LIBERALES O ANTI-IZQUIERDA EN EEUU?

“Separando la paja del trigo”.
Hay un fanatismo absurdo de algunos #liberales argentinos con el #trumpismo y el espectáculo circense, cuasi latinoamericano de ayer, confundiendo todo, una vez más. Por ejemplo, reflotando el fenómeno de un supuesto #comunismo en #EEUU.
Pero debe subrayarse que esa doctrina nunca prendió ni alcanzó popularidad alguna en ese país, excepto en algunos campuses universitarios, más para consumo externo que doméstico. Siempre estuvo bajo una matriz muy débil en cierto sector del Partido #Demócrata pero de manera poco o nula influyente. Todos sus candidatos, más radicalizados (Jesse #Jackson, Bernie #Sanders y tantos otros en el pasado) perdieron categóricamente en primarias contra candidatos más moderados. Lo más socialista que tuvo EEUU fue el New Deal -frenado por la Corte Suprema-, el Medicaid y el Medicare.
Hoy en términos de libre comercio global, asociados a #China por supuesto, el Partido Demócrata norteamericano está más a la derecha que el propio #GOP. Esto no significa apoyar a #Biden, mucho más senil y pusilánime que Trump o asumir posturas “liberprogres” u otras patrañas. Pero de ahí a creer que este magnate inmobiliario, QAnon y demás visiones conspiranoides, estilos personalistas-populistas y esquemas comerciales industrialistas o proteccionistas, tengan que ser tolerados en función de una nueva supuesta cruzada anticomunista o sean afines al liberalismo, es absurdo.
Lo que está en juego en EEUU hoy, es la propia supervivencia del sistema democrático tal como lo imaginaron los Padres Fundadores e incluso, la del propio país, porque si se desmadra todo, cada Estado podría hasta separarse de la Unión, o sea, paradójicamente, el fenómeno de la ex #URSS 30 años después. Lo que les preocupa a muchos liberales argentinos, en realidad, es quedarse sin “la gallinita de los huevos de oro” que los ha bancado tanto tiempo.
En cuanto a algo más vernáculo, es interesante este intercambio entre Mariano Grondona y un entonces joven Jorge Lanata, quien se declaraba en aquellos lejanos años noventa, como un “liberal de izquierda”.

2021: WUHAN, NEW YORK Y SOROS

Feliz 2021 a todos, aunque tengo el derecho a preguntarme acerca de la Libertad, ese valor que tan elevado está en la escala de muchas personas de este mundo, sobre todo en estos tiempos de encierro y regulaciones para vivir y respirar bajo pandemia. Quo Vadis Libertad?

Las fotos y videos de anoche, despidiendo el tremendo 2020, marcan una tendencia preocupante en tal sentido. Calles vacías en las principales capitales del mundo occidental, incluso con pocos fuegos artificiales, versus las despedidas y reinicios en las regiones y países orientales, sobre todo, China, el epicentro original del Covid-19. Ironía del destino?

Préstese atención por ejemplo, a Nueva York. Ilustra como nadie, la decadencia del #Imperio americano, tantas veces preanunciado, pero esta vez, socavado desde adentro, tal vez, como todo Imperio. La septuagenaria #GloriaGaynor, cantándoles a los neoyorquinos encerrados en “corralitos”, con “bozal” y por TV. La otra cara de la moneda era una #China recuperada y rozagante, testimoniada por el fervor y los fuegos artificiales de #Wuhan.

Pero claro, tal vez, haya que rastrear las causas de este proceso, que avizoro, será más marcado aún a partir de la asunción de Joe Biden como Presidente norteamericano a mediados de este enero, allá lejos en el tiempo, más precisamente en 1972. Este es el final de una película que empezó cuando #EEUU buscó disimular su derrota humillante en #Vietnam y entonces #Kissinger convenció al ferviente anticomunista #Nixon que la única manera de reequilibrar el balance de poder -en ese momento- desventajoso con la ex #URSS, era acordar con la #China de #Mao.

