SOREN KIERKEGAARD EN EL SIGLO XXI: “DRUK”

Cine danés. Druk” (traducida al español como “La otra ronda”). Estrenada en plena pandemia, en setiembre del fatídico 2020.

“¿Qué es la juventud? Un sueño. ¿Qué es el amor? El contenido de un sueño. Soren Kierkegaard”

Así empieza el film. Kierkegaard (1813-1855) se hallaba entre los últimos filósofos a leer y comprender en el buen Manual de Filosofía de Adolfo Carpio, que el Profesor Daniel Francisco Maquirriain (kantiano, como pocos), en mi querida Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), nos “exigía” estudiar. Lo vimos muy superficialmente aunque en el balance existencialista, con Martin Heidegger, tal vez por todo lo mediático que rodea a ésta, sobre todo, su simpatía por el nazismo y su amor por Hannah Arendt, le haya dado cierta ventaja a priori sobre el filósofo danés del siglo XIX y sea globalmente más conocido y referenciado que aquél.

Uno de mis grandes formadores universitarios

Hoy, en esta fase de mi vida, en la que me permito hacer balances y elaborar algunas hipótesis sobre la existencia humana, aún influido por la Ilustración Escocesa y Karl Popper, entre otros, la cosmovisión de Kierkegaard suena más que interesante.

Vamos al guión al menos, transitoriamente.

Un Profesor de #Historia, frustrado con sus alumnos que no aprenden porque “tienen sus cabezas atascadas en su #celular” (textual). Chicos y chicas que se acuestan literalmente sobre sus pupitres porque están “cansados del cansancio”, arrastrando sus cuerpos, sólo motivados en la vida, por ese líquido que se llama #alcohol. Los mismos, totalmente irrespetuosos, que almuerzan o cenan en la mesa, sin despegar su mirada de la #tablet. #Parejas que apenas se hablan, absolutamente indiferentes reprochándose mutuamente que ya no son a los 40 o 50 lo que eran a los 30 o 25. Hombres que de lo único que están pendientes, es de la orina de las mascotas, ya ni siquiera del deporte por #TV. #Mujeres que simulan ser “liberadas”, pero sólo ven y comentan entre ellas, series interminables y vulgares, de manera idiotizada.

No es #Argentina, aunque podría serlo en gran parte de su clase media y alta -las que quedan-.. Es #Dinamarca, Primer Mundo, #Europa. Escandinavia. Es todo el mundo, salvo alguna honrosa excepción, criticada por salirse del molde de la mediocridad, la chatura, la insoportable levedad o escasa “gloria”, con la que hoy se vive.

Los párrafos anteriores constituyen la trama inicial de la película. Habiendo tocado fondo, los cuatro profesores y amigos se atreven a “pegar un gran salto”. Influidos por la teoría del psiquiatra y escritor noruego Finn Skårderud, según quien -aunque felizmente tergiversado- el ser humano nace con un déficit de alcohol en la sangre, los intelectuales se animan a probar si es posible vivir bebiendo de día de manera normal, incluso en plena jornada laboral, hasta equilibrar y superar aquella ratio, autolimitándose sólo los fines de semana, para no caer en adicción. Según ellos, podía ser una manera de quebrar esa inercia descrita que los conducía a morir en vida.

Sin el ánimo de spoilear la película, todo proceso de novedad, lleva su secuencia inexorable de entusiasmo, auge y finalmente, caída, todo lo cual se verá en la película, aunque extrayendo como conclusión, que lejos de ser una apología del alcohol y mucho menos, del alcoholismo, venciendo a la angustia, el propio Director Thomas Vinterberg, quien ya nos había sorprendido con el estreno de “La Celebración” en 1998 nos advierte que en realidad, “en una primera fase, se bebe para tener una mejor versión de uno mismo” y “en una segunda etapa, se bebe para ser uno mismo de nuevo”.

Yo agregaría y como Kierkegaard, vinimos a este mundo, a amar, a nosotros mismos, a los demás, lo que hacemos, etc. Como él amó – y sufrió- a Regina Olsen.

Párrafo final: genial, como siempre para el actor protagonista, Mads Mikkelsen.

Frases célebres de Kierkegaard:

SANGRE DE MI SANGRE

Así se llama un capítulo de la temporada cuarta de la  galardonada serie “Outlander” que aquí ya hemos comentado anteriormente, sobre todo en su parte primera, que se desarrolla en mayoritariamente en continente europeo (Francia, Inglaterra y sobre todo, Escocia, entre 1743 y 1768). Pero ese capítulo citado ya forma parte de la segunda etapa del gran amor incondicional y eterno del highlander Jamie y la curandera Claire.

Producto de un naufragio que casi los ahoga, llegan a las costas de las colonias americanas -más exactamente, Carolina del Norte-, donde abandonando su pretensión de volver a la isla natal del primero, resuelven hacer una nueva vida, como muchos escoceses. Jamie se transformaría en un hacendado civilizado e indultado por los ingleses y ella, devendría en una agricultora y cirujana.

