MAS DE UNA SEMANA DE MUNDIAL 2026

Con algunas novedades y otras no tanto.

1. La desagradable. El cooling-break o pausa para el descanso. Sumados al entretiempo, casi tres paréntesis en un partido de 90 minutos, que nunca lo es. Todo para favorecer la publicidad, o sea, el negocio. Es la forma en cómo los americanos conciben el deporte del fútbol. Como un negocio. Aclaro. Tampoco me gustan los drones sobrevolando las cabezas de los jugadores. 

2. Siguiendo el hilo, paradójico que dos hijos rosarinos de NOB, incluso en el mismo equipo exitoso de 1990-1992, tanto el técnico Bielsa como Pochettino, sean figuras antagónicas, uno dirigiendo a Uruguay y el otro, como entrenador del hoy clasificado Estados Unidos, representando concepciones personales, profesionales y hasta deportivas, supongo, enfrentadas al menos contextualmente. Basta con comprobar la polémica en torno a la presentación del siempre discutido Bielsa para este certamen, en contra del «negocio» y el debate que generó sobre todo, inmerso en la «grieta» argentina.

3.  Muchos equipos débiles a priori juegan este Mundial acrecentado adrede -seguramente también por la lógica comercial global de la FIFA-, pero para compensar esa debilidad, sus técnicos por lo general extranjeros, han recurrido a un «scouting» incluyendo por redes como LinkedIn, busceando vínculos con descendientes de los países en cuestión. Haití, Curazao, República Democrática del Congo, Cabo Verde -en Argentina, jugó un caboverdiano llamado Adriano Custodio Mendes, en el Colón de 1990-1991- y otras naciones recurrieron a esa fórmula. Cuando no, muchos argelinos, marroquíes, senegaleses, ghaneses, desestimaron jugar para las selecciones poderosas y volvieron a jugar para los países de sus padres. Zidane hijo, hizo lo contrario a su padre, el gran «Zizzou», campeón en 1998 y subcampeón en 2006, pero con Francia: juega para Argelia, donde ya lo sufrió a Messi.

4. No todo es entre ex colonias y metrópolis. Mohamed Touré nació en Guinea pero en un campo de refugiados, porque sus padres huyeron de la segunda guerra de Liberia. Luego se asentaron a Adelaida, ciudad importante de Australia y hoy, el joven juega en la Selección de los «Ossies». Nestory Irankunda es otro ejemplo, en el mismo seleccionado. Pero él nació hace dos décadas, en un campo de refugiados de Tanzania, adonde su papá y mamá llegaron, escapando de la guerra civil de Burundi. Ambos crecieron y luego, jugaron en equipos europeos.

5. Por las victorias y clasificaciones de los tres locales, norteamericanos, canadienses y mexicanos, se asemeja al Mundial de Corea del Sur-Japón en 2002. Algunos agregan un factor adicional de parecido: la mayoría de los partidos son nocturnos, aunque no de madrugada como en aquella ocasión. De nuevo y no quiero ser reiterativo: es cuestión de negocio.

6. La historia se repite y a veces, no. Yo espero que el miércoles próximo, Escocia no repita sus fracasos de Alemania 1974, España 1982 y Francia 1998, con el mismo rival, o sea, Brasil. Ganar o empatar, me haría inmensamente feliz, no sólo para arruinarle la carrera a Brasil, sino porque podría clasificar por fin a una segunda ronda.

7. Mis candidatos. Casi nada nuevo tampoco. Sumo a Argentina a la que veo con hambre de gloria, algo esencial en un campeón que busca reincidir en el éxito, pero ya los tenía a Francia, Alemania, Países Bajos y ahora veo en un escalón o dos abajo, a España, Portugal -sueño con una final entre Messi y CR7-, Brasil e Inglaterra, que a pesar de los buenos comienzos, siempre «arruga».

8. Sorpresas? Noruega por Haaland, Suecia y Colombia. Pero a mí me gustaron mucho Japón y Marruecos. Cuidado con ambos. Por qué no ponerle algunas «fichitas» a Costa de Marfil, Egipto y Ghana?

