NEGROS VALIENTES

No necesariamente es valiente quien alardea, sobreactúa con discursos, destruye estatuas, pinta paredes. Hace 3 décadas, un negro -perdón, afroamericano-, actor, llamado Eddie Murphy, tras coprotagonizar un par de películas, se animó a liderar una en 1984 y con la anuencia de su director. Lo hizo brillantemente y el film fue extraordinariamente taquillera en Hollywood. Luego, otros negros como Denzel Washington, Morgan Freeman, Forest Whitaker y Samuel L. Jackson, se animaron a imitarlo y obtuvieron gran fama y dinero. Todos se animaron a romper reglas impuestas, o miedos, particularmente a no ser vistos ni admirados por los blancos. Por lo tanto, a no configurar negocio en términos de millones de dólares.

Hoy, a mismo tiempo que Will Smith, una continuidad lejana a aquellos precursores, llora ante el público, porque su esposa lo engaña, el movimiento “Black Lives Matter” nos quiere hacer creer cínicamente que tanta solidaridad con la raza afroamericana, nos exime de todo tipo de culpa por los abusos históricos blancos con los negros y entre ellos mismos. Porque en realidad y a diferencia de lo que creen las jóvenes generaciones, la verdadera valentía radica en animarse a quebrar las reglas, cualesquiera sean los discriminados, no necesariamente por razón de raza, no en destruir monumentos de blancos racistas o arrodillarse en tributo a los muertos de color.

Como enseñó uno de los mejores filósofos occidentales y liberales, como Thomas Sowell (negro), cuanto más se dispensa a una persona, más se la sobreprotege y por ende, se le hace un enorme daño en términos de responsabilidad individual. La educación ha hecho un enorme daño a los afroamericanos. Como bien lo describe Fukuyama en 1998, en un capítulo de “Trust”(Confianza), los negros de Estados Unidos han fracasado en términos de capital social: no confían más que en sus propias familias y eso les ha impedido desarrollar negocios, excepto los servicios fúnebres en sus propias comunidades. Eso no es culpa del bullying de los supremacistas sino, de su escasa baja confianza en sí mismos.

Ninguna solidaridad global les dará aquello que a los Eddie Murphy, Morgan Freeman y Denzel Washington, entre otros, les sobraba -y a no pocos blancos, también les falta-. Todo empieza y termina en la autoestima.

CIENCIA Y TECNOLOGIA: POR QUE SE DESTACA LA MUJER RUSA?

Apenas en mi primer viaje a Rusia en 2010, me di cuenta de la fortaleza física de la mujer nativa. No sólo las veía ser guardias de los museos o subterráneos, boleteras sino también como conductoras de camiones. Por supuesto, esta imagen viril contraste con la belleza y sobre todo, la coquetería que es fácil observar en ellas, a lo largo de las calles de las grandes ciudades de ese extensísimo territorio. Pero hoy, voy a llamar la atención sobre otra virtud poco conocida que permite resaltar la singularidad del género femenino ruso: su destacada actuación en ciencia y tecnología. En efecto, desde niñas, las rusas le sacan una gran ventaja al resto de las occidentales, sobre todo, europeas.

Un nuevo estudio de Microsoft, que recoge BBC Mundo, es ilustrativo al respecto. Basándose en entrevistas con 11.500 niñas y mujeres jóvenes de toda Europa, se establece que el interés por estos temas disminuye drásticamente a los 15 años en la mayoría de ellas. Esta abrupta alteración se debe a estereotipos de género, poca ejemplaridad de otras mujeres, presión de los compañeros y falta de aliento de los padres y maestros.

AFP PHOTO / NATALIA KOLESNIKOVA/Getty Images

Sin embargo, esto no sucede en Rusia. Según la Unesco, mientras que el 29% de las personas en la investigación científica en todo el mundo son mujeres, en Rusia el margen se amplía hasta el 41%. En Reino Unido alrededor del 4% de los inventores son mujeres, mientras que la cifra es del 15% en Rusia.

Continúe leyendo