FUTBOL ARGENTINO Y POLITICA: EL CASO DE BOCA

Un liberal sano y coherente respeta uno de los pilares de toda sociedad libre: la libertad de asociación. Cuando un europeo y francés como Tocqueville reivindicaba un poco ingenuamente, el ejercicio o praxis de la libertad en las colonias americanas del norte ya independizadas en el siglo XIX, lo justificaba en aquel principio. Cómo esa sociedad libre y abierta, bullía por el vigor y permanencia de múltiples pequeñas sociedades como los gremios, los colegios, iglesias, incluso clubes. 

Paradójicamente, una de las instituciones que todavía queda en pie, fuera del ámbito intervencionista del Estado, es el fútbol en Argentina. Hubo gestiones de la AFA bajo dictaduras pero también en democracia, que quisieron manipular al deporte competitivo y popular por excelencia pero otras, como las del actual Presidente Tapia, que lucharon, aún con errores, por mantenerla autónomo -además del logro de numerosos y notorios éxitos-.

Milei se autopercibe como liberal pero en éste y muchos otros campos, es un profundo autócrata. Y lo es más con el supuesto «club de sus amores», Boca Juniors, el más popular del país. Desde que perdió en sus narices, la conducción del mismo, en su única gran derrota política hasta ahora, se ha dedicado a través de periodistas serviles como Gabriel Anello en Radio Mitre y su propia banda de trolls, denostar a Juan Román Riquelme, ídolo del club y actual Presidente electo hace dos años. 

Más allá del evidente mal momento deportivo, Boca sufre un doble acoso. Por un lado, por impericia de sus jugadores y técnicos sucesivos, la pelota no entra al arco y Boca queda eliminado de competencia tras competencia, cuando la obligación para sus hinchas malcriados, es campeonar y por el otro, desde la Casa Rosada, por un capricho monárquico, a las «Fuerzas del Cielo», o del infierno, les conviene que siga de mal en peor.

Esperemos que la racha futbolística termine y Milei tenga otro brote psicótico por su maldad no consumada. Eso sí, xeneizes no se presten al juego.

«TOMA Y HACELO»

El 19 de diciembre de 1970, teniendo 6 añitos, en los brazos de mi viejo que me hizo hincha «sabalero», vi la goleada de Colón de Santa Fe contra Almirante Brown, 5 a 2, tan decisivo, para salvar la categoría de Primera División que había logrado un lustro antes.

Hoy, 55 años después, contra el mismo rival, ya en la segunda categoría, tras un año y medio, habiendo salido campeón de Primera hace cuatro años, pero perdiendo un promedio de 16 partidos al año, desde 2014, con un permanente deambular de técnicos, sin rumbo, sin equipo, habiendo echado a su director  deportivo luego de un semestre de mala experimentación y con su estadio al borde de la suspensión por disturbios de su propia furiosa hinchada, Colón se jugaba más que la vida.

Tras los noventa minutos, el regreso de Luis Miguel «Pulga» Rodríguez, artífice del campeonato logrado en San Juan 2021, tal vez haya marcado una bisagra. No sabemos si en las diez fechas que quedan para el final del Nacional B Edición 2025, verá a Colón clasificado para las instancias finales y soñar con el ascenso, pero quizás su jugada de hoy, habilitando mediante una pelota muy precisa en un corner, al autor del gol que desniveló el tanteador, Federico Jourdan. haya marcado un antes y un después de una pésima racha de 15 partidos, donde el club de mis amores ganó apenas dos y perdió 11, los 5 últimos de modo consecutivo, de las peores, en las últimas décadas.

Ojalá, el liderazgo -y la inteligencia con la que juega- el tucumano nacido en la pequeña Simoca, al borde de su retiro, sean tan relevantes como lo fueron a la hora de posicionar a Colón entre los grandes de Argentina y Sudamérica, como necesarios en estas horas para torcer la historia. Los líderes sirven para ello.

MILEI, TRUMP Y LA OMS

Cuando Javier Milei empezó su campaña vertiginosa para ascender a la Casa Rosada en apenas dos años, no lo hizo en soledad. Lo apoyaron fuertemente ciertos intereses americanos -globalistas y trumpistas al mismo tiempo-, anglófilos y sobre todo, sionistas y ultraortodoxos alineados con Netanyahu, sobre todo, cuando en el ballotage, logró los votos de Patricia Bullrich -y su marido-.

