LAS PRIMERAS NOTAS DEL 2025

Sobre los 25 años de Putin en el poder en Rusia y mi libro «Putin Deconstruido», me entrevistó la joven Ursula Asta, promisoria figura de los medios capitalinos, para su programa en Radio Gráfica.

Respecto a las pujas mediáticas desatadas entre los líderes de la Unión Europea y Elon Musk, me hizo una nota Radio Sputnik.

NOTA PARA SEPTIMO PISO – RADIO SPUTNIK

NOTA EN LA DEUSTCHE WELLE SOBRE MILEI Y LA DERECHA LATINOAMERICANA Y MUNDIAL

LOS PERIODISTAS «SABEMOS PREGUNTAR»

En los últimos cuatro años, post pandemia, los argentinos perdimos figuras emblemáticas de nuestro ser nacional, más allá de las banderías políticas: Diego Maradona, Sergio Denis, César Menotti y ahora, el marplatense Jorge Lanata.

Después de haberse sobrepuesto a sus varias dificultades post transplante renal, con apenas 64 años de edad, el periodista tal vez más famoso y carismático de la Argentina, Lanata, dejó hoy este mundo.

Particularmente, yo no le tenía demasiada simpatía ideológica allá lejos en los ochenta cuando fundó con apenas 26 años, el Diario «Página 12», pero con el tiempo, empecé a valorarlo por otras cualidades: su originalidad y creatividad en los formatos editoriales y televisivos que fue creando, su magnetismo y carisma, su capacidad evidente para imponer temas de agenda política y sobre todo, una virtud personal, ligada a su vocación profesional: el talento para entrevistar.

Un don, que paradójicamente, desarrolló en las tinieblas, de ver a su mamá adoptiva, paralizada en el habla por un tumor cerebral, desde que él tenía cuatro años. En otra demostración cabal de sobreponerse a una vida dura, que nos fortalece para generar ciertas capacidades individuales que de lo contrario, no tendríamos.

En la ultima década, entre 2013 y 2022, como oyente de Radio Mitre, supe gozar su famoso «pase» del programa «Esta Mañana» de Marcelo Longobardi al suyo propio, con sello personal, «Lanata Sin Filtro».

Una buena despedida le hizo el propio Longobardi en su canal de You Tube, desde Miami, a pesar de algunos conflictos recientes que tuvieron, afortunadamente saldados en los últimos meses, ya con el primero desde Radio Rivadavia -que lo acaba de despedir-. Aquí se las dejo.

PD. Lanata estaba muy preocupado por el mileirismo militante del actual periodismo. He aquí un párrafo de su última entrevista a Perfil.

 

TRAS BAMBALINAS, EL VERDADERO PODER

Crecí admirando al Estado de Israel y en especial, al pueblo judío, con el que tuve -y tengo- algunos lazos familiares. Hoy siento una gran decepción hacia el primero aún manteniendo cierto respeto por el segundo. Tengo profundas razones para ese cambio y este artículo indaga en ellas.

Con algunas salvedades necesarias previas por hacer. Llámese ISRAELITA a la nacionalidad y al Estado. JUDIO  a la religión. SEMITA a la raza -que comparten los palestinos, con los judíos-, SIONISMO, esto es lo más grave, una ideología política, económica de corte hegemonizante, obsesionada con defender a rajatabla al Estado de Israel, pero que fue mutando de una visión socialista y laica a otra ultraderechista, sectaria y globalizadora.

Cuando hace ya tiempo, John Mearsheimer escribió y detalló cómo operaba «el lobby israelí», en realidad, hacía referencia al sionismo actual, que aprovechando el estado de transición compleja -en decadencia- que atraviesa Estados Unidos así como la balcanización que vive Argentina.

Es que Israel ha dejado de ser o, al menos, ya no es gobernada por una mayoría liberal, pluralista, laica, secular, modernizante, incluso tolerante de los derechos de los palestinos a convivir con ellos, sino por un oportunista como Netanyahu, que sigue prevaleciendo, a pesar de sus causas de corrupción en contra, acorralado por el Poder Judicial pero aliado a algunos -no todos- de los grupos extremistas de derecha, ultraortodoxos, con un enorme poder económico, que se obstinan en políticas de victimización y hostigamiento contra sus vecinos, favoreciendo la guerra total contra sus supuestos enemigos.

