MUSEO JUAN MANUEL FANGIO EN BALCARCE (ARGENTINA)

Me quedé sorprendido cuando a fines de febrero de este año, sobre el final de la temporada estival, visitamos con mi novia Ekaterina, el Museo del Automóvil Juan Manuel Fangio en la pintoresca ciudad de Balcarce, “capital nacional de la papa”, en pleno corazón de la Pampa Húmeda bonaerense, a cuarenta minutos de Mar del Plata. No esperaba ver la magnitud de la exposición de tantos autos de variada gama y antigüedad pero tampoco, el buen cuidado de las instalaciones y las máquinas.

En Balcarce, nació Juan Manuel Fangio, el ex mecánico y piloto pentacampeón de Fórmula 1 (F1), por lo que, en vida, se dedicó a dejarle como legado a su ciudad, semejante valioso patrimonio histórico. La misma ciudad, que lo cobijó y en la que está enterrado, tras su muerte, a los 84 años de edad, el 17 de julio de 1995. Su Museo se empezó a planear en 1979 y se inauguró el 22 de noviembre de 1986, cuando recibió la visita de otros grandes ex pilotos colegas de Fangio, como Luigi Villoresi, Phil Hill, Jack Brabham, Maurice Trintignant, entre otros.

Aquí les presento algunas de las numerosas fotos que tomamos al interior del Museo.

El ingreso.

La distribución del Museo en pisos y las etapas de la vida del propio Fangio.

El homenaje a la marca con la que ganó casi todo, la alemana Mercedes Benz, empresa de la que fue Presidente, muchos años, en Argentina.

El reconocimiento de Fangio a la italiana Ferrari.

Fangio también apoyó y premió al otro gran ganador argentino de la Fórmula Uno, el subcampeón mundial 1981, el santafesino Carlos Alberto Reutemann.

Tampoco podía faltar el homenaje de Fangio al hoy convalesciente, el alemán Michael Schumacher, quien superó el récord del balcarceño, al haber ganado el Mundial de F1 en siete oportunidades.

La marca británica Mc Laren, hoy parece pasar uno de sus peores momentos históricos en la máxima categoría mundial -habría que preguntarle al español Fernando Alonso al respecto-, pero con pilotos de la talla de Alain Prost, Nicki Lauda y James Hunt, vivió momentos de esplendor en los años setenta y ochenta. Aunque claro, Fangio admiraba como a nadie, al brasileño Ayrton Senna, quien también condujo a Mc Laren.  Todos los 1 de mayo, recordamos su trágica muerte conduciendo el Williams, en el autódromo de Imola (Italia).

 

Fangio le tenía un cariño especial a Senna y el Museo, con sus fotos y recuerdos, es testigo silencioso de esa mutua admiración entre los dos Grandes. Por otra parte, nada común esa relación entre un brasileño y un argentino. Fangio y Senna trascendieron esas rivalidades. Se vieron por última vez, en vida, en Buenos Aires, en 1992. Dos años más tarde, se iría de esta vida, Senna y un año posterior, Fangio.

También se encuentra en el Museo, uno de los protagonistas más importantes de la historia del automovilismo argentino: el Torino 380 W, de fabricación nacional, que cumpliera una verdadera proeza en las 84 Horas de Nürburgring en Alemania, en agosto de 1969: puntear la mitad de la carrera y terminar cuartos, delante de marcas alemanas, suecas, italianas y japonesas. El proyecto “Misión Argentina”, del ingeniero Oreste Berta, oriundo de Alta Gracia (Córdoba), a cargo de la faz técnica y Juan Manuel Fangio, liderando el equipo deportivo, a cargo del arrecifeño Luis Di Palma, Gastón Perkins, Jorge Cupeiro, Eduardo Copello, el “Nene” Néstor García Veiga, entre otros, escribió una de las páginas más gloriosas del deporte motor argentino, a nivel mundial.

Algunos autos más de la F1, como el Arrows del español Pedro de la Rosa, pero también de la vieja Sudamericana o Codasur y la Indy norteamericana, completan la amplia gama de autos expuestos en el Museo del balcarceño, el popular “Chueco”.

Dos piezas interesantes más. La gloriosa Maserati con la que Fangio ganó muchísimo y un prototipo de auto eléctrico muy sui generis, de origen paraguayo, de tres ruedas, sin duda, anticipatorio de los monopostos de la Fórmula Eléctrica o Fórmula E, que hoy se corre a nivel global y en la que se luce otro heredero lejano de Fangio, el cordobés “Pechito” López.

Para despedirnos, una foto singular, que reunió al gran Fangio, con otro excepcional escritor argentino, que siempre ansió pero no pudo lograr el Premio Nobel de Literatura, Jorge Luis Borges. Una demostración más que si Usted va al Museo Fangio, no sólo verá autos, sino también hermosos y gratos recuerdos de las últimas cinco décadas.

 

Acerca de Marcelo Montes

Doctor y Magister en Relaciones Internacionales. Politólogo. Profesor universitario, área Política Internacional. Analista de la política exterior de la Federación Rusa. Investigador. Columnista de medios de comunicación escrita, radial y televisiva.
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