Casi toda la trama de este segunda parte, ya no los tiene a ellos como protagonistas, sino a sus hijos. Por un lado, William, el joven criado desde 1758, por Lord Grey, el aristócrata y ex oficial británico y gobernador de Jamaica, homosexual, enamorado perdidamente de Jamie, viudo de la amiga (Isobel) de la ex amante (Geneva) del escocés, quien había muerto apenas tras engendrar al “pequeño Willie”. Tras una década, Lord Grey junto a William, irían a visitar a Jamie y Claire en su cabaña del Cerro Fraser.

Por el otro, Brianna, queriendo evitar la muerte de sus padres, atravesaría las piedras en Craig Na Dun y luego de un azaroso viaje desde Europa a América, por fin los hallaría en Wilmington, tras un emotivo encuentro. El destino la uniría con su padre natural: ambos fueron violados, él por Jonathan Randall en prisión y ella por un pirata irlandés, Stephen Bonnet.

El nexo de ambos, tanto de William como Brianna, aún sin conocerse, aún teniendo padres adoptivos (Lord Grey como Jack Randall, respectivamente), cuya honestidad, bondad y desinterés, no puede ser puestas en duda, era la sangre. Ambos, a pesar de no verlo en más de dos décadas, no sólo compartían los aspectos biológicos de su padre, sino, lo más importante, tenían el carácter de Jamie: su terquedad, su nobleza, su orgullo, su frontalidad.

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REST IN PEACE “MARVELOUS” HAGLER

Brockton, Massachussetts. A world champion boxer with strong ties to Massachusetts has died at the age of 66.

“Marvelous” Marvin Hagler died unexpectedly at his New Hampshire home on Saturday, according to a statement from his wife, Kay.

Hagler, who began his boxing career in Brockton, reigned as the undisputed middleweight champion of the world from 1980 to 1987.

He lost the middleweight title to Sugar Ray Leonard via split decision in another fight that was considered an all-time classic. It would be Hagler’s last professional fight, as he retired in June 1988 at the age of 33.

Hagler finished his professional career with 62 wins, with 52 by knockout. He lost three fights, all by decision, and had two draws.

ASTOR PIAZZOLLA Y MAR DEL PLATA

Hace exactamente 100 años, un 11 de Marzo de 1921 nacía en Mar Del Plata, Provincia de Buenos Aires, Astor Pantaleón Piazzolla.

Como faro de la cultura nacional, hay ciertos hitos de su vida que nos llaman poderosamente la atención.

Tomando como fuente al sitio Efemérides Históricas, por ejemplo, siendo un niño de 11 años compuso su primer canción: en efecto, a pesar de su formación musical académica y clásica se inclinó por el tango y “La Catringa” fue el primer escalón.

En 1934 se produjo un segundo evento poco conocido: nada más ni nada menos que en Manhattan (New York), conoció a Carlos Gardel cuando le entregó un regalo de parte de su padre. Cuando “El Zorzal” vio que ese niño de 13 años manejaba el inglés, lo llevó para que lo ayudara en sus compras. Al regreso de su viaje lo hizo participar en la película “El día que me quieras” donde Astor personifica a un “canillita”. Aprovechando esta situación, Piazzolla le mostró sus dotes con el bandoneón, a lo que Gardel le expresó: “Pibe, el fuelle lo tocas bárbaro, pero el tango lo tocas como un gallego”.

Astor tocaba y componía para la orquesta de Aníbal Troilo cuando empezó a ser conocido, pero de inmediato, fue detestado por el mundo tradicional u ortodoxo del tango: no conseguía que ninguna radio difundiera sus temas, los clubes no lo contrataban, y ningún sello le quería editar un disco.

Prolífico e inquieto, no paraba de componer, estudió y tocó en Paris, volvió en 1955 pero como no lograba ser reconocido por sus pares viajó a Estados Unidos, estando allí, falleció su padre “Nonino” Piazzolla, un hecho que lo conduciría paradójicamente a la fama mundial. Porque Astor regresó a la Argentina y encerrado en su habitación compuso “Adiós Nonino”, su obra cumbre; él mismo dijo, “Intenté muchas veces componer algo mejor, y nunca pude”.Lo había logrado gracias a la emoción causada por la muerte de su propio padre.

Fue el ‘Maestro” Osvaldo Pugliese quien más creía en él y le abrió las puertas del tango de Buenos Aires: a partir de allí trabajó con todos: Edmundo Rivero, Jorge Sobral, Juan Carlos Copes, Horacio Malvicino, Horacio Ferrer, Amelita Baltar y Lalo Schifrin.

Distintas complicaciones circulatorias deterioraron su salud y finalmente, falleció el 4 de Julio de 1992 a los 71 años.

