TRUMP, SEGUN KATJA ALEMANN

Hace unos días, la inteligente y todavía bella Katja Alemann (68 años) escribió en su muro de Facebook, sobre Trump:
«Me vi todo el discurso de Trump en Davos, en inglés, idioma que hablo bien y que me permite observar mejor sus intenciones.
Habló sin leer, tal vez tenía auriculares para los números y datos, pero tiene una fluidez discursiva asombrosa. Queda claro que es un «insider» de la elite, y les pasó todas las facturas. Pertenece.
Tiene una cabeza importante, eso no se puede negar. Maneja la política como un juego de poker, dice las cosas más graves con una trivialidad escabrosa. Tiene el encanto de los psicópatas. Y sabe jugar el juego, está en su salsa.
Se refirió mil veces a «Sleepy Joe», el dormido, Biden, con el descalabro administrativo que heredó, y cual Milei, se pasó gran rato con el autobombo del «milagro yankee» gracias a sus políticas.
El relato central es el siguiente:
USA tiene el poderío armamentístico más desarrollado del planeta, y la sofisticación de ataque, ejemplificó con Venezuela, Irán, y es el socio mayoritario de la OTAN, garante de la paz global, de la cuál se beneficia la elite globalista reunida en Davós.
Y aquí el punto crucial, USA ahora exige reciprocidad en los beneficios. Por eso los aranceles. La UE tercerizó en USA su defensa y ahora se la cobra. Están fritos los europeos en ese sentido, décadas de haber delegado poder en una alianza inestable, como resulta ser. Puso de ejemplo a la Presidenta suiza, a la que le embocó 39% de aranceles a sus relojes Rolex y maquinarias de precisión, y a su industria farmacéutica, que le generan déficit a USA, porque le cayó mal que la mina repitiera una y otra vez que no haga eso, que son un país chico. No le vas a dar órdenes al rey del mundo. Recién cuando fue la comitiva suiza con halagos y regalos, les bajó los aranceles al 15%.
Lo mismo la burla con Emanuelle, (Macron) exigiéndole que suba el precio de los medicamentos para pagarle los aranceles más altos, cosa que los franceses rápidamente salieron a desmentir, ya que no está en su poder hacer eso.
También se burló de la transición energética. Sabemos que es negacionista del CC y representa a la industria hidrocarburífera. China produce los molinos de viento, pero no tiene ni un parque instalado en su país, les refregó. Qué inútiles todas esas inversiones, qué pérdida de tiempo! A cambio se decidió por la energía nuclear, más limpia y más segura.
Y claro, Groenlandia. Repitió tantas veces que era un pedazo de hielo, que lamentablemente USA le había devuelto a Dinamarca, después de que ganaran, los norteamericanos bien subrayado, la Segunda Guerra Mundial, que terminó diciendo Iceland en vez de Greenland, confundiendo Islandia con Groenlandia en sus reclamos.
El interés? El control y el paso de la frontera norte, ahora que el negado CC derritió los hielos árticos, necesario para su soberanía territorial, y además fuente de recursos hidrocarburíferos. Los 57000 groenlandeses poco tendrán que decir al respecto. Qué desagradecido el Reino de Dinamarca, de no cedernos ese pedazo de hielo, después de todo lo que hemos hecho por la paz mundial y la protección de la UE! Pero bueno, al menos caprichito aseguró que no va usar la fuerza, sólo quiere instalar su domo de oro para defenderse de Rusia y China, que si no se apropiarían de ese paso.
Así el mundo según Trump. Promete crecimiento ilimitado, prosperidad y grandeza para todo Occidente, que tiene que estar unido para defender su supremacía, y claro, limitar la inmigración de delincuentes, ladrones y asesinos, que son la calaña de gente que han pretendido invadir y en parte invadieron los territorios de la «gran raza blanca» y la indiscutidamente «superior cultura occidental». El Imperio anglosajón, que por cierto tiene más alcaldes musulmanes que protestantes.
Será realmente la gran caída del Imperio americano? Serán los últimos «manotazos de ahogado» ante un nuevo orden multipolar como muchos diagnostican?
Cosas veredes Sancho, que non crederes!»

HORA DE PATRIOTAS EN ARGENTINA

La sociedad y las circunstancias cambian, el mundo también. Las interrelaciones son innegables. Sería absurdo pensar en mantener convicciones como si fueran dogmas sobre todo en el campo político. Mientras haya amor al lugar donde uno nació y mantenga cierta lealtad a quienes estuvieron allí cuando se los necesitó, adelante con el uso de medios acordes a los fines superiores que se nos impuso.