Allí es clave el poder norteamericano, sobre todo el militar, así como el cabildeo sobre los legisladores del Capitolio, para garantizar fondos y más fondos para uno de los ejércitos más poderosos y modernos del mundo, con la excusa de «enemigos» como Irán, cuya verdadera cara -de debilidad- ha sido harto demostrada recientemente con la caída del régimen sirio y por supuesto, a través de tentáculos muy largos, con quienes están detrás del Presidente Milei y su Ministra de Seguridad Bullrich, es decir, el Grupo Elsztain, Darío Wasserman, Jabad Lubavitch -que nació en Rusia y no necesariamente está alineado con el sionismo-, etc.

Ellos garantizan detrás de una «amigable»» faz religiosa y espiritual, que dice haber captado -o cooptado el «alma» de un confundido Milei– un oscuro entramado de negocios y canje de de las más variados favores, destinados a Ucrania, financiamiento de campañas, desarrollos inmobiliarios, etc. Para ello, sostienen a una gran cantidad de políticos afines al gobierno, periodistas televisivos, «influencers», artistas, etc. Continúe leyendo

TRUMP, PUTIN Y MILEI: SIMILARES Y DIFERENTES

Tras la desmentida de un contacto entre Trump y Putin en favor de una tregua en la guerra ucraniana, los medios europeos de los que se hacen eco los americanos, reproducen los nervios del establishment de la Unión Europea, ante un cataclismo de la democracia liberal a partir del triunfo de AfD en Alemania en marzo venidero y una nueva orfandad securitaria, OTAN incluida, si Ucrania es abandonada a su suerte. En un mundo globalizado e interconectado,  este punto une y separa al mismo tiempo a Trump, Putin y Milei.

Porque el líder americano de MAGA podrá ser admirado por nuestro Presidente como “outsider” antiprogresista, pero se ubica en sus antípodas, cuando JM se embandera con Ucrania desde inicios de 2022. Le sobran razones de orden doméstico, porque sabe del nexo opaco entre los Biden y Kiev -tráfico de armas, niños, y dinero para campañas, entre otros- pero también externas: Ucrania es un laboratorio que le sirve a su defenestrada OTAN para sobrevivir-. Al vecino de Mar-a-Lago le importa poco o nada el futuro de la democracia liberal europea o el de la organización noratlántica mientras sean costos extra para los contribuyentes norteamericanos pero mucho menos ser profeta moral de un “Occidente”: que se cae a pedazos, por propia impericia. Tal vez, hasta lo contrario: como Gorbachov, con su URSS, le toque colocar su lápida.

Es que Trump fue legitimado otra vez por su pueblo para -prioritariamente- resucitarlo. Un “Ronald Reagan bis”, sólo como “inflador anímico”, aunque muy diferente en términos ideológicos: no es liberal sino proteccionista y tampoco es neoconservador ni institucionalista, sino pragmático, populista y eventualmente autoritario -virtual al menos hasta ahora-. Algo más parecido a Putin, en ese último rasgo. Pero a éste le tocó adoptar ese camino porque debía salvar a Rusia de la disgregación postsoviética y luego, sobrevivir acosado por una OTAN cada vez más expansionista, sobre los restos de la vieja Unión y Pacto de Varsovia, aunque para el mundo occidental, el agresivo sea el líder del Kremlin. Así, el pragmatismo los une a ambos aunque los separa de Milei, que se autopercibe como un cruzado libertario. Ni realistas -menos ambiciosos- como Trump ni Putin saben siquiera qué es ser libertario y si lo supieran, lo consideran otra extravagancia postmoderna, igual que los empresarios que lo escuchan a Milei en Davós.

El plano moral es el único en el que podrían coincidir los tres. Aún no cultivando la virtud en sus respectivas vidas privadas, están a favor de una moralidad pública más bien conservadora, en contra de los preceptos “woke” típicos de un “Occidente” en decadencia. Si bien por diferentes motivos, para Trump y Milei hay sendas necesidades electorales de congraciarse con votantes ya sea de la “América profunda” y nacionalistas criollos, respectivamente, para Putin, se trata de una afinidad identitaria rusa, mediada por la Iglesia Cristiana Ortodoxa, muy necesaria tras décadas de racionalismo y ateísmo extremos.

