtud personal, ligada a su vocación profesional: el talento para entrevistar.

Un don, que paradójicamente, desarrolló en las tinieblas, de ver a su mamá adoptiva, paralizada en el habla por un tumor cerebral, desde que él tenía cuatro años. En otra demostración cabal de sobreponerse a una vida dura, que nos fortalece para generar ciertas capacidades individuales que de lo contrario, no tendríamos.

En la ultima década, entre 2013 y 2022, como oyente de Radio Mitre, supe gozar su famoso «pase» del programa «Esta Mañana» de Marcelo Longobardi al suyo propio, con sello personal, «Lanata Sin Filtro».

Una buena despedida le hizo el propio Longobardi en su canal de You Tube, desde Miami, a pesar de algunos conflictos recientes que tuvieron, afortunadamente saldados en los últimos meses, ya con el primero desde Radio Rivadavia -que lo acaba de despedir-. Aquí se las dejo.

PD. Lanata estaba muy preocupado por el mileirismo militante del actual periodismo. He aquí un párrafo de su última entrevista a Perfil.

 

TRAS BAMBALINAS, EL VERDADERO PODER

Crecí admirando al Estado de Israel y en especial, al pueblo judío, con el que tuve -y tengo- algunos lazos familiares. Hoy siento una gran decepción hacia el primero aún manteniendo cierto respeto por el segundo. Tengo profundas razones para ese cambio y este artículo indaga en ellas.

Con algunas salvedades necesarias previas por hacer. Llámese ISRAELITA a la nacionalidad y al Estado. JUDIO  a la religión. SEMITA a la raza -que comparten los palestinos, con los judíos-, SIONISMO, esto es lo más grave, una ideología política, económica de corte hegemonizante, obsesionada con defender a rajatabla al Estado de Israel, pero que fue mutando de una visión socialista y laica a otra ultraderechista, sectaria y globalizadora.

Cuando hace ya tiempo, John Mearsheimer escribió y detalló cómo operaba «el lobby israelí», en realidad, hacía referencia al sionismo actual, que aprovechando el estado de transición compleja -en decadencia- que atraviesa Estados Unidos así como la balcanización que vive Argentina.

Es que Israel ha dejado de ser o, al menos, ya no es gobernada por una mayoría liberal, pluralista, laica, secular, modernizante, incluso tolerante de los derechos de los palestinos a convivir con ellos, sino por un oportunista como Netanyahu, que sigue prevaleciendo, a pesar de sus causas de corrupción en contra, acorralado por el Poder Judicial pero aliado a algunos -no todos- de los grupos extremistas de derecha, ultraortodoxos, con un enorme poder económico, que se obstinan en políticas de victimización y hostigamiento contra sus vecinos, favoreciendo la guerra total contra sus supuestos enemigos.

Allí es clave el poder norteamericano, sobre todo el militar, así como el cabildeo sobre los legisladores del Capitolio, para garantizar fondos y más fondos para uno de los ejércitos más poderosos y modernos del mundo, con la excusa de «enemigos» como Irán, cuya verdadera cara -de debilidad- ha sido harto demostrada recientemente con la caída del régimen sirio y por supuesto, a través de tentáculos muy largos, con quienes están detrás del Presidente Milei y su Ministra de Seguridad Bullrich, es decir, el Grupo Elsztain, Darío Wasserman, Jabad Lubavitch -que nació en Rusia y no necesariamente está alineado con el sionismo-, etc.

Ellos garantizan detrás de una «amigable»» faz religiosa y espiritual, que dice haber captado -o cooptado el «alma» de un confundido Milei– un oscuro entramado de negocios y canje de de las más variados favores, destinados a Ucrania, financiamiento de campañas, desarrollos inmobiliarios, etc. Para ello, sostienen a una gran cantidad de políticos afines al gobierno, periodistas televisivos, «influencers», artistas, etc. Continúe leyendo

PANEL SOBRE LA RUSIA CONTEMPORANEA

Durante el último Congreso de Relaciones Internacionales de la UNLP, pudimos conformar, con la coordinación de la Profesora Tamara Yevtushenko, un panel con diversos expertos sobre la Rusia de Putin. Casi todos ellos estuvieron conectados online, aprovechando el viaje de la propia Tamara, alumnos de idioma ruso y allegados, a Moscú y San Petersburgo, a inicios de noviembre y en mi caso, físicamente desde la propia ciudad de La Plata.