El 3 de febrero, aniversario de dos batallas, como la de San Lorenzo -por la independencia- y Caseros -la epopeya de Urquiza para derrocar a Rosas y terminar con la larga guerra civil del siglo XIX- hice el siguiente video, pensando en unir lo que parece condenado a estar desunido.

Derechas e izquierdas, que suelen estar en veredas opuestas a lo largo de tiempo y lugar, incluyendo las reivindicaciones de aquellos combates, pero a la hora de observar cómo el país está en una situación caótica, al borde de la disgregación, susceptible de ser colonizada por poderes externos -Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel, en ese orden-, tal vez exista la necesidad de vincular aquéllas por encima de todo, bajo el manto del patriotismo.

Será una utopía? o podrán grietas como la violencia de los años setenta impedir semejante empresa?

VIDEO SOBRE LA HORA PATRIOTICA

En una semana, yo mismo pude darme el lujo de estar al mismo tiempo, en reuniones organizando tal grupo, con gente de derecha y asistiendo a la marcha antifascista en favor de minorías discriminadas por el Presidente Milei, a partir de su polémico segundo discurso en el Foro de Davós.

TRUMP, PUTIN Y MILEI: SIMILARES Y DIFERENTES

Tras la desmentida de un contacto entre Trump y Putin en favor de una tregua en la guerra ucraniana, los medios europeos de los que se hacen eco los americanos, reproducen los nervios del establishment de la Unión Europea, ante un cataclismo de la democracia liberal a partir del triunfo de AfD en Alemania en marzo venidero y una nueva orfandad securitaria, OTAN incluida, si Ucrania es abandonada a su suerte. En un mundo globalizado e interconectado,  este punto une y separa al mismo tiempo a Trump, Putin y Milei.

Porque el líder americano de MAGA podrá ser admirado por nuestro Presidente como “outsider” antiprogresista, pero se ubica en sus antípodas, cuando JM se embandera con Ucrania desde inicios de 2022. Le sobran razones de orden doméstico, porque sabe del nexo opaco entre los Biden y Kiev -tráfico de armas, niños, y dinero para campañas, entre otros- pero también externas: Ucrania es un laboratorio que le sirve a su defenestrada OTAN para sobrevivir-. Al vecino de Mar-a-Lago le importa poco o nada el futuro de la democracia liberal europea o el de la organización noratlántica mientras sean costos extra para los contribuyentes norteamericanos pero mucho menos ser profeta moral de un “Occidente”: que se cae a pedazos, por propia impericia. Tal vez, hasta lo contrario: como Gorbachov, con su URSS, le toque colocar su lápida.

Es que Trump fue legitimado otra vez por su pueblo para -prioritariamente- resucitarlo. Un “Ronald Reagan bis”, sólo como “inflador anímico”, aunque muy diferente en términos ideológicos: no es liberal sino proteccionista y tampoco es neoconservador ni institucionalista, sino pragmático, populista y eventualmente autoritario -virtual al menos hasta ahora-. Algo más parecido a Putin, en ese último rasgo. Pero a éste le tocó adoptar ese camino porque debía salvar a Rusia de la disgregación postsoviética y luego, sobrevivir acosado por una OTAN cada vez más expansionista, sobre los restos de la vieja Unión y Pacto de Varsovia, aunque para el mundo occidental, el agresivo sea el líder del Kremlin. Así, el pragmatismo los une a ambos aunque los separa de Milei, que se autopercibe como un cruzado libertario. Ni realistas -menos ambiciosos- como Trump ni Putin saben siquiera qué es ser libertario y si lo supieran, lo consideran otra extravagancia postmoderna, igual que los empresarios que lo escuchan a Milei en Davós.

El plano moral es el único en el que podrían coincidir los tres. Aún no cultivando la virtud en sus respectivas vidas privadas, están a favor de una moralidad pública más bien conservadora, en contra de los preceptos “woke” típicos de un “Occidente” en decadencia. Si bien por diferentes motivos, para Trump y Milei hay sendas necesidades electorales de congraciarse con votantes ya sea de la “América profunda” y nacionalistas criollos, respectivamente, para Putin, se trata de una afinidad identitaria rusa, mediada por la Iglesia Cristiana Ortodoxa, muy necesaria tras décadas de racionalismo y ateísmo extremos.