Concluyendo, en este trío, hay puentes pero apenas transitorios porque así como fue efímero el llamado “giro a la izquierda”, en esta era del “aceleracionismo” trasladado a la política, la historia tiene como motor, no a las fuerzas productivas, como creía Marx, sino a la tecnología y ésta torna líquidas las relaciones humanas, sociales y políticas. Ni siquiera Elon Musk es una amalgama definitiva para los tres. Este mundo -atrapante- ya es diferente de 1991 pero este formato tampoco será el definitivo y viejas o nuevas tensiones podrán aparecer.

SOBRE MILEI Y EL DERECHO DE HUELGA

MI ARTICULO EN PERFIL, SOBRE DONALD TRUMP

LA NOTA EN EL REGIONAL, SOBRE TRUMP

NOTA EN LA CADENA RUSA RBC, SOBRE EL PRIMER AÑO DE MILEI PRESIDENTE

EDUCACION Y CIENCIA EN LA ERA MILEI

Hace un par de meses, tras las protestas universitarias masivas en todo el país, mi amigo y empresario, rosarino de nacimiento (formoseño por adopción) Marcelo Theyler, me reporteó para su novedoso emprendimiento «La Clase Digital», acerca de las políticas (o «no políticas») de Educación y Ciencia del gobierno de Javier Milei. Entre el minuto 20 y el 40, tienen aquí el extracto correspondiente de tal reportaje.

Ayer, con el mismo Marcelo tan viajero como yo, por fin, pudimos coincidir en nuestras agendas, compartiendo un emotivo reencuentro en el Bar El Federal, en el emblemático barrio de San Telmo, en CABA.

VICTIMAS NO IMPOLUTAS

Los de la «generación silver» estamos habituados a combinar nuestras vivencias diarias con el teléfono celular con la nostalgia por la famosa radio a transistores, donde uno movía el dial y se hallaba enfrentado a diversas frecuencias hasta ajustar y hallar la radio AM o FM preferida. Esas frecuencias eran bandas de ondas electromagnéticas que habilitaba determinados canales y no otros. Esos márgenes o anchuras no tangibles podrían asemejarse a las morales. No es lo mismo la moral para un político que para un mecánico o verdulero o incluso, médico.

Podríamos hablar de dimensiones morales. Alberto Fernández y Fabiola Yáñez, los protagonistas de un verdadero affaire que llamativamente, recién se desnuda literal y figurativamente ahora, se mueven en una dimensión moral diferente a la del resto de los argentinos, ciudadanos comunes. Sencillamente porque haber disfrutado de poder e impunidad, donde las ambiciones y vanidades pueden coronarse por una vía más rápida y tal vez, breve o duradera, según corresponda, los aleja del resto de los mortales. Por lo tanto, evaluar situaciones de violencia de género o de victimización de uno de los dos, no me parece sensato ni realista. Dicho de otro modo, a las víctimas socialmente, las debemos considerar impolutas y en tal caso, a Fabiola, sus declaraciones y ambiciones expuestas, la manchan más allá que uno condene a priori la violencia que recibió de quien ella misma en su momento, supo muy bien quien y cómo era. De Alberto Fernández, por cierto, huelgan los comentarios.

Por lo tanto, que ambos se cocinen en su propia salsa pero por favor, que el gobierno de Milei -colateralmente muy beneficiado por esta situación- no permita cubrir más erogaciones fiscales en custodias y demás detalles para esta «pareja despareja», con el dinero de los argentinos. Por el sólo recuerdo de los muertos y encerrados en «la cuarentena cavernícola», no nos merecen. 

VICTORIA VILLARRUEL NO SIENTE LASTIMA

TRES VIDEOS CORTITOS DEL ULTIMO TRIMESTRE

Tras la aprobación de la Ley Bases e fin de junio, el gobierno de Milei empezó a tener una fuerte convulsión cambiaria, acelerando la presión devaluatoria del dólar.

En medio de las tormentas económicas generadas a partir de la suba del dólar, empezó el ilusionismo de algunos personeros afines al gobierno, como el ex Vicepresidente de Menem, Carlos Ruckauf.

Por ‘ultimo, esta semana, la empresa gigantesca y globalizada Google, seguramente admirada por Milei, fue sancionada por la justicia de Estados Unidos. He aquí una minirreflexión acerca del tema.

