SABIAN COMO SERÍA

Dos canciones, incluso un álbum entero, en los ochenta pero también ya al inicio de este siglo, anticiparían lo que sería este presente. En efecto, la banda británica Electric Light Orchestra -ELO-, con su talentoso líder Jeff Lynne, que perdiera a uno de sus integrantes, Richard Tandy, hace relativamente poco, en 1981, sacó un disco llamado «Time», que se imaginaba un mundo del futuro, es decir, este siglo XXI, más exactamente, el 2095.

A su vez, otro cantante de las Islas Británicas, más exactamente angloitaliano, Chris Rea, fallecido hace algunos meses y célebre por su tema pegadizo «On the beach», a partir de una experiencia personal, un embotellamiento en una autopista londinense, que le hiciera valorar el tiempo perdido en una vida demasiado materialista, difundiría «A road to hell».

Aquí se las dejo para que reflexionen sobre sus letras tan previsoras. «Malestar del bienestar», aislamiento, tristeza, escasa dimensión espiritual, son todos males de la época, que terminan deshumanizándonos y la música, a través de compositores sensibles, fue advirtiendo sobre este camino equivocado.

 

JEFF LYNNE Y QUE VIVA LA MUSICA PARA SIEMPRE

Cuando los veo a Mick Jagger, Paul Mc Cartney, Debbie Harry y tantos otros, con sus más de 7 décadas (muy bien vividas) a cuestas, todavía arriba de un escenario, no pierdo la esperanza de llegar a alcanzarlos aún sin el desgaste que implica viajes, conciertos y tours, como han hecho -y siguen haciendo- ellos. Uno de mis admirados en ese plano y en muchos otros que dedicaré en esta columna, es el inglés Jeff Lynne, próximo a cumplir 71 años, un día antes de que expire el 2018.

Creador de la Electric Light Orchestra (ELO), lo cual ya guarda un enorme mérito en un género especial como el del rock sinfónico, por la gran cantidad de discos y singles exitosos a lo largo de cinco largas décadas, pero también como hacedor y compositor, con letras impactantes, tan simples y a la vez penetrantes de  la intimidad del ser humano, repasando su propia historia personal, como «When I was a boy» y otras tan futuristas como «Twenty first century man» , dedicada hace 30 años, a esta humanidad colmada materialmente y vacía en el aspecto moral, sobre todo en el mundo desarrollado. Acompañado por Roy Wood, Bev Bevan, Richard Tandy, entre tantos otros, más tecladistas, bateristas, violinistas, violoncellistas y coros, Lynne también tiene canciones dedicadas al orden temporal (pasado, presente y futuro) como el gran álbum «Time», de rock tradicional más al estilo de los ´70, incluso algunas dedicadas a globalización dominada por Estados Unidos como «Calling America» y «All over the world».

Como si todo esto fuera poco, este supercreativo de Lynne, sin ningún egoísmo,  contribuyó a formar un supergrupo como «The Traveling Wilburys», junto a gigantes de la música, como Bob Dylan y los ya desaparecidos George Harrison (ex Beattle), Roy Orbison y Tom Petty. En ese breve período, estos genios se divirtieron mucho y sacaron una serie de exitosos singles, que permitieron revelar cómo tal vez, Lynne, oriundo de Birmingham, era un gran discípulo inequívocamente influido por la gran banda de Liverpool. Hay incluso, quienes lo llaman «el quinto Beattle».

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