Entre otras figuras, estuvo el Embajador argentino en Moscú, Enrique Ferrer Vieyra.

Aqui la grabación del evnto, que contó con el cierre inesperado del siempre hiperactivo Norberto Consani, fundador y Director del IRI.

TRUMP, PUTIN Y MILEI: SIMILARES Y DIFERENTES

Tras la desmentida de un contacto entre Trump y Putin en favor de una tregua en la guerra ucraniana, los medios europeos de los que se hacen eco los americanos, reproducen los nervios del establishment de la Unión Europea, ante un cataclismo de la democracia liberal a partir del triunfo de AfD en Alemania en marzo venidero y una nueva orfandad securitaria, OTAN incluida, si Ucrania es abandonada a su suerte. En un mundo globalizado e interconectado,  este punto une y separa al mismo tiempo a Trump, Putin y Milei.

Porque el líder americano de MAGA podrá ser admirado por nuestro Presidente como “outsider” antiprogresista, pero se ubica en sus antípodas, cuando JM se embandera con Ucrania desde inicios de 2022. Le sobran razones de orden doméstico, porque sabe del nexo opaco entre los Biden y Kiev -tráfico de armas, niños, y dinero para campañas, entre otros- pero también externas: Ucrania es un laboratorio que le sirve a su defenestrada OTAN para sobrevivir-. Al vecino de Mar-a-Lago le importa poco o nada el futuro de la democracia liberal europea o el de la organización noratlántica mientras sean costos extra para los contribuyentes norteamericanos pero mucho menos ser profeta moral de un “Occidente”: que se cae a pedazos, por propia impericia. Tal vez, hasta lo contrario: como Gorbachov, con su URSS, le toque colocar su lápida.

Es que Trump fue legitimado otra vez por su pueblo para -prioritariamente- resucitarlo. Un “Ronald Reagan bis”, sólo como “inflador anímico”, aunque muy diferente en términos ideológicos: no es liberal sino proteccionista y tampoco es neoconservador ni institucionalista, sino pragmático, populista y eventualmente autoritario -virtual al menos hasta ahora-. Algo más parecido a Putin, en ese último rasgo. Pero a éste le tocó adoptar ese camino porque debía salvar a Rusia de la disgregación postsoviética y luego, sobrevivir acosado por una OTAN cada vez más expansionista, sobre los restos de la vieja Unión y Pacto de Varsovia, aunque para el mundo occidental, el agresivo sea el líder del Kremlin. Así, el pragmatismo los une a ambos aunque los separa de Milei, que se autopercibe como un cruzado libertario. Ni realistas -menos ambiciosos- como Trump ni Putin saben siquiera qué es ser libertario y si lo supieran, lo consideran otra extravagancia postmoderna, igual que los empresarios que lo escuchan a Milei en Davós.

El plano moral es el único en el que podrían coincidir los tres. Aún no cultivando la virtud en sus respectivas vidas privadas, están a favor de una moralidad pública más bien conservadora, en contra de los preceptos “woke” típicos de un “Occidente” en decadencia. Si bien por diferentes motivos, para Trump y Milei hay sendas necesidades electorales de congraciarse con votantes ya sea de la “América profunda” y nacionalistas criollos, respectivamente, para Putin, se trata de una afinidad identitaria rusa, mediada por la Iglesia Cristiana Ortodoxa, muy necesaria tras décadas de racionalismo y ateísmo extremos.

Concluyendo, en este trío, hay puentes pero apenas transitorios porque así como fue efímero el llamado “giro a la izquierda”, en esta era del “aceleracionismo” trasladado a la política, la historia tiene como motor, no a las fuerzas productivas, como creía Marx, sino a la tecnología y ésta torna líquidas las relaciones humanas, sociales y políticas. Ni siquiera Elon Musk es una amalgama definitiva para los tres. Este mundo -atrapante- ya es diferente de 1991 pero este formato tampoco será el definitivo y viejas o nuevas tensiones podrán aparecer.

SOBRE MILEI Y EL DERECHO DE HUELGA

MI ARTICULO EN PERFIL, SOBRE DONALD TRUMP

LA NOTA EN EL REGIONAL, SOBRE TRUMP

NOTA EN LA CADENA RUSA RBC, SOBRE EL PRIMER AÑO DE MILEI PRESIDENTE

SOBRE LAS RELACIONES RUSAS CON EL BRICS Y LATINOAMERICA

En el último mes de agosto, realizamos con Tamara Yevtushenko, quien coordina la Cátedra de Rusia del IRI (UNLP), un nuevo zoom sobre los vínculos multivectoriales de la Rusia postsoviética. De paso, les informo que mi próximo libro -tras «Putin Deconstruido» a presentar el jueves 19 en CABA-, será sobre el BRICS.