Podría decirse que Piazzolla fue resistido porque su “Ángel” asustaba las estructuras rígidas del tango, pero taladró los muros con su talento y se convirtió en uno de los más grandes exponentes de la música ciudadana. Ayudó a que el tango fuera conocido mundialmente: “Adiós Nonino” es el tango que mas versiones tiene, 170 a nivel mundial. Esa y otras obras, como ese himno a la libertad que es “Libertango”, no hacen más que emocionar a cualquier argentino de ley, que se halla fuera del país.

Esa música que supimos exportar y una muestra de ello, es el reconocimiento de #Rusia, a través de la Phonograph Jazz Band (dirigida por Serguei #Zhilin) desde el Svetlanov Hall de #Moscú. He aquí la versión rusa, del Maestro Zhilin, de esa genial pieza musical que fue “Libertango”:

Piazzolla es un marplatense genuino. El cumple años cada marzo y “la Ciudad Feliz” cumplió 147 eL 10 de febrero, con apenas un mes de diferencia. La ciudad se lo ha reconocido, colocándole el nombre de su Aeropuerto Internacional (desde 2008). Es la misma ciudad de Victoria Ocampo, Guillermo Vilas, Antonio Cabrales (fabricante de un riquísimo café), Alejandro Bustillo, Alfonsina Storni, entre otros tantos famosos, casi todos con una característica fundamental: la innovación, la originalidad, la creatividad, plantear la diferencia, pero siempre desde lo emocional, el sentimiento que penetre de tal modo de generar hasta lágrimas, si fuera necesario.

Precisamente, #Voltaire criticaba a los tenderos (ingleses) pero los #tenderos fundan ciudades. Por ejemplo, Mar del Plata, es una ciudad hija de la libertad civil y del esfuerzo de los emprendedores que vinieron o se reprodujeron de la mano de la Generación del Ochenta. #PeraltaRamos, que empezó como tendero en el negocio que contrató a la viuda de #Dorrego y sus hijas y ese vasco-francés llamado #PedroLuro, que le compró el saladero original al anterior. Saladero que funcionaba donde hoy viven mis tres hijos, sobre la misma Avenida Luro. #marplatenses por adopción.

La ciudad cuya belleza supera incluso a muchas villas turísticas de #Europa, emulando por ejemplo, a #Biarritz, donde la #aristocracia porteña veraneaba cuatro meses en el año. La ciudad donde ganó por primera vez en elecciones, el Partido Socialista. La ciudad que aún a pesar del deterioro causado por tantos años de desidia en la gestión pública de muchos Intendentes, sigue seduciendo a propios y extraños, incluso en el mundo.

FELIZ CENTENARIO ASTOR PIAZZOLLA Y POR MUCHOS MAS FELICES 147 A LA CIUDAD FELIZ DE LA ARGENTINA.

Me despido con fotos de la hermosa Villa Victoria, la casa de verano de Victoria Ocampo, que pude volver a visitar a fines de enero este año, tras una década de ausencia.

Digno final con la música de entrada y salida del tradicional programa televisivo de opinión política, “Tiempo Nuevo”, con Bernardo Neustadt y Mariano Grondona.

PD: el Embajador alemán en Argentina, Ulrich Sante, acaba de twittear que en Eiselfing, un pequeño pueblo campesino en Bavaria ­­hay un club de fans de Piazzolla cuya admiración por el músico es tan grande que hasta le pusieron su nombre a una calle: “Piazzollaweg“. He aquí el testimonio fotográfico.

DE CLANES Y “SASSENACHS”

Puede que la causa que admire y me permita indagar acerca de la vida de esos pueblos (escoceses y rusos) tenga alguna relación con esa resiliencia respecto a la vida medieval. En efecto, a diferencia de buena parte del resto de Europa, salvo italianos y alemanes, Escocia y Rusia descubrieron y vivieron tardíamente la Edad Moderna, a la que arribaron, cruentamente, una a través de una batalla perdida (Culloden Moor) y la otra, a través de la Revolución Bolchevique, aunque tal vez, el antecedente de la liberación de la servidumbre decretada por el Zar Alejandro II en 1861, podría también ser considerada esa bisagra entre una era y la otra.

Outlander” (2014-2020) la serie de la norteamericana de origen latino, Diana Gabaldón, es muy interesante porque refleja el amor eterno a través del tiempo (siglos XVIII y XX) entre una dama inglesa (o “sassenach“, el calificativo despectivo en idioma gaélico con que se referían los escoceses a los forasteros ingleses) y un joven montañés guerrero y romántico de las Tierras Altas (Highlands), pero sobre todo, porque describe mejor que ninguna película hasta el momento, aquella transformación social en la que fenecía un mundo y advenía otro.