«EL MUERTO SE ASUSTA DEL DEGOLLADO»

Este fin de semana, una noticia sacudió al mundo empresario nacional en esta era Milei. Un conglomerado de 40 bancos que operan con la billetera electrónica MODO, denunció a la empresa MERCADO LIBRE de Marcos Galperín, uno de los empresarios «mimados» por el Presidente, por prácticas abusivas de «posición dominante». Esta puja en realidad, es novedosa en este país pero no lo es en el mundo. La guerra ya declarada entre el sector financiero y la industria de las tecnológicas -hoy conocidas como «»fintech»-, por quien dominará el manejo y/o circulación del dinero en las próximas décadas, empezó en la propia Estados Unidos, ya hace algunos años, agudizándose durante y tras la pandemia.

Paradójico que Milei considere como aliados a ambos subsectores, cuando  tal vez tenga que definirse por uno de los dos, más temprano de lo previsto.

Es la nueva dinámica del capitalismo global. No hay lugar para los dos bajo el sol. Sólo uno podrá imponerse.

UNO MAS (Y VAN…)

Esta semana, Javier Milei viajó nuevamente al exterior, particularmente Estados Unidos, pronto lo hará a España, aunque con finalidades que poco o nada tienen relación con su gestión de gobierno. Volvieron así las hipótesis periodísticas en torno a cuan cómodo o comprometido se halla con su gobierno. Ya sea porque puntualmente la marcha universitaria del martes 23 de abril le puso un límite, o porque las presiones y locura que supone gobernar un país tan bipolar y ciclotímico como la Argentina, terminan siendo insoportables, el flamante Presidente no parece encontrar el sosiego que ansía tener por ejemplo, cuando se retire: «estar con sus seres de cuatro patas». Al mismo tiempo, sí parece «estar en su salsa» cuando da conferencias anodinas sobre sus formas (abstractas) de entender la economía o aspectos morales como la bondad o la virtud empresaria, que le preocupan tanto. Mientras tanto, el 63 % de los cargos estatales no han sido ocupados, las reuniones de gabinete las preside su hermana Karina y el consenso pragmático logrado con vocación artesanal por su Ministro del Interior, el «todoterreno» Guillermo Francos. Es decir, Milei no gobierna. Tampoco le interesa.

Podría decirse que su propia filosofía anarco-capitalista, en contra de esa «organización criminal» -como él mismo la denomina- que es el Estado, influye para respaldar aquel comportamiento. Pero si fuera así, hubiera actuado desde el primer día en tal sentido. Quien tiene la vocación y convicción verdaderas para aniquilar al Estado lo hace desde el primer día, actuando en consecuencia, no sólo para destruir o bloquear sino para forjar algo nuevo o inédito. No alguien que se convierte en «pragmático» tras 4 meses, ni siquiera cuenta con una sóla ley en ese período o quien se dedica obsesivamente a multiplicar «likes» en la red social «X» o busca con desenfreno, «reconocimiento internacional», aún a costa de papelones por sus balbuceos en sus entrevistas con periodistas no guionados.

Pero mirando hacia atrás, Milei no es la excepción y eso es lo preocupante. A la hora de revisar el pasado, la lista de Presidentes que no se sienten a gusto, «presidiendo», termina siendo larga. Alberto Fernández estuvo en la Casa Rosada, porque lo instaló tal vez, contra su voluntad, Cristina Fernández. Macri pasó por allí empujado por su propio desafío a Franco, su padre. CFK le dio el gusto a su marido Néstor y éste a Duhalde, siendo tal vez el último Presidente que realmente «disfrutó el poder», aunque éste lo llevó a su propia muerte.

En un régimen presidencialista, Presidentes que no quieren presidir sinceramente, afecta el propio pilar básico de aquél. Para una sociedad que necesita ser gobernada, como solía decir Manuel Mora y Araujo, es un gran detalle. Sobre todo, si no se pretende seguir perdiendo tiempo valioso que consuma generaciones enteras y se elucubren las más varias teorías o estrategias para sacárnoslos de encima antes de que terminen sus respectivos mandatos (sin pena ni gloria).

JAVIER MILEI CONTRA LA UNIVERSIDAD PUBLICA

En el día de ayer, martes 23 de abril, precisamente conmemorando además el Día del Libro, se realizó una multitudinaria marcha en apoyo a las Universidades públicas, rechazando el ajuste presupuestario propuesto por el Presidente Milei.

En este video, repaso algunos de los puntos que Milei suele repetir como latiguillos o mitos (erróneos) respecto al funcionamiento de dichas instituciones académicas, justificando el apoyo a la demostración de fuerza de ayer.

Déjenme compartir por este medio, algunas fotos interesantes sobre la realidad universitaria argentina, verdadero dique de contención a la locura mileirista.