Concluyendo, en este trío, hay puentes pero apenas transitorios porque así como fue efímero el llamado “giro a la izquierda”, en esta era del “aceleracionismo” trasladado a la política, la historia tiene como motor, no a las fuerzas productivas, como creía Marx, sino a la tecnología y ésta torna líquidas las relaciones humanas, sociales y políticas. Ni siquiera Elon Musk es una amalgama definitiva para los tres. Este mundo -atrapante- ya es diferente de 1991 pero este formato tampoco será el definitivo y viejas o nuevas tensiones podrán aparecer.

SOBRE MILEI Y EL DERECHO DE HUELGA

MI ARTICULO EN PERFIL, SOBRE DONALD TRUMP

LA NOTA EN EL REGIONAL, SOBRE TRUMP

NOTA EN LA CADENA RUSA RBC, SOBRE EL PRIMER AÑO DE MILEI PRESIDENTE

JAVIER MILEI EN EL FORO DE DAVOS

Más allá del protagonismo mediático-ideológico que buscó el Presidente Javier Milei hoy con su discurso defensor a ultranza de la función empresarial y la economía de mercado globalizada, ante un auditorio azorado que tal vez haya expresado la redundancia del discurso, Davos en su edición 2024, encierra otros temas de agenda, incluyendo aquellos que involucran a nuestro país.

Aquí, la nota que me hiciera AM 550 La Primera, radio y televisión del Alto Valle de Río Negro y Neuquén, a través de Santiago Montorfano, en relación al Foro Económico Mundial (WEF) de Davos (Suiza).

MILEI Y LA INVERSION DE PHILIP MORRIS

LOS PRIMEROS VIDEOS DE POLITICA INTERNACIONAL EN 2024

Vuelve el Covid-19? 200 casos por día en Argentina ya pero en España, a partir de hace algunas jornadas, volvieron las mascarillas obligatorias en los hospitales públicos del sistema español de salud. Menciono España porque se trata de un país, aunque europeo, que modeló buena parte de las políticas contra la pandemia, que se aplicaron en Latinoamérica, entre 2020 y 2021.

La reaparición del virus, con otra cepa, además de generar temores, infundados o no a nivel generalizado, podrá despertar una infinidad de discusiones desde la propia salud pública (cuan válidos y eficientes son los encierros y cuan eficaces las vacunas), desde la salud mental (evaluando efectos sobre la depresión, angustia, soledad, muerte de las personas), desde la Teoría Política (cuan legítima suena una tecnoburocracia gobernando las decisiones de cuidado personal) y también desde la propia Política Internacional (tratando de predecir qué tipo de orden político emerge después del Covid). Todas cuestiones que aquí mismo ya hemos tratado hace 4 años y pueden reflotarse en estas emanas.

Una dimensión vernácula a tener en cuenta, será la decisión futura del Presidente Milei, en caso de que se agrave la cuestión sanitaria en Argentina. Su debut político se produjo en setiembre de 2002, como un exponente importante del grito libertario contra el encierro de la pandemia y muchos antivacunas lo acompañaron electoralmente suponiendo que él representaba un liderazgo que se opondría al NOM (Nuevo Orden Mundial), que encabezaría una supuesta elite occidentalista. Sin embargo, la alianza ya expuesta con estos sectores globalistas y la asistencia del Presidente a partir de esta semana al Foro de Davos, la cumbre mundial anual por excelencia de aquellos grupos, lo enfrenta al dilema de traicionar o no, las simpatías locales granjeadas a lo largo de estos últimos 4 años, reemplazando las convicciones por un crudo pragmatismo.

«FORTALEZA SITIADA»

«No hay problema, estamos habituados a que nos agredan y saldremos de esto, victoriosos». Lo escuché de alguien -ruso- cercano en 2014 y lo volví a leer en las mentes de los miles con los que me crucé cada mañana de abril, fría pero con sol en la que recorría la Plaza Roja y alrededores.

No sirven las 8 baterías de sanciones occidentales desde 2014 hasta febrero pasado, más las 6 desde el 24 del segundo mes del año hasta hoy. Parece ser infructuoso también el camino de la censura de canales RT y Sputnik en la Unión Europea, más la prohibición de blogueros rusos/as en You Tube y otras redes. Ni hablar de las cancelaciones a artistas, bailarinas, conciertos, seminarios sobre escritores y demás actividades culturales alusivas a Rusia en todo el territorio del Viejo Mundo. Miles de años de civilización eslava arrojados al basurero, por obra y gracia de un castigo ejemplar y único que nadie se atrevió a darle a americanos, chinos, turcos, israelíes u otros pueblos igual o peores transgresores de las normas internacionales a lo largo de décadas. Hasta los deportistas rusos, una vez más, sufrieron la vindicta europea. Tenistas destacados excluidos de Abiertos importantes; Grand Prix de Fórmula Uno en suelo ruso, excluido del calendario de la máxima categoría del automovilismo mundial; gimnastas premiados, luego desclasificados, sólo por mostrar la bandera rusa o algún símbolo alusivo a la guerra, como la famosa «Z».