Ahora bien, para entender todo el hilo argumental, aún sin caer en teorías conspiranoicas, quizás haya que reconstruir la historia de un tercer actor de este eje del poder que nos sumió en esta triste y tan perturbadora situación, vinculado a través de un cuarto, en este caso argentino. Copio textual del muro de Facebook de mi contacto marplatense, siempre bien informado, Horacio Rivara:

“Conoce a tu enemigo: Hoy Pedro Cahn.
Nació en Buenos Aires en 1947. Estudiante mediocre, su vida cambió en 1971 cuando conoce al Dr. Diheringshofen, un médico que la Luftwaffe cedió a las SS. Cederlo a tiempo salvó le salvó la vida al Mariscal Milch, en los juicios de Nüremberg, pues el Dr. experimentaba con adolescentes gitanos la tolerancia humana al frío extremo. Sus experimentos produjeron al menos 19 muertes.
Diheringshofen escapó y llegó a la Argentina en 1947, vía Vaticano, y protegido por el gobierno de Perón. Por suerte para él, el cazador de nazis Simón Wiesenthal ponía como primera prioridad a los asesinos de judíos, y bastante en segunda a los asesinos de gitanos.
Diherinshofen convirtió al joven Cahn en su protegido, y lo convenció de lo importancia de la experimentación directa en humanos. Qué importa el sufrimiento o muerte de mil personas si podemos lograr una cura o un avance científico, decía.
Pedro Cahn mejoró sus calificaciones, y logró recibirse, pero su carrera recién despegó al descubrir, en 1989, a su segundo mentor, el Sr. György Schwartz. Siendo adolescente, György, junto a su padre, les pedía joyas de oro a los judíos húngaros para ayudarlos a escapar, pero en cambio los entregaban a Kurt Becher, jefe de las SS.
Al llegar a Nueva York, György se cambia el nombre por George Soros, y el oro por acciones. De forma misteriosa comienza a ganar en la Bolsa un monumental capital.
En 1989 Soros, Kurt Frieder y Cahn crean la Fundación Huésped, teóricamente para ayudar a enfermos de Sida. En realidad se usó para experimentar con retrovirus, sin consentimiento, en seres humanos. Preferentemente homosexuales.
Cuando en 2019, Soros se asocia a Bill Gates y Zhang Yang, y se sentaron las bases del plan de dominio total en el Evento 201, Soros le indica a Alberto Fernández que debe hacer lo que el Dr. Cahn le mande.
La orden era cerrar toda la economía, de esa manera Soros obtendría una inmensa ganancia en la Bolsa, operando en corto, además podría comprar YPF a precio de regalo. Confinar a la gente obligándola a usar los dispositivos y programas de Gates: Microsoft, Zoom, Classroom. Obligar al uso de mascaras faciales para lograr pérdida de identidad e individualidad, sumisión. Creación de una “Nueva Normalidad”. Baja de la natalidad por fomento del aborto, de los enfrentamientos hombre – mujer, y el uso de inyectables esterilizadores en una población aterrada por los medios, médicos de la fundación y gobiernos.
Por supuesto que esta elite tiene un Cahn en cada país, en EEUU se llama Fauci, en España Estrada, cada país tiene su pequeño Cahn.

ESTADOS UNIDOS: AL BORDE DE UN ATAQUE DE VIRUS

Difícilmente Estados Unidos vuelva a ser lo que fue, la gloria de 1945 tras la victoria sobre el nazismo o el símbolo del “triunfo” -que no fue tal- sobre la URSS en 1991. Dicho esto, sobre todo pensando en términos domésticos, porque la legitimación de sus -aún así- discutibles políticas exteriores, se sustentaban en el carácter democrático y estable del que gozaba su presidencialismo y sus “checks and balances” que habían diseñado sus “Padres Fundadores” para el orden interno. Tras casi cinco días de conteo de votos y con amenazas de violencia callejera por doquier, esa legitimidad herida de muerte ya hace dos décadas con el escrutinio de Florida que le daría el triunfo al ex alcohólico Bush (hijo), se terminó de derrumbar.

Otro párrafo merece la derrota de Donald Trump y por ende, el triunfo de Joe Biden. El primero al perder, más allá de que tenga o no éxito con la judicialización del reclamo, rompe con la tradición de los Presidentes reelectos, vigente desde 1993, con la derrota de Bush (padre). Pero lo más relevante a subrayar, es que representa la revancha del establishment, que claramente, agonizaba pero no desapareció en noviembre de 2016. Una conjunción de medios de comunicación abrumadoramente en contra del ex magnate inmobiliario, artistas de Hollywood, movimientos sociales de los más variados, como el reciente “BlackLivesMatter”, la intelectualidad, las mujeres, no pocos gobernadores, con sus enfoques tan antagónicos como el neoyorquino Andrew Cuomo,  y hasta alguna fracción de su propio Partido Republicano (GOP), abrumado por su avance como líder transgresor en contra de las instituciones, fueron demasiado para Trump. Como si esto fuera poco, y aún pensando en la agresividad de su retórica en momentos tan singulares como los vividos en la pandemia, la forma en cómo enfrentó el virus del Covid19, también pudo haber mellado la confianza sobre todo de la población más adulta que le retiró su apoyo.

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