Por ejemplo, el capítulo V llamado “Rent refleja tales vicisitudes. En algún momento, parte del clan MacKenzie, liderado por Dougal, warchief y hermano de Colum el terrateniente  y tío de James (Jamie) Fraser, el protagonista de la serie, cuya cabeza tiene precio impuesto por los británicos, por agredir a un “Red Coat” (soldado “casaca roja”) se desplaza hacia las tierras bajo dominio de Colun, para cobrar la renta en dinero y especie (por ejemplo, animales) que los habitantes de ellas, les cedían cada temporada, a cambio de se seguridad. Esa era la forma de vida habitual por aquél tiempo (1743) en aquellas regiones de Europa, mientras los escoceses dependían de los ingleses, bajo el Acta de Unión de 1707, no obstante, habiéndose rebelado ya dos veces desde 1715.

La serie en ese capítulo V, mostraría cómo esa recaudación a cargo de Dougal, tenía un doble perfil: por un lado, implicaba, con la asistencia de un veterano abogado (Ned Gowan) formado en la Universidad de Edimburgo, pero ansioso por nuevas aventuras, engrosar las alforjas de su hermano, a cambio de su protección y vigilancia de esas aldeas y villorrios pastoriles, pero por el otro, era para su propio pecunio individual -y la de su banda-. En efecto, Dougal usaba a su propio sobrino con su espalda llena de cicatrices profundas debido a los latigazos de los “Red Coats” enfrente de su propia hermana, quien fuera violada por un oficial a posteriori, para sensibilizar a los campesinos que así, aportarían a aquel tesoro común. Sin embargo, luego, se descubriría que los escoceses no eran vulgares ladrones, sino que ese fondo encubierto, tenía intenciones políticas ocultas: financiar la causa jacobita, es decir, el regreso de un Rey Estuardo a la Corona británica -después de 1688-.

En aquel contexto, como queda dicho, los líderes de los clanes como los MacKenzie y los Fraser, mantenían sus dominios conduciendo a miles de siervos y sus familias, como verdaderos señores feudales, aún con demasiados recelos y reyertas entre ellos, mientras buena parte de aquellas familias apenas tenían para comer y vestirse. El robo era muy común por aquellos días pero también era habitual que los propios guardias del terrateniente, que lo “protegían” a su vez, de los soldados ingleses, abusaran de esposas e hijas de los siervos o extorsionaran a sus propios protegidos, máxime si ansiaban cobrar las recompensas por delatar ante las autoridades británicas, a quienes habían cometido algún delito en esos feudos.

Hablando de mujeres, la vida para ellas, era miserable. Solían ocupar un rol absolutamente secundario, sin ninguna formación, salvo que agradaran y enamoraran a algún caballero, de lo contrario quedarían sometidas a la hostil forma de vida en el campo, criando cerdos y gallinas y lavando ropa, con la orina de ellas mismas, para facilitar que la suciedad se desprendiera más fácilmente. Los jefes de los clanes accedían a las más jóvenes, aunque era muy usual, mantener parejas paralelas con quienes tenían hijos bastardos.

Los hombres cazaban, cuidaban y amansaban caballos en los establos, como lo hacía el joven Jamie  pero también bebían a raudales, máxime considerando las inclemencias de un clima hostil, frío y húmedo y caso nunca soleado.

Pero claro, la vida clánica tenía otros componentes tal vez hoy, dignos de nostalgia. El honor ocupaba un rango muy especial. Como muestra “Outlander“, los escoceses eran rudos y muy pendencieros, pero en numerosas ocasiones, eran capaces de pelear o sacrificarse con la tortura vía latigazos en la espalda, por defender el honor de una mujer, si alguien osaba llamarla “prostituta”. Lo mismo ocurría con las relaciones sexuales. No era raro que un hombre, como lo hizo Jamie Fraser, con la propia Claire Beauchamp Randall (la otra protagonista), se instalara toda una noche, aguardando semidespierto aún cansado, en la puerta de la habitación de una mujer, sólo para custodiarla de eventuales ataques de otros montañeses borrachos. Jamie llegó al extremo de dejarse violar por el oficial inglés “Black Jack” Randall en la cárcel para que éste libere a Claire.

Asimismo, los escoceses podían ser caballeros pero ello no impedía que fueran también apasionados y guerreros. O quizás al revés: el hecho de que fueran tan salvajes, a los ojos del resto de los europeos, sobre todo, los presumidos ingleses, los convertía en galantes y corteses.

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RUSIA Y “OCCIDENTE” EN TIEMPOS DE BIDEN Y DEL FIN DE LA ERA MERKEL

ENTREVISTA CON FEDERICO GYURKOVITS (SPUTNIK) SOBRE LA RELACION CONFLICTIVA ENTRE LA UNION EUROPEA Y RUSIA, POR EL CASO NAVALNY

CRIMEN CLERICAL CONTRA LA CIENCIA

Tomado del muro de Fb de Efemérides Históricas.

El 15 de Febrero de 1564, en Pisa, Gran Ducado de Toscana, nacía el astrónomo, filósofo, ingeniero, matemático, físico y padre de la revolución científica “Galileo Galilei”.