Aquí comparto la grabación.

23 AÑOS DESPUÉS, EL SUEÑO DE UN ARGENTINO EN LA F1

De millones, tal vez, que empujarán al joven de Pilar, Franco Colapinto, en el Williams -paradoja del destino- el domingo 1 en Monza, Italia. Varias empresas argentinas lo apoyaron en silencio a lo largo de estos últimos años, desde el karting. Finalmente, el sucesor de Fangio y Reutemann, logrará subirse a la butaca tan deseada.

Toda la suerte desde aquí, Franco.

RUSIA Y CHINA: UNA RELACION SOLIDA Y DURADERA?

Hace una semana, estuve presentando en la querida UNLP. una ponencia en un ambiente académico muy favorable a China, peo sobre Rusia. Aquí están varias de las ponencias expuestas, Pueden ver la mía en 15 minutos, entre las 8.45 y las 9.01.

 

ENTREVISTA DE CANAL PRORRUSO EN CABA

En mayo pasado, la entusiasta cineasta Silvana Jarmoluk, a quien conocí hace ya algunos años en las Jornadas Eslavas que organiza la Sociedad Argentina Dostoievski, me hizo un reportaje sobre Rusia y la política internacional en su programa radial propio (Pax Russika). He aquí, la versión original.

EDUCACION Y CIENCIA EN LA ERA MILEI

Hace un par de meses, tras las protestas universitarias masivas en todo el país, mi amigo y empresario, rosarino de nacimiento (formoseño por adopción) Marcelo Theyler, me reporteó para su novedoso emprendimiento «La Clase Digital», acerca de las políticas (o «no políticas») de Educación y Ciencia del gobierno de Javier Milei. Entre el minuto 20 y el 40, tienen aquí el extracto correspondiente de tal reportaje.

Ayer, con el mismo Marcelo tan viajero como yo, por fin, pudimos coincidir en nuestras agendas, compartiendo un emotivo reencuentro en el Bar El Federal, en el emblemático barrio de San Telmo, en CABA.

VICTIMAS NO IMPOLUTAS

Los de la «generación silver» estamos habituados a combinar nuestras vivencias diarias con el teléfono celular con la nostalgia por la famosa radio a transistores, donde uno movía el dial y se hallaba enfrentado a diversas frecuencias hasta ajustar y hallar la radio AM o FM preferida. Esas frecuencias eran bandas de ondas electromagnéticas que habilitaba determinados canales y no otros. Esos márgenes o anchuras no tangibles podrían asemejarse a las morales. No es lo mismo la moral para un político que para un mecánico o verdulero o incluso, médico.

Podríamos hablar de dimensiones morales. Alberto Fernández y Fabiola Yáñez, los protagonistas de un verdadero affaire que llamativamente, recién se desnuda literal y figurativamente ahora, se mueven en una dimensión moral diferente a la del resto de los argentinos, ciudadanos comunes. Sencillamente porque haber disfrutado de poder e impunidad, donde las ambiciones y vanidades pueden coronarse por una vía más rápida y tal vez, breve o duradera, según corresponda, los aleja del resto de los mortales. Por lo tanto, evaluar situaciones de violencia de género o de victimización de uno de los dos, no me parece sensato ni realista. Dicho de otro modo, a las víctimas socialmente, las debemos considerar impolutas y en tal caso, a Fabiola, sus declaraciones y ambiciones expuestas, la manchan más allá que uno condene a priori la violencia que recibió de quien ella misma en su momento, supo muy bien quien y cómo era. De Alberto Fernández, por cierto, huelgan los comentarios.

Por lo tanto, que ambos se cocinen en su propia salsa pero por favor, que el gobierno de Milei -colateralmente muy beneficiado por esta situación- no permita cubrir más erogaciones fiscales en custodias y demás detalles para esta «pareja despareja», con el dinero de los argentinos. Por el sólo recuerdo de los muertos y encerrados en «la cuarentena cavernícola», no nos merecen. 

VICTORIA VILLARRUEL NO SIENTE LASTIMA