Todo ello relega al arcón del olvido, las razones o sintonías del actual Presidente con cierta parte del electorado, caracterizado por un furibundo antiwokismo pero también antivacunas. En buena parte de ellos pensó Milei al brindar su discurso, pero sobre todo, en dos cálculos típicos en un manipulador neomenemista como él. Uno, debe seguir a pie juntillas, «más papista que el Papa», la agenda moralista y moralizadora del Presidente Trump. Dos, debe ejecutar ese discurso a pie juntillas particularmente si ese día su Ministro de Economía Caputo tiene una nueva postergación en la recepción de fondos frescos por parte del FMI. Para entretener a aquel mismo electorado. Todo sincronizado y orquestado por el nuevo «mago del Kremlin», Santiago Caputo, sobrino del Ministro mencionado.

VIDEO SOBRE MILEI Y LA OMS

Más allá de que se efectivice o no y que el propio Trump la ratifique o se arrepienta, la retirada vernácula de la OMS -aunque no de la OMS- es sucedánea de aquellos pasos en dirección a consumar cierto «trumpismo periférico»-. Que al igual en que en el menemismo, tampoco le deparará réditos a la Argentina y sí muchos costos innecesarios, como acaba de verificarlo y sufrirlo en carne propia, con los aranceles aprobados por el cada vez menos «amigo» del país, en materia de acero y aluminio.

Como un buen realista diría, una cosa es que Argentina ose irse de la OMS y otra que lo haga Estados Unidos. O dicho más cabalmente, una cosa es que nosotros le digamos adiós al multilateralismo y otra muy diferente por sus capacidades y poder de daño al mundo, ellos. Creo que Milei, como buen economista, ignora el peso de ambas decisiones e impactos.

HORA DE PATRIOTAS EN ARGENTINA

La sociedad y las circunstancias cambian, el mundo también. Las interrelaciones son innegables. Sería absurdo pensar en mantener convicciones como si fueran dogmas sobre todo en el campo político. Mientras haya amor al lugar donde uno nació y mantenga cierta lealtad a quienes estuvieron allí cuando se los necesitó, adelante con el uso de medios acordes a los fines superiores que se nos impuso.

El 3 de febrero, aniversario de dos batallas, como la de San Lorenzo -por la independencia- y Caseros -la epopeya de Urquiza para derrocar a Rosas y terminar con la larga guerra civil del siglo XIX- hice el siguiente video, pensando en unir lo que parece condenado a estar desunido.

Derechas e izquierdas, que suelen estar en veredas opuestas a lo largo de tiempo y lugar, incluyendo las reivindicaciones de aquellos combates, pero a la hora de observar cómo el país está en una situación caótica, al borde de la disgregación, susceptible de ser colonizada por poderes externos -Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel, en ese orden-, tal vez exista la necesidad de vincular aquéllas por encima de todo, bajo el manto del patriotismo.

Será una utopía? o podrán grietas como la violencia de los años setenta impedir semejante empresa?

VIDEO SOBRE LA HORA PATRIOTICA

En una semana, yo mismo pude darme el lujo de estar al mismo tiempo, en reuniones organizando tal grupo, con gente de derecha y asistiendo a la marcha antifascista en favor de minorías discriminadas por el Presidente Milei, a partir de su polémico segundo discurso en el Foro de Davós.

SOBRE KENNEDY JR, TRUMP Y MILEI

El periodista Pedro Guberman, para su Radio Galáctica, me hizo una nota a propósito de un artículo que escribí en Infobae sobre los problemas de salud de la población norteamericana y las propuestas de políticas innovadoras del nuevo Secretario del Area de la Administración Trump, Robert F. Kennedy Jr.

Sin embargo, luego, la conversación giró hacia temas de política internacional.

En la parte final, hablamos de la inserción mundial de la Argentina de Milei y sus errores de percepción.

Aquí tienen el detalle de la misma.

LOS PERIODISTAS «SABEMOS PREGUNTAR»

En los últimos cuatro años, post pandemia, los argentinos perdimos figuras emblemáticas de nuestro ser nacional, más allá de las banderías políticas: Diego Maradona, Sergio Denis, César Menotti y ahora, el marplatense Jorge Lanata.

Después de haberse sobrepuesto a sus varias dificultades post transplante renal, con apenas 64 años de edad, el periodista tal vez más famoso y carismático de la Argentina, Lanata, dejó hoy este mundo.

Particularmente, yo no le tenía demasiada simpatía ideológica allá lejos en los ochenta cuando fundó con apenas 26 años, el Diario «Página 12», pero con el tiempo, empecé a valorarlo por otras cualidades: su originalidad y creatividad en los formatos editoriales y televisivos que fue creando, su magnetismo y carisma, su capacidad evidente para imponer temas de agenda política y sobre todo, una virtud personal, ligada a su vocación profesional: el talento para entrevistar.