Formado en la Universidad de Pisa donde estudió Medicina, Filosofía y Matemáticas, se volvió seguidor de Pitágoras, Platón y Arquímedes. Estando en Florencia se dedica a elaborar o comprobar teoremas sobre dinámica y estática editando “De motu“. En 1592, se trasladó a la Universidad de Padua, donde ejerció como profesor de diversas materias técnicas, la escasa injerencia de la inquisición en la República de Venecia le dio libertad científica a su mente. Luego de experimentar con imanes y con escasa experiencia en óptica se puso a trabajar en un aparato para ver objetos lejanos y en 1609 le dio a la Astronomía su objeto mas preciado, el “Telescopio”.

Muñido de esta nueva herramienta, las estrellas eran su límite, duplicó el mapa estelar, confirmó teorías de Copérnico y elaboró nuevas. El descubrimiento de montañas en la luna, las manchas solares y los ejes de rotación planetaria inclinados daban por tierra con la teoría aristotélica “Supralunar” de objetos celestes con perfección geométrica.

Sus teorías de la influencia de los planetas en las mareas y la acertada teoría de las orbitas elípticas hizo que la Iglesia Católica iniciara una feroz campaña de desprestigio contra él. Cuando en 1610 descubrió las 4 principales lunas de Júpiter, destruyó el llamado “Sistema de los cielos” poniendo en evidencia el error de Aristóteles, de la Iglesia y del mismísimo Copérnico que postulaban la teoría “Geocéntrica”.

Comenzó a ser censurado desde 1616 hasta que en 1633 en un juicio eclesiástico donde fue amenazado y doblegado su espíritu, fue condenado a prisión perpetua y su obra fue prohibida. Galileo muere durante su prisión domiciliaria en Arcetri a la edad de 77 años.

La Iglesia tardó 376 años en limpiar el nombre de Galileo. El 15 de Febrero de 2009, Joseph Aloisius Ratzinger, (Benedicto XVI) celebra una misa en su nombre y ordena publicar el libro “Galileo y el Vaticano” que no es más que un compendio de justificaciones para su aberrante proceder por casi 4 siglos.

LAS RAICES DE LA DECADENCIA SOCIAL Y EDUCATIVA ARGENTINA

Una de las ventajas no deseadas del encierro motivado por la cuarentena: la proyección de videos reproduciendo interesantísimas conversaciones o diálogos entre intelectuales. En este caso, el historiador Ricardo López Göttig charlando con el politólogo Pablo Dons, acerca de la desvalorización gradual de la educación y los orígenes de la destrucción del proyecto exitoso de la post Generación del ’37 (o sea, la Generación del Ochenta). Dons plantea que el odio a la democracia liberal y al capitalismo ha sido la gran fuente de la decadencia a lo largo del último siglo y medio, abrevando en la generación tardía de los Ochenta (Ibarguren, Carlés, Lugones -cuyo aniversario de su muerte es hoy- y cía). La crítica moral a la sociedad abierta que favorecía la movilidad social ascendente y por el contrario, la reivindicación de los valores tradicionales de la sociedad que se iba quedando en la retaguardia, fueron los cimientos de aquél odio. La misma elite se fue disparando gradualmente en los pies: aquí, lejos de existir una “revolución popular” -como aducen peronistas y kirchneristas al unísono, hubo una erosión de los mismos valores que llevaron al progreso de la sociedad.

Dons empieza con un dato revelador de la tragedia educativa argentina: mientras hace 20 años atrás, los niños de primer grado aprendían ya a leer y escribir, ahora aprenden recién a partir de sexto grado. Resulta interesante como Dons, a la hora de las responsabilidades lejanas al respecto, hace hincapié en la fortaleza del nacionalismo católico a lo largo del tiempo, hoy potenciado por el pensamiento de Jorge Bergoglio, como Papa Francisco, exaltando la sacralización o glorificación de la pobreza y un orden social jerárquico, donde cada uno mantiene, sin ascender, su lugar en la escala social, sólo matizado por cierto grado de distribucionismo.

Llama la atención entonces, dice Dons, en la última discusión por el aborto, cómo libertarios anarcocapitalistas iban a las plazas, acompañando a los “Provida”, que están en la antítesis de una sociedad abierta y demás valores liberales. Existe una falta de cultura generalizada y mucho esnobismo, que explican estas insólitas alianzas, potencialmente explosivas según López Göttig. Remarca Dons que la “patria instagramera” puede tener un éxito efímero y es una demostración más de cómo el liberalismo argentino hasta ahora, ha carecido de cultura política y militancia.

Resulta paradójico en tal sentido que, a diferencia de lo postulado por el anarcocapitalismo, el liberalismo argentino contribuyó según el historiador Ezequiel Gallo, a crear el Estado, concentrarlo en nichos estratégicos y luego limitarlo, no “explotar el Banco Central”, como a veces se postula en los vivos de Instagram. Según Dons, hay que militar en la calle, penetrar en las villas, generando un liberalismo popular, sin esnobismo, sin la conexión “online“, sino con formación y lectura. Claro, sobrevuela en este pasaje, una crítica velada a los Maslatón, a los Milei, a los Gómez Centurión y obviamente, los “influencers”. Aunque por lo visto en Carlos Paz y otras ocasiones, juzgarlo a Milei como superficial, es por de pronto, muy exagerado si tenemos en cuenta su gran formación académica e intelectual.

