DE FESTEJOS, «GARCAS» E INCOMPETENTES

El pueblo argentino vive hoy uno de los días más felices de toda su historia. Unas 5 millones de personas, más del 10 % de la población pudo disfrutar -a medias- el regreso y paseo -con la Copa del Mundo ganada el domingo en Qatar-, de parte de todo el equipo subido a un bus, en caravana desde Ezeiza. Júbilo desbordante, canciones futboleras entonadas a lo largo de los trayectos pero también un desorden generalizado, debido a las múltiples versiones respecto a los lugares por donde pasaría el equipo de héroes.

Es que claro, esa pasión y alegría tan comunes por estas tierras, ciertamente admiradas en otras latitudes aunque no seamos concientes de ello, debió convivir con una actitud muy deleznable, de parte de no poca parte de nuestra clase dirigente.

Por un lado, en su mayoría opositores, que especulaban incluso con una nueva frustración deportiva del equipo para caerle encima mediática y moralmente al gobierno, criticando la decisión de éste de fijar un nuevo feriado para que todos puedan disfrutar de los festejos. Por el otro, las propias autoridades que demostraron una enorme incompetencia para organizar con cierta racionalidad el acto festivo.

Ya en la madrugada, en el corto recorrido del Aeropuerto Internacional al predio de la AFA, los propios jugadores estuvieron al borde de una tragedia por pasar debajo de unos cables y ahora por la tarde, un par de hinchas se arrojaron desde un puente al micro del seleccionado, cayendo uno de ellos al vacío.

Por especulación o ineficacia, se terminó así con una celebración que debía ser digna de un pueblo con una carga emocional gigantesca pero que lamentablemente vota inútiles o insensibles para que lo gobiernen y he aquí las consecuencias.

Las fotos de un día épico, otro más en nuestras vidas, como argentinos, que demuestran que «el amor con amor» se paga.

450 AÑOS DE SANTA FE -POR MUCHOS MAS Y GRACIAS-

Se hayan cumplido 449 o se estén por cumplir 450, según los usos políticos que se le den, no importa. Fue un nuevo aniversario de una de las ciudades más emblemáticas y antiguas del país, aunque claramente no de las más populosas, pero sobre todo, la que me recibió a este mundo por primera y única vez. Mi Santa Fe de la Vera Cruz.

Tenía otra de mis varias cuentas pendientes con ella y por lo tanto, saldé una más: estar allí en sus festejos, con Los Palmeras, celebrando sus cinco décadas de carrera musical, llevando a un par de alumnos cordobeses avanzados míos de confianza, como Lucio Piatti Borello y Alvaro Oliva y siendo agasajado allá por una pareja amiga, Gastón y Cayena, dos grandes hinchas de mi Colón querido.

El mural de Los Palmeras

Como corolario, degustamos pescado de río, en todas sus variedades, en el popular Quincho de Chiquito, cuyo dueño falleciera hace algunos años pero nos dejara el permanente recuerdo de «La Vuelta del Pirata» y éste, su nuevo legado, donde hay fotos y recuerdos históricos por doquier, como los de boxeo, fútbol y sus grandes campeones nacionales e internacionales.

Agustín Uleriche

Dedicado al «Chino»Maidana

Dedicado al «Zurdo» Vázquez

Carlos Monzón, Diego Maradona, Carlos Reutemann, entre tantas estrellas del deporte y el espectáculo, pasaron por allí y posaron junto a «Chiquito». Buena parte de mis recuerdos emocionantes de mi infancia y adolescencia se concentraron allí la noche del martes 15N.

el recuerdo de Carlos Monzón

la imponente estatua que lo recuerda en la calle aledaña al restaurante

DALE CAMPEON!!!

Resonó más que nunca y como lo habíamos soñado muchas veces. Pero además de la presión enorme de la hinchada, en un día especial por partida triple (de la Madre, de la Lealtad Peronista y mi cumpleaños), resonó ese grito de guerra para tirarle toda la «chapa» encima a un Talleres que venía agrandado y hasta subestimando a Colón -reservando tres titulares para el cotejo del jueves con River en Córdoba-.

Robando cámara en «Paso a Paso» (TyC Sports)

En fin, fue una jornada hermosa de sol -como siempre un 17/10- y otra vez, como tantas, la lealtad del pueblo «sabalero» fue pagada con creces, por este equipo campeón. Ojalá pueda seguir así en las fechas restantes hasta el final del torneo, porque ese título fija la vara ahora muy elevada -para propios y extraños-.

Llegando temprano al Estadio Brigadier López

Entrando al Estadio

Una panorámica de un Estadio bastante lleno

El festejo posterior con el tradicional liso santafesino