9. Descarto a Bélgica, Croacia, Turquía y Uruguay. 

10. Veremos cómo evoluciona la segunda semana.

ARGENTINOS DEVORADOS DESDE….MADRID

La vergüenza de la ineficiencia organizativa del Estado argentino y la especulación mezquina de la dirigencia de los dos más grande clubes de fútbol en nuestro país, condujeron a que el superclásico vernáculo se juegue en otras tierras ajenas. Paradójicamente y deshonrando la memoria de nuestros Libertadores sudamericanos, la Copa que lleva su nombre, se definirá en la capital del ex Imperio español, que nos sometió durante siglos: Madrid. Ciudad donde efectivamente vive la mayor comunidad de argentinos (100.000 censados) en el exterior, pero que seguramente fue elegida en función del negocio multimillonario que arrastra el deporte del balompié y no precisamente priorizando la pasión identitaria.

Porque hay que decirlo: Argentina, que este fin de semana, albergará a 19 Jefes de Estado importantes del mundo bajo la Cumbre del G20, acaba de abdicar la responsabilidad de organizar un simple partido de fútbol, sin participación de los hinchas visitantes. Ahora Madrid, recibirá a miles de hinchas de ambos clubes, residentes en la ciudad pero también a turistas visitantes y será una incógnita cuántos simpatizantes auténticos y cuántos barrabravas -los mismos que protagonizan la violencia con la complicidad de policías, dirigentes y políticos-, concurrirán al magno evento. Dependerá de la organización compleja que demandará este segundo partido, pero como lo afirmara el Presidente de la CONMEBOL, el paraguayo Alejandro Domínguez, en gran medida, la afluencia o no de los insociables y violentos, será responsabilidad de los dirigentes de ambos clubes y sus allegados.

Amargado porque el Estadio Bernabéu reemplazará al Monumental de Núñez, como escenario y si persistimos en el vicio, «El Chiringuito de Jugones», un programa deportivo de la TV española, pronto reemplazará cualquier programa deportivo de nuestro país, van aquí las fotos de esa ciudad europea hermosa, que seguramente nos mostrará todo lo ordenados y respetuosos que debiéramos ser y que, en definitiva, no podemos lograrlo por nuestra propia impericia, aunque los argentinos nos creamos «los mejores del mundo». Pasamos a convertirnos una vez más, en el hazmerreír global, porque ni siquiera sabemos disfrutar de un sencillo espectáculo deportivo.

Pero el objetivo de este post no es discurrir sobre la situación delicada y vergonzosa que condujo el Boca-River o River-Boca a la capital española, sino mostrarles precisamente a Madrid, la que tuve la fortuna de conocer en junio de 2010.

Aclaro que la Madrid que vi, era veraniega, pero la sede de la superfinal será invernal.

Como es un país verticalista, monárquico y ultracatólico, empecemos a recorrer Madrid desde el Palacio Real y la Plaza de la Armería, junto a la Catedral de Santa María la Real de la Almudena. Atrás de ellos, corre el Río Manzanares.

La misma zona pero un día de Corpus Christi, porque realmente, Madrid te hace sentir en todo momento que fue la capital del Imperio español de la Inquisición y la Contrarreforma. Seguramente, el único lugar del mundo donde había pancartas y fotos del ultramontano Papa Benedicto XVI (Cardenal Ratzinger), con flores ornamentando el paso de la interminable procesión, la enésima del año calendario. Uno de los pocos, si no, el único país de Europa, donde los chicos y las chicas siguen comulgando, munidos de rigurosa vestimenta formal alusiva. Porque así como entiendo que España haya por fin, dado luz a una agrupación como PODEMOS, que parece de centroderecha al lado de lo existente en América Latina, también es muy comprensible que haya surgido VOX, un partido filofranquista y nacionalista recalcitrante, que hará sonrojar a los pro-Bolsonaro vernáculos.

Una de las Avenidas emblemáticas de Madrid: la Gran Vía.

Alrededores, siempre con presencia turística.

El hermoso Parque del Retiro, donde también se destaca la presencia de visitantes latinoamericanos y musulmanes.

Caminando por los barrios céntricos y sus callejuelas, añorando a Joaquín Sabina. De los bares tradicionales, ni hablar, ideales para «tapeos» vespertinos.

La alusión al único intento extranjerizante por dominar desde la Europa revolucionaria a España y al personaje que eligió Napoleón para hacerlo de manera humillante, en el inicio del siglo XIX, permanece en el recuerdo español con sorna: José Bonaparte, un alcohólico empedernido, al que le llamaban «Pepe Botella».

La famosa Plaza Mayor de Madrid, a pocos metros de la Plaza de la Puerta del Sol, lugar emblemático de encuentros.