Finalmente, los interlocutores exploran las raíces del mundo sindical argentino, su carácter crecientemente patrimonialista, sus concubinatos a partir de negocios como contratistas del Estado, etc. Incluso, cómo en “la vieja guardia sindical” argentina -citando López Göttig un estudio de Rubén Zorrilla-, el hijo de un sindicalista se casaba vía matrimonio civil y pretendía escalar socialmente, fuera del ámbito gremial y ahora, por el contrario, decide casarse vía Iglesia Católica y se convierte en sucesor de su padre, en el sindicato. Cualquier parecido con la familia Moyano, es pura coincidencia.

Respecto al futuro, Dons plantea un escenario complejo, testimoniando el enorme desencanto social con la gestión Macri, fracasada por la falta de visión de la realidad. Todo ello se agudiza con la enorme “politización de la política”, esta especie de reinado de la hermenéutica, la interpretación permanente de lo que pasa. Sin embargo, se puede salir adelante si a la formación se le agrega la participación: a la ejemplaridad individual hay que sumarle la pública, para ser buenos ciudadanos. El desprecio a los sectores populares -a través de las veladas críticas a los “choriplaneros”- de parte por ejemplo de los vecinos de clase media de Recoleta que, de manera contradictoria, también rechazan ganar dinero por vía lícita, debiera dejar lugar una mayor formación e involucramiento con pensamiento crítico, en la cosa pública.

Aquí les dejo la totalidad del rico diálogo.

MENEM: EL ESPEJO DONDE NO QUEREMOS MIRARNOS LOS ARGENTINOS

“Depende del prisma con el que se lo mire”. Se trata del juego de las interpretaciones y no tanto de los balances que se precian de racionales, que hacen los terceros, cercanos o no, cuando uno muere.

Hace algo más de 17 años, cuando falleció mi “viejo”, un hombre que supo vivir y disfrutar de la vida, pero que engañó a mi madre durante 15, ante su ceguera y la nuestra como hijos, descubrí que todos sus amigos., incluyendo los que no conocía yo, sabían perfectamente hasta lujos de detalles de mi vida. Allí me di cuenta no sólo que “no hay peor ciego que quien no quiere ver” sino que, haciendo una interpretación más que idiosincrática de la Argentina, la mentira está incorporada en nuestro ADN. Nos mienten y nos encanta que nos mientan. Eso conduce a una conducta rayana a la esquizofrenia, tal vez cercana a la de muchos países de Europa Oriental, la propia Rusia y sus vecinos cercanos, donde imperó el “socialismo real”: durante décadas, imperó la mentira oficial del “hacemos que trabajamos y ellos hacen que nos pagan”. Aquí no hubo ejercicio de falsedad oficial y sistemático -tal vez el más cercano a ello, fue la cobertura de la guerra de Malvinas o la negación de las violaciones de los DDHH, bajo una dictadura- pero nos habituamos, incluyendo bajo la democracia, tal vez, a modo de elusión de una realidad decadente -codearnos con las grandes potencias y luego descender al infierno-, a vivir hipócritamente.

El mismo cinismo que vemos en estas horas en ocasión de otro entierro, el de Carlos Menem. Otro hombre que supo disfrutar del poder, de los buenos y malos momentos, de la farándula, de las mujeres, en fin, del mundo. Como mi padre. No en vano, Menem murió un día como el de ayer, en pleno carnaval, porque su vida era así, simpática, atractiva, prácticamente una fiesta, incluyendo peripecias graves como su prisión en Las Lomitas o la muerte de su hijo Carlos Junior -que lo shockeó, sin dudas-.

Un personaje que hoy, es reconocido como “un buen adversario” o todo “un caballero”, por Jorge Lanata, el periodista otrora progresista, por no decir marxista, ahora republicano y social-liberal, que fundó un Diario -Página 12-, financiado con el secuestro de los hermanos Born, desde el cual destrozaba la política económica pro-mercado de Menem -la única transformadora aunque parcial, en décadas- y la manchaba de toda denuncia de corrupción que se le ocurriera, algo que hasta en estas horas, defiende por su “razonabilidad”. Subrayo que en el menemismo, excepto en su ocaso (caso Yabrán y crimen de Cabezas), absoluta libertad de prensa, por lo que los Lanata, los Castro, los Verbitsky, pudieron criticar abiertamente a quien estaba intentando transformar a la Argentina, con un gran apoyo en votos, por primera vez en tantas décadas.