Un don, que paradójicamente, desarrolló en las tinieblas, de ver a su mamá adoptiva, paralizada en el habla por un tumor cerebral, desde que él tenía cuatro años. En otra demostración cabal de sobreponerse a una vida dura, que nos fortalece para generar ciertas capacidades individuales que de lo contrario, no tendríamos.

En la ultima década, entre 2013 y 2022, como oyente de Radio Mitre, supe gozar su famoso «pase» del programa «Esta Mañana» de Marcelo Longobardi al suyo propio, con sello personal, «Lanata Sin Filtro».

Una buena despedida le hizo el propio Longobardi en su canal de You Tube, desde Miami, a pesar de algunos conflictos recientes que tuvieron, afortunadamente saldados en los últimos meses, ya con el primero desde Radio Rivadavia -que lo acaba de despedir-. Aquí se las dejo.

PD. Lanata estaba muy preocupado por el mileirismo militante del actual periodismo. He aquí un párrafo de su última entrevista a Perfil.

 

TRAS BAMBALINAS, EL VERDADERO PODER

Crecí admirando al Estado de Israel y en especial, al pueblo judío, con el que tuve -y tengo- algunos lazos familiares. Hoy siento una gran decepción hacia el primero aún manteniendo cierto respeto por el segundo. Tengo profundas razones para ese cambio y este artículo indaga en ellas.

Con algunas salvedades necesarias previas por hacer. Llámese ISRAELITA a la nacionalidad y al Estado. JUDIO  a la religión. SEMITA a la raza -que comparten los palestinos, con los judíos-, SIONISMO, esto es lo más grave, una ideología política, económica de corte hegemonizante, obsesionada con defender a rajatabla al Estado de Israel, pero que fue mutando de una visión socialista y laica a otra ultraderechista, sectaria y globalizadora.

Cuando hace ya tiempo, John Mearsheimer escribió y detalló cómo operaba «el lobby israelí», en realidad, hacía referencia al sionismo actual, que aprovechando el estado de transición compleja -en decadencia- que atraviesa Estados Unidos así como la balcanización que vive Argentina.

Es que Israel ha dejado de ser o, al menos, ya no es gobernada por una mayoría liberal, pluralista, laica, secular, modernizante, incluso tolerante de los derechos de los palestinos a convivir con ellos, sino por un oportunista como Netanyahu, que sigue prevaleciendo, a pesar de sus causas de corrupción en contra, acorralado por el Poder Judicial pero aliado a algunos -no todos- de los grupos extremistas de derecha, ultraortodoxos, con un enorme poder económico, que se obstinan en políticas de victimización y hostigamiento contra sus vecinos, favoreciendo la guerra total contra sus supuestos enemigos.

Allí es clave el poder norteamericano, sobre todo el militar, así como el cabildeo sobre los legisladores del Capitolio, para garantizar fondos y más fondos para uno de los ejércitos más poderosos y modernos del mundo, con la excusa de «enemigos» como Irán, cuya verdadera cara -de debilidad- ha sido harto demostrada recientemente con la caída del régimen sirio y por supuesto, a través de tentáculos muy largos, con quienes están detrás del Presidente Milei y su Ministra de Seguridad Bullrich, es decir, el Grupo Elsztain, Darío Wasserman, Jabad Lubavitch -que nació en Rusia y no necesariamente está alineado con el sionismo-, etc.

Ellos garantizan detrás de una «amigable»» faz religiosa y espiritual, que dice haber captado -o cooptado el «alma» de un confundido Milei– un oscuro entramado de negocios y canje de de las más variados favores, destinados a Ucrania, financiamiento de campañas, desarrollos inmobiliarios, etc. Para ello, sostienen a una gran cantidad de políticos afines al gobierno, periodistas televisivos, «influencers», artistas, etc. Continúe leyendo

PANEL SOBRE LA RUSIA CONTEMPORANEA

Durante el último Congreso de Relaciones Internacionales de la UNLP, pudimos conformar, con la coordinación de la Profesora Tamara Yevtushenko, un panel con diversos expertos sobre la Rusia de Putin. Casi todos ellos estuvieron conectados online, aprovechando el viaje de la propia Tamara, alumnos de idioma ruso y allegados, a Moscú y San Petersburgo, a inicios de noviembre y en mi caso, físicamente desde la propia ciudad de La Plata.

Entre otras figuras, estuvo el Embajador argentino en Moscú, Enrique Ferrer Vieyra.