Nada parece importarles a quienes caminan por las calles. Tampoco a los mozos de los bares que frecuentaba ni a los administradores del hotel, que saben triangular el cambio de euros o dólares por rublos y hasta eludir la prohibición de Western Union. Sobran los países vecinos, dispuestos a ayudar a Rusia. Georgia, que aprendió la lección de agosto de 2008, los centroasiáticos, la propia Turquía, que abre su espacio aéreo a aerolíneas rusas.

Asoma sí, un tanto decepcionante la actitud de hace varios años atrás, juzgada hoy como un tanto «ingenua» respecto a «Occidente», cuando se decidió entre uno de los 3 sectores en los que básicamente se divide la coalición putinista de gobierno, que era mejor depositar algunas de las reservas o fondos soberanos rusos, nutridos incluso de ahorros de los propios contribuyentes del país, fuera del mismo, en bancos y compañías financieras europeas en particular. Tal vez, y en contra de las advertencias eurasianistas y ciertas dudas de los «nacionalistas moderados», los liberales esperaban así, una respuesta positiva en torno de las posibilidades rusas en el capitalismo en el mediano plazo.

Queda expuesto ahora que la supuestamente hipervalorada seguridad jurídica no es significación en sí misma, como se pensaba hasta hace poco, ni siquiera para los propios occidentales que la pregonaron tanto durante tanto tiempo, sobre todo, como requisito para reformas estructurales en los países emergentes. Es evidente, una vez más, que los principios se acomodan a las conveniencias coyunturales y que ahora, usufructuar los fondos soberanos de un país, con la excusa de su intolerable agresividad, es legítimo, además de legal. Claro, el problema es a futuro: con este fenomenal atentado a la propiedad privada (de todo un país), que por estas horas, en Davós, debiera prepcuparle a más de uno de los allí presentes, se sienta un gravísimo precedente que hiere de muerte a todo el sistema financiero global. 

Duele sí la actitud ucraniana: tanta mentira y tanta traición. La propaganda de las primeras semanas hasta el episodio de Bucha, el colmo del descaro y la manipulación, revelan que los antiguos ex hermanos están dispuestos a todo, con tal de vender su poca dignidad ya a estadounidenses y polacos, entre otros. Aclaro: ucranianos del oeste, los de la ex Galitzia, porque los del sur y del este dejaron de serlo espiritualmente ya hace tiempo y la demostración es que saludaron como «liberadores» a los soldados rusos incluso antes de la caída de Mariúpol la semana pasada.

Duele el «bullying» a niños y niñas hijos e hijas de rusos que viven en Europa, que tuvieron que sufrir improperios, insultos, vejámenes morales de todo tipo, por ser meramente ciudadanos de un país que sólo intentó defender su interés nacional. Se han quemado banderas americanas frente a las embajadas pero jamás nadie osó tocar a un ciudadano americano, haciéndolo corresponsable de un crimen o un ataque o un bombardeo desde los ’60 hasta Afganistán 2021. Con los rusos pasó eso y mucho más. Muchos se atrevieron a mancillar gratuitamente el honor ruso, además claro, de destruir cementerios de soldados soviéticos muertos en la II Guerra Mundial en las grandes capitales de Europa Oriental.

Sin embargo, para enfrentar el presente desafío, Rusia tiene una ayuda extra especial: el peso de la religión. En efecto, la Iglesia Cristiana Ortodoxa, con su reflorecimiento a partir de 1992, tras décadas de ostracismo, le da cierta ejemplaridad histórica a Moscú como la «Tercera Roma», la diferencia sustancialmente de la decadencia europea, puesta en evidencia una vez más en el último Festival de Eurovisión -una verdadera puesta en escena para favorecer adrede a la representación ucraniana- y, la fortalece en el temple y estoicidad necesarios, para resistir cualquier contraatatque y trampa que le tejan el eje Washington-Bruselas.

De todo ello, emergerá no una Rusia más débil, sino una más unida. No una Rusia más enfrentada a su poder nacional, sino una más cohesionada en torno a él. No una Rusia menos agresiva e indiferente, sino una más sensible y ofendida con todos. La peor cara de Rusia que pretendían, ahora la tendrán por mucho tiempo: la de la «fortaleza asediada». Preparémonos. Han despertado al oso.