Un ex Presidente peronista que ya no está, pero que es homenajeado con un velorio oficial, en el mismo Congreso de la Nación, por la cúpula oficial del kirchnerismo, una agrupación -ni siquiera partido-, que es manifiestamente antiperonista y sobre todo, antimenemista, más allá de que tanto Néstor Kirchner como CFK defendieron las privatizaciones de los noventa, porque claro, la renta petrolera produce milagros como ése: que dos conspicuos pragmáticos y materialistas, disfrazados de progresistas, justifiquen por ejemplo, una YPF privada y años más tarde, cuan interesante ejercicio “travesti”, fundamenten las razones de su estatización.

O que, Duhalde y muchos radicales, que contribuyeron al derrumbe de la Convertibilidad por venganza y orgullo perdido, respectivamente, ahora “se pavonean” en los canales de TV y radios, llenando de loas y alabanzas al supuesto “gran estadista” de las últimas décadas. Como si hoy viviéramos en el “Primer Mundo” que prometió.

O que, para no cuestionar sólo a los peronistas y los K, mi propio partido -la UCEDE- rinda un tributo póstumo a quien, mintiéndole a su propio electorado justicialista, nos sobornó a los liberales y robó nuestras banderas, algo de lo que tardamos en levantarnos, otras dos décadas. Por cierto, como creo en el sitio de control interno y la voluntad como su expresión, mi crítica es mayor a mis propios correligionarios y su actitud en aquel momento -más que al presente- y que al mismo agente incentivador.

Finalmente, hasta parece que numerosos cordobeses se dieron cuenta que Río Tercero se halla en esta Provincia mediterránea: producto de la trágica explosión de 1995 insólitamente todavía no resuelta por la justicia, se solidarizaron con la decisión local de no decretar luto por la muerte de quien se supone, fue el responsable de semejante accidente.

Podríamos seguir infinitamente con el repertorio de conductas cínicas. Pero claro, por razones de espacio, prefiero no hacerlo. Considero que es mejor, sin entrar en el análisis de la política pública en general o la evaluación de la gestión del menemato, al que se lo juzga peor por lo que hizo en el primer mandato que por el segundo cuando tal vez habría que hacerlo exactamente al revés, observar de qué manera ese cinismo puede proyectarse en el tiempo y hacer metástasis en el tejido moral, de la misma manera que lo hecho en el postsocialismo europeo oriental y ruso. Podemos ver más claramente cómo Menem es el padre reconocido de Duhalde quien a su vez, cegado por su ira por la promesa incumplida de aquél de permitirle la Presidencia en ese aciago año 1995, lo fue de los Kirchner y tras éstos, los hermanastros de Macri, a pesar de la grieta artificial, en la que nos han embarcado desde 2008.

Como yo el día del velorio y entierro de mi padre, tal vez -y ojalá-, espero que esta muerte sirva a los argentinos para asumir por fin nuestras verdades por más dolorosas que sean, dar vuelta atrás páginas que ya no nos conducen a nada positivo y finalmente, sobre la base de tal aprendizaje, dedicarnos “a las cosas” como reclamaba Ortega y Gasset.

Mientras tanto, Menem y Maradona seguirán vivos en nuestro recuerdo, dividiendo o alegrándonos.

 

LECCIONES DE DOMINGO CAVALLO PARA LA ECONOMIA ARGENTINA

Como pocos hombres de Estado o políticos en Argentina, Domingo Felipe Cavallo sufrió un verdadero ostracismo, sin haber estado nunca condenado ni detenido por razón alguna. Su pecado fue pergeñar el mayor y más exitoso -mientras duró- plan de estabilización antiinflacionaria de la Argentina (Plan de Convertibilidad), del que pronto se cumplirán 3 décadas -mañana 1 de febrero se celebra su asunción como Ministro de Economía- así como también intentar salvarlo de manera no traumática, lo cual arrastró a una enorme crisis de la que se salió errática y sólo parcialmente merced al “boom de las commodities” (2002-2011).

Se trata del penúltimo gran estadista vivo tras su gran apoyo -y “sepulturero político” (Carlos Menem)- dado que tuvo una mirada general y estratégica de lo que había qué hacer con el Estado argentino: como reducirlo, reasignarlo, reformarlo, eficientizarlo, en sus tres niveles, no sólo el nacional. De hecho, cuenta con ex funcionarios que le respondían, en algunos gobiernos actuales, por ejemplo, Osvaldo Giordano en Córdoba.

Hasta hace poco, era una especie de cadáver político para muchos medios de comunicación y no pocos políticos: recuérdese cómo “Cambiemos” mientras estuvo en el poder, lo despreció -como a todos los liberales, aún sin él serlo ni asumirlo nunca- y hasta trató de diferenciarse de su gran experiencia positiva, para evitar pagar costo político alguno. Sin embargo, es tal el “pozo” en el que estamos, recreando una y vez los males crónicos de la macroeconomía argentina, agravados por la “cuarentena cavernícola” de Alberto Fernández, que la “estabilidad monetaria” de 1991-1994, es recordada con mucha nostalgia por gran parte de la población -la que no emigró en los últimos meses- y así, su arquitecto, cordobés, oriundo de San Francisco, pudo recuperar parte de su prestigio.