Aqui la grabación del evnto, que contó con el cierre inesperado del siempre hiperactivo Norberto Consani, fundador y Director del IRI.

TRUMP, PUTIN Y MILEI: SIMILARES Y DIFERENTES

Tras la desmentida de un contacto entre Trump y Putin en favor de una tregua en la guerra ucraniana, los medios europeos de los que se hacen eco los americanos, reproducen los nervios del establishment de la Unión Europea, ante un cataclismo de la democracia liberal a partir del triunfo de AfD en Alemania en marzo venidero y una nueva orfandad securitaria, OTAN incluida, si Ucrania es abandonada a su suerte. En un mundo globalizado e interconectado,  este punto une y separa al mismo tiempo a Trump, Putin y Milei.

Porque el líder americano de MAGA podrá ser admirado por nuestro Presidente como “outsider” antiprogresista, pero se ubica en sus antípodas, cuando JM se embandera con Ucrania desde inicios de 2022. Le sobran razones de orden doméstico, porque sabe del nexo opaco entre los Biden y Kiev -tráfico de armas, niños, y dinero para campañas, entre otros- pero también externas: Ucrania es un laboratorio que le sirve a su defenestrada OTAN para sobrevivir-. Al vecino de Mar-a-Lago le importa poco o nada el futuro de la democracia liberal europea o el de la organización noratlántica mientras sean costos extra para los contribuyentes norteamericanos pero mucho menos ser profeta moral de un “Occidente”: que se cae a pedazos, por propia impericia. Tal vez, hasta lo contrario: como Gorbachov, con su URSS, le toque colocar su lápida.

Es que Trump fue legitimado otra vez por su pueblo para -prioritariamente- resucitarlo. Un “Ronald Reagan bis”, sólo como “inflador anímico”, aunque muy diferente en términos ideológicos: no es liberal sino proteccionista y tampoco es neoconservador ni institucionalista, sino pragmático, populista y eventualmente autoritario -virtual al menos hasta ahora-. Algo más parecido a Putin, en ese último rasgo. Pero a éste le tocó adoptar ese camino porque debía salvar a Rusia de la disgregación postsoviética y luego, sobrevivir acosado por una OTAN cada vez más expansionista, sobre los restos de la vieja Unión y Pacto de Varsovia, aunque para el mundo occidental, el agresivo sea el líder del Kremlin. Así, el pragmatismo los une a ambos aunque los separa de Milei, que se autopercibe como un cruzado libertario. Ni realistas -menos ambiciosos- como Trump ni Putin saben siquiera qué es ser libertario y si lo supieran, lo consideran otra extravagancia postmoderna, igual que los empresarios que lo escuchan a Milei en Davós.

El plano moral es el único en el que podrían coincidir los tres. Aún no cultivando la virtud en sus respectivas vidas privadas, están a favor de una moralidad pública más bien conservadora, en contra de los preceptos “woke” típicos de un “Occidente” en decadencia. Si bien por diferentes motivos, para Trump y Milei hay sendas necesidades electorales de congraciarse con votantes ya sea de la “América profunda” y nacionalistas criollos, respectivamente, para Putin, se trata de una afinidad identitaria rusa, mediada por la Iglesia Cristiana Ortodoxa, muy necesaria tras décadas de racionalismo y ateísmo extremos.

Concluyendo, en este trío, hay puentes pero apenas transitorios porque así como fue efímero el llamado “giro a la izquierda”, en esta era del “aceleracionismo” trasladado a la política, la historia tiene como motor, no a las fuerzas productivas, como creía Marx, sino a la tecnología y ésta torna líquidas las relaciones humanas, sociales y políticas. Ni siquiera Elon Musk es una amalgama definitiva para los tres. Este mundo -atrapante- ya es diferente de 1991 pero este formato tampoco será el definitivo y viejas o nuevas tensiones podrán aparecer.

SOBRE MILEI Y EL DERECHO DE HUELGA

MI ARTICULO EN PERFIL, SOBRE DONALD TRUMP

LA NOTA EN EL REGIONAL, SOBRE TRUMP

NOTA EN LA CADENA RUSA RBC, SOBRE EL PRIMER AÑO DE MILEI PRESIDENTE

ENTREVISTA DE CANAL PRORRUSO EN CABA

En mayo pasado, la entusiasta cineasta Silvana Jarmoluk, a quien conocí hace ya algunos años en las Jornadas Eslavas que organiza la Sociedad Argentina Dostoievski, me hizo un reportaje sobre Rusia y la política internacional en su programa radial propio (Pax Russika). He aquí, la versión original.