Madrid también tiene lugar para lo moderno, aunque en su justa proporción.

La tristemente célebre Estación Ferroviaria de Atocha. Recordemos allí, el atentado terrorista del 11 de marzo de 2004.

Estación subterránea de buses Méndez Alvaro. Un espléndido diseño urbano.

La gran movida cultural de la que goza Madrid, en parte, pasa por el Museo del Prado y por supuesto, la figura de Francisco de Goya está omnipresente allí, junto a tantos otros pintores españoles de la «Edad de Oro».

Messi y los «galácticos» del Real Madrid no podían estar ausentes de los souvenirs, ya hace 8 años atrás.

Algunas fotos más de la bella Madrid, pero de mi viaje de setiembre de 2011.

No sólo hay gaiteros escoceces sino hasta una parrilla argentina?

Lo único que espero que los hooligans vernáculos no la estropeen a esta especie de «Buenos Aires europea», ordenada, limpia, nada ruidosa y sin vagabundos o mendigos durmiendo en las calles.

Madrid, España. De allí muchos vinieron. Hacia allá volvemos.

Una lástima que el «Martín Fierro» de José Hernández haya tenido razón con su famosa frase, reflejando su llamada «ley primera»:  «cuando los hermanos se pelean, los devoran desde afuera».

EL VALOR DEL EQUIPO: CAMPEONES DEL ´78 Y EL ´86

Se despide junio y en este sábado 30, día que será recordado por la eliminación de las selecciones donde juegan el argentino Lionel Messi y el portugués Cristiano Ronaldo (CR7), las dos megaestrellas individuales del fútbol mundial, cada uno con 4 participaciones mundialistas, no me puedo olvidar de darle mi reconocimiento a las dos grandes Argentina campeonas del mundo de 1978 y 1986, en nuestro país y México, respectivamente. Precisamente, porque Argentina no obtiene ningún título a nivel continental o mundial desde la Copa América de 1993, hace ya un cuarto de siglo y porque en virtud de ello, se valoran mucho más aquellos dos grandes equipos. Subrayo lo de «equipos», porque a pesar de contar con dos grandes jugadores como el bellvillense Mario Alberto Kempes y Diego Armando Maradona, respectivamente, eran verdaderas organizaciones colectivas, enmarcadas en procesos, con continuidad en juveniles y con dos técnicos, que aún enfrentados en sus estilos, apostaron a reordenar el fútbol después del desastroso Mundial de Alemania de 1974.

En efecto, la Argentina, país especialista en generar grietas inútiles, se enfrascó durante años en un largo debate acerca de estilos futbolísticos que encarnaron los dos entrenadores técnicos, campeones del mundo. César Luis Menotti en 1978, tras haber conducido un proceso que empezaría empatando 2 a 2 con una entonces poco poderosa España en Madrid en octubre de 1974 hasta su culminación en forma de fracaso, en el Mundial de ese país en 1982. Carlos Salvador Bilardo, campeonando en 1986 y saliendo subcampeón mundial en 1990, tras su inicio al frente del combinado nacional en 1983. Mientras Menotti pregonaba un estilo más bien lírico, de buen juego, atildado, sin demasiada defensa, a lo Huracán de 1973, Bilardo favorecía un juego mucho más defensivo, de alta marca y presión y hasta contragolpe, más bien de manera similar al Estudiantes de La Plata de los años sesenta y setenta.

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ARGENTINA Y SU PROLONGADA AGONIA FUTBOLISTICA

En Nizhny Novgórod, la Croacia de Modric y Rakitic -la única pareja valiosa que tiene dicha Selección-, le acaba de propinar una de las peores derrotas que se recuerden de las últimas décadas en un Mundial de fútbol, a nuestra escuadra nacional argentina.En un día 21 de junio, fecha en la que nunca había perdido ni le habían convertido un gol, los tres goles croatas, uno de los cuales, fue un «blooper» del discutido arquero que el técnico Jorge Sampaoli llevó como titular, por «su manejo con los pies», fueron un mazazo al mentón de un rival, anímicamente muy frágil, con su megaestrella Lionel Messi, deambulando fastidiado en la cancha.

Desde 1974, en Alemania, Argentina no tenía tan pésimo comienzo de primera ronda, con un sólo punto, habiendo empatado con la debutante Islandia. Ahora, ha quedado al borde de la eliminación, dependiendo de resultados ajenos y diferencias de gol.

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