Podrá criticarse su papel en el gobierno de De la Rúa (2001) pero su obsesiva vocación de servicio a la Patria, de la que nunca se fugó ni quiso emigrar, está fuera de duda. Se peleó con muchos políticos (Alfonsín, Duhalde, Alvarez, Terragno, Storani, María Julia Alsogaray, hasta el propio Menem después de 1996, etc.) pero también estuvo en desacuerdo con no pocos colegas (Erman González, Javier González Fraga, Rodolfo Rossi, Enrique Folcini, los monetaristas y los austríacos vernáculos, etc.), que hasta el día de hoy, lo envidian, por no haber exhibido ellos la valentía ni la cuota de poder que él tuvo para ejecutar los cambios de fondo que eran tan necesarios en 1989 como ahora.

Contrariamente a lo que se monologa en las Universidades y medios de comunicación, el camino a la reforma económica no fue nada lineal ni mucho menos, sencillo. Cuando asumió Economía, Cavallo en febrero de 1991, Menem estaba en un piso de popularidad del 20 % y casi todo el arsenal de medidas ortodoxas y también heterodoxas, con el apoyo de grupos empresarios nacionales como Bunge & Born y tantos otros, como extranjeros, en un contexto global muy favorable, se había usado con resultados aún insatisfactorios. 

Es que a Cavallo en su tándem con Menem, se les puede reprochar NO LO QUE HICIERON, sino tal vez, cómo lo hicieron o, lo más importante, LO QUE NO PUDIERON HACER. El “cómo lo hicieron” guarda directa relación con los gremialistas y algunos “empresaurios” -diría hoy Javier Milei– que lograron direccionar las reformas hacia sus propios intereses (algunas privatizaciones, programas de desempleo, subsidios, etc.), no acordes a la ejecución técnica estricta o el plan general que Cavallo tenía originalmente en mente, combinando lo monetario, con lo fiscal pero sobre todo, integrándolo a lo económico.

LO QUE NO PUDIERON HACER, habiendo hecho demasiado (reforma monetaria, del Estado, descentralizaciones, baja de impuestos, desregulaciones, AFJPs, ARTs, etc.), tiene vinculación con sobre todo, la NO reforma laboral y la NO reforma del sistema de Obras Sociales, además de la ausencia de reforma educativa y el carácter procíclico del régimen perverso de federalismo fiscal (coparticipación nacional y provincial). Poco o nada de ello se logró, por la fuerte oposición de los gremios peronistas, amparados por el propio menemismo (en parte), que frustraron el diseño inicial del brillante ex Ministro.

Sin tales reformas, el despegue definitivo de la economía argentina, con una baja de costos, vis a vis el “torniquete” monetario y cambiario, no era posible en el largo plazo, como ya quedó demostrado en 2001, no por “el fracaso del modelo” como se repitió insistente y erróneamente, sino por todo lo que faltó ejecutar. La mayor productividad de una economía totalmente desorganizada en 1990 y con un nuevo training en abril de 1991, quedó como una tarea pendiente.

No quiero dejar de subrayar que institucionalmente, diciembre de 2001 se explica como un verdadero golpe de Estado contra De la Rúa pero sobre todo contra Cavallo, por parte de la coalición bonaerense bipartidaria de Duhalde (peronista) y Alfonsín (radical) más la UIA y el Grupo Clarín, entre otros, unidos por la venganza contra Menem y la pesificación de sus deudas originales (en dólares).

Ojalá algún día esta mente brillante que tenemos los argentinos, pueda tener su merecido reconocimiento, el mismo que sí le dan en países tan diferentes como Ecuador y Rusia. Hoy, se dedica como un joven quinceañero entusiasta a bajar sus entrevistas por doquier, en su propio sitio web, ayudado por su hija economista, publicar notas y hasta libros de historia económica argentina.  Sigue siendo incansable, inquieto, curioso, polémico, pero tremendamente lúcido: insisto, con una visión global de lo que debe hacerse con el Estado pero también con el país, remarcando que es necesario una organización económica (con incentivos institucionales correctos) y un liderazgo carismático y audaz que la promueva, resucitando así, las fuerzas económicas del mercado.

No pierdo la esperanza de que sea escuchado y que en el 2023, cuando este pésimo gobierno termine -si no lo hace antes-, pueda volcar sus conocimientos y experiencia nuevamente en la función pública, para el gobierno que asuma ante la que será seguramente, la mayor crisis de nuestra historia como país.

Si bien recomiendo por lo medular y detallada nota que le hiciera Hernán Iglesias Illia en la Revista Seúl, les sumo estos dos videos recientes, uno, con Julio Nieto (Fundación Vanguardia de Villa María) y otro, un jugoso diálogo con Carlos Maslatón.