HACE UNA DECADA: NIEVE EN ARGENTINA

Para generaciones enteras de argentinos, fenómenos trágicos o cataclismos como guerras continentales, volcanes, terremotos, tsunamis y hasta tormentas de nieve o arena, son más que improbables o inexistentes a lo largo de sus vidas. Pueden no serlo para europeos, para americanos del norte, incluso para latinoamericanos como los vecinos chilenos y peruanos, pero no para los argentinos.

Clima templado en la mayor parte del territorio nacional, geografía de llanura, recorrida por ríos, lagos y lagunas, bordes costeros de mares, sólo las zonas montañosas, lindantes al oeste con Chile o o al norte con Bolivia, es decir, sólo los habitantes del norte, oeste y sur del país, pueden sufrir algunos de aquellos fenómenos climáticos o geológicos., aunque tampoco con la misma intensidad o duración.

Por eso, y en el marco de un cambio climático innegable, aún cuando sean discutibles las causas. sorprendió sobremanera la nevada sobre buena parte del territorio argentino, incluyendo la llanura, el día lunes 9 de julio de 2007, hace exactamente una década.

En efecto, entre el 6 al 11 de julio, se produjo una entrada de una masa de aire de frío polar, afectando a todo el territorio argentino y parte de los países vecinos del Mercosur. El lunes 9 amaneció con precipitación en forma de agua-nieve y nieve que afectó a lugares como el Aeroparque Jorge Newbery de la Ciudad de Buenos Aires, que nunca había conocido ese hidrometeoro pero también a ciudades como Rosario, Pergamino y San Nicolás, que sí habían conocido tal experiencia en julio de 1973, algo de lo que fui testigo directo, contando con apenas 9 años de edad. Esos días se registaron 46 muertos por las bajas temperaturas, lo cual revela el carácter dramático de este tipo de fenómenos, más allá de que los niños, adolescentes y no pocos adultos reciban con alegría la nieve y jueguen con ella, formando “muñecos” y arrojándola unos a otros.

Así amaneció ese día, en plena “Pampa Gringa”, la ciudad cordobesa de Villa María. El “muñeco de nieve” fue registrado en la vecina Río Cuarto.

Escribo esto en momentos de una ola polar que se ha anticipado a los pronósticos metereológicos que la preveían para mañana domingo 16 o el lunes 17 y, habiéndonos despertado con la ciudad capital de Chile, Santiago, totalmente nevada y ya lo está haciendo en zonas no tan montañosas como Sierra de la Ventana, Tornquist, Punta Alta y Bahía Blanca, sudoeste de la Provincia de Buenos Aires, más allá de la nieve acumulada ya en San Carlos de Bariloche y buena parte de la Patagonia argentina, con temperaturas de 14 grados bajo cero.

Así lucía hoy, la Avenida Libertador O´Higgins en Santiago de Chile, a la altura del Edificio Diego Portales, la ex sede del Congreso Nacional.

Lo paradójico es que hoy por ejemplo, en la norteña Salta, se vivió una temperatura de 27 grados pero mañana, se espera que llueva y hasta nieva. Le llaman “cambio climático”, a pesar de lo que piense Trump y no pocos lobbies petroleros.

Acerca de Marcelo Montes

Doctor y Magister en Relaciones Internacionales. Politólogo. Profesor universitario, área Política Internacional. Analista de la política exterior de la Federación Rusa. Investigador. Columnista de medios de comunicación escrita, radial y televisiva.
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